Confesiones De Un Demonio

Sienteme, Amame, Piece!

***

 

Siempre se asustaba conmigo, no lograba confiar mantenía muy pendiente de sus visitantes y hasta de sí mismo. Se levantaba en las noches alterado por las pesadillas, mi presencia alteraba el ambiente pero el sentía más tranquilidad si me vía cerca en todo momento.

Desde que sabe lo que soy no me toca, guarda la distancia, me ignora ¿Por qué lo hace? Luego de pedirme que volviera y decir que me necesitaba en su vida.

 

Estoy confundida, mi cabeza da vueltas y eso no debería estar pasando.

 

***

 

Me senté en el pasillo a ver fotos de su familia entre ellos un niño que adora, una mujer abre la puerta, me saluda y sigue sin preguntar. Ni siquiera me miro tenía sus ojos fijos en la pantalla del celular de alta gama que traía en sus manos; me levante y fui tras ella. Justin la recibió al final del pasillo, ella de inmediato guardo el aparato

- ¡Chantal viniste! –exclamó el dándole un gran abrazo-

- Claro que vine, quería verte y tengo la copia de la película que se estrenara mañana –su rostro cambio cuando se fijó en mi- ¿Por qué está mirándonos así?

- Por nada, ignórala y no vayas a hablarle.

- Bien pero… ¿ustedes son algo?

- Claro que no, nunca pienses eso, puedes pasar estas en tu casa.

- Está bien te espero.

En cuanto Chantal prosiguió, se acercó a mí

- ¿Qué crees que haces? –Preguntó en voz baja-

- Nada anormal –respondí serena-

- No te acerques a ella.

- Estas resentido, crees que no sé qué te sientes impotente; tienes rabia contigo mismo, te desquitas porque te duele que sea lo que soy “un demonio” –grite-

- Shhhh -me tapo la boca- silencio ¿Qué te pasa? Hablaremos cuando ella se vaya.

- Como quieras, a ver si estoy.

Siempre me desaparecía de su vista y eso lo enojaba mucho.

Justin estuvo con Chantal todo el resto del día, ella se fue a la madrugada, luego de dejarla en su casa llego y comenzó a gritar mi nombre.

- ¡Piece! Tenemos que hablar, aparece ya –justo detrás de él estaba yo-

- Pero si estuve aquí todo el día –salto del susto-

- Deja de hacer eso, todavía no me acostumbro a ti. Siéntate ahí –apunto el sillón- quiero que hablemos.

- Quieres hablar, porque yo no tengo nada que decir.

- ¿Cómo dices que no? Tienes mucho que decirme y no has querido abrir la boca para confesar una verdad.

- Me parece que ya he dicho más de las que suelo decir –fije mis ojos en los suyos-

- No me mires así – me advirtió enojado, segundos después recapacito- escúchame, no quiero que te pongas agresiva; tranquila.

- No –grite-

Justin tomo aire.

- Piece, solo dime que quieres de mí.

- ¿Quieres una verdad?

- Quiero la verdad

- Negué- no, no la tengo, además me parece que no necesitas de mi presencia. –susurre-

- ¿te puedes ir? No quiero hablar más.

- Me quedare justo aquí, no me iré cada vez que se te dé la gana.

- Como quieras.  

- ¡Maldita sea fuiste tú quién me buscó! – Me altere otra vez- eres una basura-  lo mire con rencor.

 

Yo sabía que se destruyendo por dentro, sentí su tristeza y su vulnerabilidad, cada gesto suyo, cada mirada me transmitía algo de lo que no tenía idea. Se supone que no debería importarme, tenía una verdad; la única de la que estoy segura y es que él es mi ser humano favorito en todo el mundo, No me interesa atormentar a nadie más.

 

***

 

 

Todo continuaba mal, yo no podía seguir con eso, me estaba destruyendo; pensar que odiaba a los humanos y terminaría igual que ellos. Fui estúpida de hecho porque decidí envenenarme de las formas que lo hacen, Justin llego, me vio tirada en el suelo y no se quien moriría primero; si él o yo.

 

  • ¡Piece! Piece despierta. ¿Qué tienes, que te pasa? No te puedes ir –me sacudía sin detenerse.

Fue por un vaso de agua y lo arrojo sobre mi cara, yo desperté idiotizada aun tenia mis ojos entrecerrados, estaba helada.

  • ¿Qué diablos hiciste? ¿querías morir? –volteo a ver la mesa y noto unas botellas, fue a ver de que eran, cuando lo supo dio un golpe fuerte en la mesa y estrello todo contra el suelo; ingerí cloroformo y muchas pastillas con alcohol, estaba lleno de ira no quiso mirarme, su cuerpo temblaba de rabia.



Farahngis

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En el texto hay: demonios, chica mala, amor a muerte

Editado: 26.05.2020

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