Crónicas de Ultratierra - Volumen I

Prólogo

Fue al final del Tercer Milenio, que la historia ultraterrenal cambiaría para siempre, pues el día 129 del mismo, de un pequeño trozo de magia que hábilmente logró escapar de las Bestiales y que, por miedo de ser atrapada, se escondió en la tierra, surgieron criaturas gigantes e inteligentes, con el poder del habla y del pensamiento, bípedos, antropomorfos, sin alas ni colmillos, de larga cabellera y extremidades.

Estas criaturas, al haber nacido de la unión entre la magia y el conocimiento, se les considera muy sabias y se les respeta profundamente. Es más, muches historiadores e historiadoras consideran que la historia ultraterrenal comienza con el nacimiento de la raza maga y no con el surgimiento de la tierra misma, otras personas expertas podrían asegurar que fueron estas mismas criaturas las que, de sus largas cabelleras crearon lo que hoy conocemos como el Gran Continente. La raza maga, por muchos solsoles han sido considerada una alcurnia de deidades que vinieron a derrocar a las tiranas Bestiales, también se creía que podrían haber venido a invadir y conquistar la superficie, saquear casas y romper hogares, por lo que no es raro suponer que muchas personas aún desconfían de las intenciones de esta misteriosa raza.

Les magues fueron dotades con la habilidad de controlar la magia, usarla a su propia voluntad y poder modificarla a merced de sus deseos desde que surgieron de las entrañas de la tierra, y gracias a esta particularidad, fueron capaces de hacerle frente a las Bestiales y acabar de una vez por todas la tiranía que se vivía en suelo ultraterrenal.

Al verles, las Bestias asustadas huyeron por temor a que fueran parte del ejército de las Bestiales para continuar reinando, mas, al notar que los magos caminaban pacíficamente entre el resto de las criaturas, el miedo se transformó en curiosidad y un aglomerado de Bestias rodeaban la escena compuesta por las cinco largas figuras que bien podrían haber sido una misma persona repartida cinco veces en el espacio, pues la similitud entre les cinco era innegable e incluso algo perturbadora.

— "¡Aléjense de estas tierras! – gritó el Rey Bestial – "fuera de mi reino. No sé qué esperan que hagamos, pero hagan lo que hagan, somos los reyes de la superficie y de aquí no nos iremos. ¡Bestiales, ataquen a estas horrendas y muy feas criatur...!"

— "Fid" –lo interrumpió el mago– "Mi nombre es Fid y estos son mis hermanos y hermanas, Jrge, Bhent, Iina y Ehrtad, somos hijes de la magia y del conocimiento y hemos venido, líder Bestial, a cumplir la misión que la misma energía de la superficie nos ha dado cuando surgimos de ella. Hemos venido para expulsarte de tu mal llamado reino y reunir de nuevo a los clanes de las Bestias."

— "Deberán matarme primero." – dijo el líder, desafiante. Y en un parpadeo, Iina lanzó un rayo directo a su cuello y con un ligero movimiento de muñeca, rompió cada vena, cartílago, músculo y piel que encontró.

El cuerpo sin vida de aquel que alguna vez fue proclamado Líder de las Bestiales, rodó por las escaleras de su trono y cayó a los pies del mago Fid, quien parecía ser el propio líder de este clan. Luego, y mientras el cielo se volvía de un apaciguador color de lila, se dirigió a las criaturas testigos del evento que acababa de suceder y dijo:

— "¡Bestias! Desde hoy son pobladoras de una nueva superficie, y ésta será regida por nosotres. Les daremos el conocimiento necesario para armar una sociedad, las acompañaremos durante su evolución y les enseñaremos todo lo que deben saber para criar nuevas generaciones. ¡Desde hoy son parte de Ultratierra! Mas si bien todas son amadas y respetadas, con mis hermanas y hermanos hemos de establecer leyes, normas y reglas que ustedes deberán cumplir. Ahora, indíquennos el lugar donde se reúnen, pues ahí construiremos nuestro palacio."

Pero, ocurrido esto hace miles de solsoles, son pocas las personas que pueden actuar de testigo en esta situación, muchas ya murieron, otras se quitaron la vida, otras desaparecieron sin dejar huella y otras simplemente fueron asesinadas.

El Mago Fid, junto a sus hermanos y hermanas, se han hecho cargo de la superficie desde entonces. Llamándose a sí mismos, La Hermandad de Ultratierra.

Las Bestias se extinguieron cerca del Decimocuarto Milenio, pero lograron dejar su marca en la historia, ya sea por sus distinguidas habilidades, o bien por la ayuda otorgada a la Hermandad para hacer del mundo un lugar estable y armonioso. Solo una Bestia vive hasta nuestros días: el huevo de los Bosques que durante la dictadura bestial fue perdido y el cual se cree extinto, mas mientras no se encuentre, aquelles que investigamos la historia ultraterrenal, hemos de suponer que está intacto en algún lugar, oculto de todo aquel ajeno a la especie de los árboles.

Se dice que, en ese bosque, se creó un huevo de Bestia tan poderosa, que los árboles líderes de la oposición, decidieron mantenerlo oculto hasta que Ultratierra realmente lo necesitara. Las hojas aún susurran la profecía:

                         Quien forje su propio camino,
                           Nueva historia ha de forjar.
                             Quien recuerde, aun en el olvido
                               El mundo entero ha de recordar

Hoy, el huevo sigue desaparecido. La Hermandad continúa su búsqueda, pero con cada solsol que pasa, pierden de a poco la esperanza. Después de todo, ninguna amenaza se ha mostrado tan poderosa como la Dictadura de las Bestiales...

 

...o eso creen.

 



Yosef Segura

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En el texto hay: lgbtq, magia, aventuras

Editado: 08.06.2020

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