Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 4: El Maná Líquido.

Al otro día, Maya estaba en su oficina esperando a Ariel y Mogul, luego de cumplir los protocolos administrativos, el profesor Remir estaba algo incómodo por la asignación que le encomendó Maya, le había puesto al tanto de la reunión de su padre, pero antes, debía llevar las conclusiones de la anterior investigación khalariana al cliente para ser publicada, esto requería que el profesor estuviera ausente en algunos trámites, a la vez le permitiría a Maya atender de forma confidencial el caso expuesto por su padre.
─Esta es la Oficina y Laboratorio asignados a la Investigación que llevo adelante. Trabajo en Coordinación con el Doctor y Profesor Remir Karnuc. Él estará ausente unos días, exponiendo el Trabajo que nos reúne actualmente a todos nosotros: al ámbito de la Universidad. Luego se sumará a la Investigación, ya que el Estudio de Sustancias Anómalas, son su especialidad.
─Doctora Maya, trajimos la muestra ─dijo Mogul Yaneo.
Mogul saca un recipiente contenedor de muestras herméticamente sellado, Maya observa un liquido algo acuoso, y de color claro
─Entonces este es el pequeño asesino. ─observó Maya.
─Sí doctora, ese es nuestro asesino ─replicó Mogul.
Los tejnik entran en al área de laboratorio, una vez descontaminados y vestidos para la ocasión, empiezan a tomar pequeñas muestras del líquido con extremo cuidado, el recipiente tendría como unos 250cc de maná líquido, lo someten a diversas pruebas químicas y biológicas. Ariel y Mogul toman una muestra, pero cuando le toca a Maya, el recipiente cambia de aspecto claro a turbio, una sorpresiva alteración al contacto con Maya. Ella sorprendida llama a sus colegas pero cuando llegan el líquido volvió a su aspecto original.
«Juro que vi un cambio de color», pensó, creyó que la mente le jugó una broma, sin embargo tomó de nuevo la muestra y comenzó a hacerle unos análisis con reactivos químicos esperando resultados que tomarían unas horas.
Al llegar la hora del descanso por almuerzo, los científicos van al comedor del complejo, en eso llega Remir Karnuc y saluda a Maya quien les presenta a Mogul y Ariel. Remir hace preguntas propias de un profesor a los chicos más jóvenes evaluando su experiencia y con total autoridad por su rango de tecnócrata maestro, luego les dice:
─Ustedes son capaces de trabajar con Maya. ─sentenció finalmente.
─Profesor, por algo mi padre los encomendó y los quiere así y con mucha discreción.
─Maya, está bien, conozco a tu padre, mientras tú asistes a Safid, y espero tu llegada, el hallazgo que hicimos de la fauna khalariana y el maná se impartirá en las clases de los estudiantes en veterinaria, me pidieron que trabajara en el diseño del currículo, espero terminar esto cuanto antes, porque me interesa saber que pasó.
─Profesor, creo que usted será bueno en ello, le asignaré a un grupo que lo ayude, con Jarg Visnú por ejemplo, es bueno haciendo formas
Los científicos almuerzan y en la comida, ocurre un pequeño accidente, un filoso cuchillo se resbala de la mano de un cocinero que atiende a la mesa de Maya, mientras estaba cortando una ración de carne dura, el cuchillo cae al piso cerca de Maya, ella por instinto mete su mano, tomándolo por el lado filoso y se hace una pequeña herida en la palma de la mano, comienza a salir un pequeño pero llamativo hilo de sangre.
Todos alrededor de Maya le asisten, pero ella dice que no es nada, el cocinero apenado llega con una toalla limpia que ella la toma para limpiar la herida, no era algo profundo, el cocinero se disculpa pero Maya dice que no es algo de importancia, desestima el incidente y el cocinero sigue trabajando sin problema alguno.
─Deberías ir al médico para que te revisen eso Maya ─sugirió Remir Karnuc.
─No es nada profesor, mejor iré a la oficina a limpiarme.
Ariel y Mogul no habían terminado de comer, pero se ofrecen en acompañar a la doctora. Maya les dice que no, que sigan almorzando.
Maya se aleja y se lleva una fruta que le dio el cocinero como muestra de disculpa, ella agradecida la toma y camina degustando el fruto, la mano herida le comienza a incomodar un poco, aunque iba cubierta por la toalla, llega al lavabo de su oficina para lavar la herida, la cortada no paraba de sangrar, ella se lava aplicándose una crema cicatrizante y se detiene por un momento el sangrado.
La astrobióloga recuerda el incidente del cambio de aspecto de la muestra, y ella como una curiosa empedernida decide meterse en el laboratorio a solas para seguir investigando, a pesar de la molestia en la mano, se coloca un par de guante de látex que roza con la herida, siente una leve incomodidad a la que no presta mucha atención.
Toma una jeringa grande para recolectar una cantidad considerable de muestra con el fin de colocarla en un espectrofotómetro de resonancia magnética nuclear para estudiar la estructura molecular del líquido. Cuando destapa de nuevo el frasco nota que el aspecto vuelve a cambiar de color.
─¡Sabía que reaccionarías! ─Exclamó a solas y tomando la muestra con la jeringa dijo─, ¿qué cosa rara eres?
Cuando comenzó a llenar la jeringa con el misterioso líquido, el embolo de la jeringa, salió disparado de la misma salpicando a Maya en su cara y su mano herida. Rápidamente toma un pañuelo y seca su cara pero el líquido ya había hecho contacto con su rostro, luego observa que lo que salpicó en su guante se seca como traspasando el látex de protección y siente que su mano se humedece, ella rápidamente se quita el guante y aterrorizada al ver que una parte del mortal líquido que ya había mojado su mano.
Ella corre inmediatamente a lavarse con abundante agua, y sin nadie que la asista, ve como le pasa la vida por sus ojos en segundos esperando lo peor, pero pasan 10 segundos más y no siente ninguna reacción desfavorable. Enseguida siente que su mano se calienta de forma relajante, mira la herida y observa atónita como se va cerrando sola sin dejar ninguna muestra de cicatriz, como si no hubiese pasado nada.
Asustada, nerviosa, contrariada y extrañada de lo que acaba de suceder, Maya recoge el pequeño desastre, y pensó «¿Qué me pasó?, como pude ser tan tonta, no es mi forma de trabajar». Pero la invade una sensación de paz, y se queda unos minutos reflexionando sentada en su silla.
Maya observa el botón de alarma, el protocolo de seguridad contemplaba que ante esos accidentes debía presionar dicho botón, se conocía el procedimiento, ella misma los había aprobado, ahora estaba en un punto de inflexión, sabía que si activaba la alarma se sellaría el laboratorio y con ella adentro, tendría una cuarentena, y con ello innumerables exámenes médicos y quizás sería tratada como un sujeto de muestra. Se lo piensa un momento y decide arriesgarse y ocultar lo que pasó diciendo en su mente: «quizás es inocuo fuera del lugar de donde se recogió, tal vez sea eso, pero que le pasó a mi mano, debo hacer otras pruebas pero que nadie se entere». A Maya le surgieron más preguntas que respuestas en su cabeza.
En eso llegan Mogul y Ariel. Y observan a la doctora que esta como distraída dentro del laboratorio mirando fijo hacia la ventana.
─¿Doctora se encuentra bien? ─preguntó Mogul Yaneo.
─Sí, estaba manipulando la muestra la iba a estudiar en el espectrofotómetro, pero me detuve a pensar otras cosas y me distraje ─argumentó.
Ariel Ishar toma el frasco y lo cierra y le dice.
─Doctora, yo lo hago, mientras espero lo otros análisis que coloqué junto a la muestra previa.
─Entonces me pondré a terminar de gestionar los recursos para partir a Safid. si es posible mañana mismo como lo teníamos en agenda ─contestó Maya.
─Si Doctora, es preciso, llevaremos los reactivos y los equipos para determinar la interacción con otros componentes químicos y bacteriológicos, así mido la toxicidad y letalidad.
─Pues partiremos a Safid, además quería conocer ese lugar desde hace tiempo. ─confesó Maya Groi.
─Tendremos que llevar un equipo adicional de contención. ─indico Mogul Yaneo─, los kohanitas tienen cerrado el lugar pero es una protección pobre, Doctora Maya, nosotros dos ─refiriéndose a Ariel y a él─ podemos contener el lugar discretamente, ya conozco el sitio.
─¿Seguro?, te pondré en contacto con el departamento de inventario materiales, para que te surtan lo que requieras. Yo arreglo los pormenores del viaje con la administración. Chicos, saldré a hablar con Laizza mi secretaria sobre estos trámites. Terminen ustedes lo que puedan y nos vemos mañana. Y no se preocupen por el profesor Remir, solo no se metan en su escritorio. Además recordé que debo ir al médico.
Maya se retira en tanto los tejnik conversan, Mogul le pregunta a Ariel.
─¿Qué te parece la nueva jefa?
─Hay algo raro en ella, no sé si lo notaste. Actuaba extraño como ocultando algo.
─También lo note Ariel, supongo es la presión del viaje. Mejor terminemos que tengo que ir a ese departamento a que me faciliten los recursos que necesitamos. ─concluyó Mogul.
Maya dura un momento con Laizza dándoles las ordenes de trámites del viaje y que le pida una cita urgente a un médico conocido, Laizza lo hace y le agenda para verse en unas horas. Maya llega al médico quien le hace un chequeo de rutina, no encuentra nada extraño, le toma muestras de sangre para análisis y que le llamaría al otro día, para darle los resultados.
Maya llega a su casa y preocupada se va a la cama sin dejar de pensar en lo que le pasó ese día. «¿Y si me muero en la noche?». Pero quedó rendida apenas toco el lecho.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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