Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 36: La Contratación.

¡Elah Eyjad! ─un grito en aleshiano de fuerte recitación religiosa retumbó en la mañana por todo el sector donde dormía Maya.

─Maldito parlante del sanog ─Maya todavía con sueño y caminado torpemente abre la ventana de la habitación y desde el segundo piso de esa casa, grita en dirección al sanog─. ¿No pueden poner ese megáfono hacia otra parte? Hay gente que todavía duerme. ─gritó rabiosa.

Pero los transeúntes no entendían su reclamo en frondano. Solo seguían caminando hacia el sanog para atender el llamado a oración matutino mientras seguía el resto de la recitación del rosh sanog ─o el kohanita─ encargado del templo local.

─¡Maya no grites!, la gente podría molestarse.

─¡Me importa!, acaso esa gente no duerme, anoche las calles estuvieron de fiesta y apenas raya la luz del día y ya molestan con ese ruido. Definitivamente este sitio es de fanáticos. ─afirmó.

Alina ríe mientras observa a Maya volver a la cama para arroparse y ver si puede dormir un poco más.

─¿Cuanto tiempo durará ese llamado a rezo? ─preguntó la extranjera.

─Solo unos minutos, no te preocupes, pero igual no te quedes mucho en la cama, debemos ir a la ciudadela, yo tengo que trabajar y tu presentarte antes su alteza el príncipe Vhalir.

─¿Tengo que hacerlo? ─Maya se descubre las sábanas─, dile que estoy indispuesta, que se me subieron los tragos de la noche, te lo juro me quedaré aquí y no me moveré ─dijo suplicando como niña consentida malcriada.

─Sabes que no puedo hacerlo, sería mentir y recuerda que soy su prima también, y aunque soy tu sierva, soy una súbdita de la casa real.

─¡Vale esta bien! Iremos ─rezongó la tejnik quitándose las sábanas y con los ojos aún con síntomas de sueño.

─¿Que hicieron anoche?

─¿A que te refieres Alina?

─No me vengas con historias raras, ¿a donde fueron tú y Vhalir? ─preguntó con tono severo.

─Nada raro, solo fuimos a la azotea a mirar las estrellas. ─vaciló la frondana recostándose de lado con rebeldía de levantarse.

─¿Al observatorio? ─preguntó Alina sorprendida─. Ese queda en la parte superior de la ciudadela, ¿de verdad te llevó al domo blanco?

─Si, recuerda que soy astrobióloga, y hablamos algo de ciencias astronómicas.

─¿Te llevó al observatorio? ─Alina hace una exclamación de asombro y suspira anonadada─. Eres la primera persona que lleva ahí, ni a sus amigos cercanos los ha llevado antes, solo una vez el doctor Bani entro con él para estudiar algo, pero, ni yo he podido entrar, el sitio es reservado. ─Alina contaba con impresión en su rostro estas palabras que dejan asombrada a Maya─. Debes haberle causado una gran impresión para que te haya llevado allá.

─Solo conversamos de ciencias. ─resaltó de nuevo Maya.

─¿Seguro? ─dudó la rubia─, debes saber que sus expresiones dicen otra cosa.

─Alina, solo cenamos algo rápido y por el frío que hacía nos abrazamos pero nada más pasó de ahí.

─Está bien, te creeré ─ironizó Alina─, ahora prepárate, que iremos a la ciudadela y ya no tardará el transporte en buscarnos. ─Alina le arrancó las sábanas obligando a Maya a levantarse y la metio obligada a la ducha.

En tanto, en un sector aledaño a la ciudadela, una nave despegaba rumbo a la ciudad de Ursh"Nar trasladando al conde Ismail y su séquito, incluida a su hija Shara, producto de su segundo matrimonio, desde la plataforma esta Vhalir observando quien está acompañado del comandante Abner Bani.

─La chica le insistía a su padre que quería quedarse con usted, Alteza.

─Tuve que insistir en que se marcharan, que pronto nos veríamos en la celebración de cumpleaños del Rey, y que yo tenía que terminar unos asuntos hoy.

─Varios asuntos Alteza, ¿como la frondana?

─Ese asunto me tiene en una disyuntiva. ─Responde Vhalir mirando de reojo al comandante.

─¿Que piensa hacer con la extranjera señor?

─Le daremos refugio, por favor, arreglarás una identificación formal, encárgate con Alina de eso, ya le dieron una identidad falsa.

─Técnicamente Alteza, no es falsa, está usando el nombre familiar materno ─aclara Abner─. Pero, Alteza, eso no responde la pregunta.

─¡Explícate mejor Abner!

─¿Que piensa usted hacer con ella?



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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