Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 41: Base Lunar Kroan

─Soy el capitán Uziel Ahías, comandante de la Nave Real 2 con destino a la luna Kenops.

─Aquí Base Control Kroan, bienvenido Capitán Ahías, pueden alunizar en la plataforma 1, dos controladores koralianos estarán guiándoles en el descenso capitán.

─Copiado Control, solo enciendan esas luces, ¡estamos algo cansados! y espero que haya bastante que comer ─bromeó el capitán al operador de control.

─Aquí Base Control Kroan, con gusto los esperaremos, dele un cordial saludo al Príncipe Vhalir, hoy como siempre y todos los días, hay menú deshidratado de origen zenobiano en el comedor.

Vhalir escuchaba pacientemente las transmisiones de radio. Maya cuando subió al espacio, lo hizo como pasajera pero nunca en una nave «gubernamental», sino más bien en naves de pasajeros comunes, por lo que le llamó la atención que los guías eran koralianos.

─¿Koralianos? ─preguntó Maya a Vhalir.

─Maya, según el acuerdo firmado después de las guerras de los sindicatos, en la cual no participó Aleshia, pero nos vimos involucrados para beneficio del reino, Kroan y Kenops son territorios espaciales compartidos, esto quiere decir, que a pesar que tenemos sectores en las lunas que son nuestros, compartimos algunos espacios y labores en común, el gobierno en las lunas, es completamente civil, está dirigido solo por tejniks relacionados con la investigación espacial, sin importar la nacionalidad y procedencia de la potencia espacial, se rotan una vez cada 3 meses, y no hay presencia militar, solo policial y mucha es de apoyo de otras castas, las naves y tripulación son enteramente civiles y desarmadas.

─¡Me parece genial! —resaltó Maya.

─Hasta ahora, ha funcionado el experimento, pero tenemos nuestras reservas, estamos a las expectativas y alertas.

─Amor, pero, ¿no te parece que es algo bonito que en las lunas no haya conflictos?

─¡No confío en los koralianos! ─reafirmó─, a pesar que los que están ahí están recomendados, han llegado informes de cierta presencia no bien vista, afortunadamente solo compartimos las plataformas de embarque.

La nave se posa en la plataforma, Kroan era una luna esférica orbitando aproximadamente a 200.000km de Tzargaria, no era tan grande como la Luna terrestre, apenas llegaba casi 1.800 kilómetros en comparación a la —aún desconocida para ellos— Luna de la Tierra que mide casi 3.474 kilómetros. y para estar las cuatro naciones con actividad espacial, era obvio que el tráfico se congestione. Maya sabía las proporciones del satélite Kroan, pero no sabía del sistema de gobierno unificado satelital, y le llamó la atención el tema.

Al descender la nave se posa correctamente en un hangar que se cierra herméticamente para ser presurizado y pueda bajar la tripulación y pasajeros de la nave, para «estirar las piernas» como le dijo el Capitán Uziel cuando bromeando, indicó que ya podían bajar.

La escala duraría un día, mientras verificaban los sistemas de la nave que no hayan sufrido daños por alguna basura espacial suelta, algún impacto de un pequeño meteorito que haya impactado en el fuselaje, o alguna posible falla electrónica, apenas estaban en la primera fase, el próximo viaje duraría 15 días estelares hacia Kenops, la luna khalariana.

Vhalir desciende de la nave tomado de la mano con Maya y todo el resto de la comitiva le sigue, al descender está esperándole el administrador de la zona aleshiana, un físico llamado Gerson Nahum. Al ser un alto emisario aleshiano, la recepción y seguridad quedarían bajo la custodia aleshiana, de las seis plataformas con la que contaba la multinacional base lunar, la número 1, era exclusiva para Aleshia.

─Su Alteza, es un placer verle de nuevo por estos predios. ─saludó el hombre haciéndole una reverencia, venía acompañado de todo el mando directivo del dominio aleshiano.

El príncipe le estrecha cordialmente la mano y le dice.

─Ya hace mucho que vine por aquí estimado amigo, ¿todo sigue igual?

─Alteza, no tengo que nada extraño que informar, pero por favor, ¡síganme!, vamos hacia la zona aleshiana, allá le he preparado una recepción y un banquete, todo sencillo, ya sabe usted. Aquí arriba no es mucho el espacio para maniobrar.

─Director Nahum, no se hubiese molestado, yo mandé a traer provisiones, ponga a su gente a descargar los paquetes de la nave y conversemos luego, por cierto, le presento a mi novia, es la doctora Maya Yrena.

El jefe tejnik observa a Maya que va con su traje espacial. Se extraña que sea «doctora» y no un título noble. Sin embargo sigue la cordialidad.

─Doctora Maya Yrena es un placer, ¿usted es doctora en...?



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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