Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 54 Conde Falid.

 

Mientras Maya y Vhalir estaban explorando las profundidades de la luna Amud, en Kund"Nar, la ciudad portuaria a orillas del mar, al Norte de Aleshia, donde estaba Alina, acontecían unos acontecimientos importantes que harían un giro total a la historia de Maya.
A primeras horas de la mañana, Enor, el hijo del Conde Falid, y quien estaba ejerciendo de forma interina el mando del feudo por su enfermo padre, atendía desde el Salón del Trono, a los miembros de la Sociedad Civil que ayudaban a regir los destinos del gobierno provincial y a representantes de las diversas castas y clanes  de la Provincial de Kund"Nar.
─En dos meses, será mi cumpleaños, quiero que todo el Condado esté de fiesta, será una celebración de una semana, de hecho, decretaré que no hayan actividades laborales esos días.
─Excelencia Enor, la fecha de su cumpleaños coincide con la temporada mayor de pesca del turión, esos días hay sobre abundancia y los pescadores ezrahim están esperando ansiosamente esa fecha para irse a la mar, duran una semana antes que se vayan los peces por la época de apareamiento. ─Le explicaba a Enor el Legendador de la Provincia de Kund"Nar, un tejnik llamado Samir Fez, junto a dos de sus asesores legales, todos tejniks. Le acompañaba el representante de la casta Ezrahim llamado Brunei Sawar, que a su vez era un rico comerciante miembro directivo de la Cámara de Comercio de la ciudad, también estaba otro hombre simplemente llamado Alí, un jefe tribal representante de los clanes o la nobleza menor, compuesta por las tribus nómadas de la zona.
─¡Tonterías! viven pescando todo el año, ¿y no pueden presentar los respetos a su futuro Conde?, o sea yo ¿Que te parece Orand, esa sugerencia de paralizar unas fiestas dedicada a mí, por unos asquerosos pescados, esta ciudad no tiene clase y respeto.
─Ay, Excelencia, tu tan bueno, bello e inteligente que eres y esta gente es desagradecida ─aduló el amigo de Enor.
─Excelencia por favor comprenda —insistió Samir—, mucha gente necesita de esa actividad, el producto explotado se cotiza muy bien y es parte de los ingresos de la ciudad, que se reportan a las arcas del Condado.
─Los gastos están bien, además señores, esa fiesta es honor a mí, ¿no entienden? ¡A su Conde! —gritó Enor—. Así que toma en cuenta esto Orand: Da ordenes a los que estén de guardia, que si alguna nave pesquera sale al mar esos días, serán encarcelados, y pagarán su grosería con la cárcel.
─¡Pero Excelencia! ─rogó uno de los asesores civiles─. ¡Reconsidere!, mucha gente espera esa temporada, se podría presentar una crisis económica.
─¡Nada de peros!, —gritó Enor con altivez mientras mostraba su mano abierta en señal que se detuviese la charla—. Den instrucciones para preparar la ciudad ¡Es una orden mía! Quiero colores, bailes, carrozas desfilando, fiesta, solo fiesta ─gritaba Enor bailando por la sala del Trono Feudal, desde donde despachaba.
Los hombres y soldados miran con estupor disimulado al hijo de Falid, como derrapaba sus gustos, mientras Orand y sus amigos íntimos, le seguían el juego aupándolo con marcado servilismo.
Mientras seguían discutiendo; en otra sala del palacio, Alina se había quedado dormida en un  cómodo sofá, cuidando a su anciano y enfermo padre, y de repente ella se despierta por una conocida voz, que le susurra al oído.
─¿Alina, eres tu?
─¡Padre, reaccionaste! ─exclamó emocionada Alina.
─¿Cuanto tiempo he estado en esa cama?
─Mucho tiempo padre, varios años, he venido a cuidarte y a ayudarte con las funciones del Condado.
Falid se vuelve a sentar en la cama y le dice cabizbajo:
─Mi hija, por favor perdóname por haberte alejado de mi, estaba ciego.
─Ya eso quedó en el pasado querido padre, pero estás bien, estás hablando, estabas catatónico y casi parapléjico.
Alina llorando de la emoción, se sienta al lado de Falid, lo abraza y éste, toma a su hija de las manos y le pregunta:
─¿Y tu madre?
Alina se sobresalta, Falid no recordaba que su primera esposa había muerto.
─Padre, mi madre..., murió hace años, te volviste a casar y tuviste a Enor.
─Perdóname de nuevo Alina, estoy con lagunas mentales, pero déjame que me levante de esta cama. Ahora lo recuerdo, ¿Donde está Enor?
─Te está sustituyendo en funciones padre.
─¿Y mi hermano, sigue gobernando en Nol"Har? —preguntó dudoso.
─Si, y mi tío se emocionará de volver a conversar contigo ─sollozaba Alina.
─¿Y Vhalir? ¿Se casó, tiene hijos? por favor hija mía ponme al tanto de todo.
─Sin dudas lo haré, pero Vhalir pronto se casará con una buena mujer, están en el espacio ahora, pronto regresarán y se casarán, iremos a la boda.
─Debo ver a ese chico, ahora bien hija, llama al servicio para que atiendan a este viejo que me voy a asear y busca mi mejor ropa, iré a dar revista de todo para ver como está la ciudad y mis tropas.

—No te esfuerces tanto padre, poco  a poco, primero ordenaré traer tu desayuno, y luego daremos ese paseo.

—Está bien Alina, pero debo salir a ver como van las cosas.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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