Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 63 Charla Nupcial.

Vhalir y Maya hicieron tal cual les ordenó el Rey Mija, asistieron ante el gran Kohan Superior Gamaliel, en el Gran Sanog de Nol"Har, y también sede del Kohanut de Aleshia.

Maya con todos los acontecimientos pasados, iba adaptándose a la cultura aleshiana, de Fronda por su clima templado, recordaba las grandes zonas boscosas, las altas y verdes montañas y la tierra fértil, el estilo de vida, la forma de vestir con ropas adaptadas al neopreno, la ropa sintética, su música como tipo clásica, baladas, o ritmos mas estridentes, dependiendo de la vida cosmopolita de sus ciudades, las artes cuando veía grandes esculturas, grandes edificios. Recordaba el respeto de las instituciones, las diversas formas de gobierno de como estaba dividido,  su idioma que era con una suave pronunciación frondano. Ahora, todo había cambiado a un clima generalmente desértico, con un calor permanente, las noticias que algunas tormentas de arena cubrían pueblos y ciudades, un estilo de vida conservador, donde el moderno neopreno era raro verlo y solo andaban en holgadas o ajustadas túnicas y cabezas cubiertas por diversos estilos de turbantes, tanto hombres como mujeres, las instituciones parecían tener una gran independencia, pero seguían las leyes de una monarquía, que afortunadamente a lo largo de los años, garantizaba una prosperidad para aprovechar el mínimo de recursos y ser una economía autosuficiente con muy pocos socios comerciales externos; de su suave forma de hablar su idioma frondano, ahora hablaba con algo de dificultad, el fuerte y vernáculo idioma aleshiano, las artes de Fronda ahora en Aleshia no existía nada igual, y el mayor ejemplo lo vería en la visita que haría al Gran Sanog de Aleshia, donde estaba la más alta representación de la casta kohanita del Reino.

—Maya, el Sanog de Nol"Har es el segundo más grande toda Tzargaria, estamos superados por el Gran Sanog Central de Sigatshia, en Laisha, donde está el Kohan Gadol. —Vhalir le contaba camino al Sanog que se distinguía ya a lo lejos mientras iban en su transporte.

Al llegar, Maya se queda sorprendida de la majestuosa construcción.

—¡Alteza! ya ha sido informado su Eminencia el Kohan Gamaliel, los recibirá después que termine unos rezos, disculpen pero él los esperaba que llegasen más tarde. —expresó un joven kohanita vestido con ropajes de una túnica blanca manga larga, parecido al estilo de una «thawb» árabe que los cubría de pies hasta el cuello, y su cabeza, la protegía con un gorro corto redondeado de color blanco que es muy usado para la oración, estaban en la entrada de la oficina de Gamaliel.

—No es común hacer esperar a la realeza —reclamó el Príncipe—, pero en tanto, haré una visita turística con mi futura esposa en el Sanog, ¿Puede guiarnos maestro?

Ante esta propuesta del Príncipe, el kohanita accedió.

—Será un honor ¡Su Alteza!

—¿Ya conoce a mi futura esposa?

—El kohanita se retrae un poco, y le dice:

—He sabido por las noticias, es un gusto conocerle Excelencia —el hombre toma algo de distancia y le hace una reverencia y extendiendo su mano hacia un pasillo les dice—: ¡por favor síganme! les mostraré el lugar.

Maya se extrañó de la actitud, pero entendía que ellos seguían un proceso de estrictas reglas religiosas mas observantes que los kohanitas de Fronda, entre ellas: que si el kohanita estaba casado, no podían tocar a otra mujer que no fuera su esposa, y menos aún si la otra mujer estaba en compromiso matrimonial, para ellos eso significaba que la mujer ya estaba casada y debía ser respetada.

Vhalir y Maya admiraban al resto de los kohanitas que iban vestidos como su guía, y otros iban con sus túnicas blancas cubiertos con un capuchón, Maya iba vestida con una elegante túnica y con su cabeza semi cubierta por respeto al lugar. En cambio Vhalir, iba con una ropa al estilo del «shalwar» árabe, una túnica tipo thawb más corta de color verde aceituna, podría decirse que era una camisa grande con manga larga con aberturas laterales, que le llegaba hasta las rodillas, cubría sus piernas con un pantalón holgado blanco de algodón y en su pecho, estampado el símbolo que lo identificaba como Príncipe de Aleshia, cubría su cabeza con su característico turbante del tipo smagh, el cual era su favorito.

Maya aprecia el lugar, con unos jardines colgantes en el centro, y una gran fuente de agua que sonaba relajante al pasar a su lado.

—El Gran Sanog es inmenso. —exclamaba Maya asombrada, no se comparaba al Gran Sanog de Fronda.

—Excelencia —dijo el kohanita—: este templo tiene 75 metros de largo, y 50 de ancho, tiene más de mil años, desde que llegó el ya extinto Kohanato, y por un tiempo, fue la sede del gobierno de Aleshia, hasta la llegada de la monarquía de Reuben, que erigieron después el Palacio del Reino. Allá entraremos al área de templo.

La pareja entra a un edificio.

—Por favor, les voy a mostrar el museo —indicó el kohanita—, esta fue antes la sede del gobierno del kohanato, ahora aquí guardamos las reliquias sagradas que usamos en el servicio en ocasiones especiales, y donde hacemos las memorias de nuestras fechas sagradas.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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