Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 90 Batalla del Estrecho de Shayla, 2ª parte.

Los marinos en el puente y en el resto del barco atienden la orden de Gupta y Anjali que había escuchado el parlante resguardada en la bodega se pone aún más nerviosa pero a la vez extrañada del anuncio.

─¿El Capitán Gupta ahora está mando? ¿Qué habrá ocurrido?─dijo para si misma la tejnik─, me debe necesitar.

La chica tejnik sale y llega hasta el puente y mira a Gupta que está viendo la situación y tratando de conversar con el resto de las naves de batalla mientras otros marinos llevaban el cadaver de Rashid a la enfermería.

La repentina tormenta hace que el fuego cese por un momento, pero el picado mar dificulta el rescate de los marinos, muchos morirían ahogados o encerrados en el Karosh sin poder salir se hundían en la profundidad del ya oscuro mar.

En el Gestip, era una fiesta y algarabía, el almirante Lenis se da el lujo de tomar un descanso para celebrar su victoria tomando un fino licor con sus oficiales entre ellos el Capitán Hilan Enis.

─Hemos hundido a su fortaleza insignia, ¿ve como se hacen las cosas Capitán Hilan?

─Excelente señor, usted será condecorado al volver a Kuras ─lisonjeó el capitán.

─Hablaré con la tetrarquía, al completar la misión, quiero que me den una gobernación militar, podría ser la misma isla de Shayla, que pronto será frondana, dicen que es un paraíso marino con grandes riquezas.

─¿Qué hacemos con el resto de las naves zenobianas señor? ─preguntó otro oficial.

─Vamos a darles un momento para que vean lo que pasó, deben estar muy impactados, esperaremos su mensaje de rendición para que no digan que no les dimos una oportunidad de rendirse. Este día es de victoria frondana, recuerden bien esto señores ─alardeaba el viejo marino con su tono arrogante y altivo.

En tanto, el resto de las naves frondanas estaban a la espera de órdenes, el capitán Rarf Heissel, un disciplinado capitán frondano que era respetado por su tripulación pero que no compartía mucho con la forma de actuar del Almirante Lenis.

─Activen los visores nocturnos, envíen un mensaje al Gestip para saber si actuamos contra las otras embarcaciones zenobianas o seguimos en espera, la tormenta no cesa, algo no me inspira mucha confianza aquí.

Pero la respuesta del Gestip no se hizo esperar.

─Capitán Heissel, el Almirante dice que ellos mismos hundirán las otras naves si ellos no se rinden.

El Capitán Heissel enciende una pipa y viendo las olas del mar embravecido golpeando la proa de su nave solo le dice a su primer oficial:

─Insisto, quiere todo el honor para él, nuestro almirante está muy soberbio, bien, solo cumplamos las órdenes ─señaló.

En tanto, la situación dentro de los barcos zenobianos era de confusión. La desesperación se había hecho a bordo de todos las embarcaciones zenobianas. Su barco insignia hundido, el Crucero Veda yacía en el fondo del mar, el crucero ligero Guran estaba tratando de salvar a los náufragos de los ya hundidos Karosh y Veda, solo quedaba el Bramutra ahora como insignia y el Krayan como barco de soporte y el viejo destructor Rangun trabajando a media máquina,

Los capitanes zenobianos rompen el silencio radial y hablando en modo cifrado se comunican entre si.

─¿Quién está al mando del Bramutra? Rashid conteste por favor. ─El capitán Goro del Rangun pedía información de forma nerviosa.

En eso le contesta Satya Gupta.

─Capitanes Goro y Otrán ─respectivamente del Rangun y del Krayan─: les habla el capitán Satya Gupta, el capitán Rashid se ha suicidado y el primero está en la enfermería inconsciente, por ahora he tomado el mando de forma temporal del Bramutra, no hay otro oficial a bordo, usted Capitán Goro es quien ahora debe tomar el mando de esta flota.

─Capitán Gupta ─respondió Goro─, es imposible, el Rangun está averiado y no estaremos todo operativo, tampoco disponemos de otras funciones, trabajamos a media maquina. Le sugiero a usted que mejor tome el mando. El Bramutra es mejor nave.

─Pero señores, les dije que estoy en situación de retiro.

─No tengo su experiencia señor, pero si debemos morir combatiendo, será un placer caer junto a un marino experimentado como usted. Está al mando señor.

Gupta mira el mapa, y pregunta a su tripulación:

─Señores, alguna sugerencia, tengo la mía pero quiero escuchar sus ideas.

─¿Señor, una rendición? ─dijo un marino.

─¡Tonterías! ─contestó enojado Gupta.

─Señor, ¿ y si damos vuelta atrás, los atraemos hacia Shayla ya que ellos están alertas y les hacemos frente con respaldo de la artillería en la isla como usted sugirió?

─Era una buena idea hace poco, pero dudo ahora que lleguemos a Shayla, además tenemos a marinos en el agua aún. El Rangun sería presa fácil ─aclaró Gupta.

Un joven marino que era un oficial técnico de inteligencia le dice:

─Capitán Gupta, esas naves frondanas son superiores a las nuestras, pero tiene casi la misma configuración, si podemos llegar a situarnos detrás de ellas, todas tienen unas turbinas que les permite elevarse, están conectadas con el depósito de combustible nuclear, si logramos impactarle ahí, tal vez supongo que podría desestabilizar su reactor y si corremos con suerte, la inhabilitamos señor, ya que su blindaje es poco resistente por ese sitio.

─¡No! es un suicidio ─dijo otro marinero

Pero Gupta escucha, revisa el mapa viendo el escenario y les dice en conferencia con los otros capitanes de los otros barcos.

─No es mala idea, pero sería por medio de un ataque frontal de las tres embarcaciones contra ese monstruo, pero si logramos ubicarnos mientras el Rangun y el Krayan disparan con todo.

─Pero todo es si los otros barcos de apoyo frondanos no nos persiguen ─contestó Goro del Rangun.

─¿Posición de las otras embarcaciones enemigas? ─solicitó Satya a un marinero, este revisa su consola y contesta.

─Están alejados y no se han movido de ahí señor.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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