Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 92: Comisión.

El recién nombrado almirante aún no salía de su sorpresa, esperaba en la reunión lo peor pero salió con todos los poderes plenipotenciarios que un militar zenobiano podía tener, ser el máximo jefe militar de su nación, por encima de él solo estaría el Canciller Leumi y el Alto Delegado Narendra, en la misma sala se toman tiempo para que cada jefe militar se le presentara militarmente saludando con respeto a Satya, quien ya conocía a algunos, otros le eran nuevas caras, todos le invitan a que les visite en sus guarniciones, fuertes, puestos de comando, entre otros y se le ponen cada uno a la orden, Satya al final les dice:

─Señores, en los próximos días nos reuniremos de nuevo en el Alto Comando Tzaring en Markesh, en la capital analizaremos muchas cosas, vendrán cambios, fuertes cambios que a muchos no le gustarán si no están preparados, la realidad es que estoy plenamente convencido que este ataque no fue casual, no fue algo que se les salió de las manos a los frondanos, solo que nos subestimaron pero la suerte nos sonrió a último momento a pesar que teníamos todo en contra, o bien la Deidad escuchó los rezos de nuestros marinos porque hubo cambios de clima que nos beneficiaron y la compasión de los capitanes frondanos que a pesar de tener todo listo para hundirnos, no quisieron pelear, nunca olvidaré el nombre de ese capitán frondano llamado Heissel, ya que ordenó a su flota solo dar media vuelta, no sin antes decirme que la próxima vez que nos veamos sea en paz, espero que sea así aunque creo que no lo será, la realidad es que vendrán de nuevo todas las veces que puedan, una y otra vez de ser necesario, el caso es que ya no tenemos una fuerte marina para contenerlos por segunda vez, por lo que me enfocaré a fortalecer nuestras defensas terrestres, lacustres, aéreas y reestructurar lo que queda de nuestra ya debilitada marina.

Los hombres escuchan inmutables su discurso, a lo cual Satya culmina:

─No soy hombre de dar largos discursos, me gusta la acción, ahora ustedes señores, salgan de inmediato a sus comandos, hagan un inventario de lo que tienen y de lo que carecen, me reuniré con ustedes en unos días como dije para hacer los cambios respectivos y necesarios, Zenobia no será sometida a la tiranía de piratas frondanos, ahora rompan filas y cumplan mi orden.

Todos los militares hacen caso y se despiden del almirante con el debido respeto. Una fuerte voz se escucha al fondo:

─Ya escucharon al Almirante Gupta, Comandante General del Tzaring..., ¡saludo!

Kerrás y Anjali que estaban escuchando el discurso de Satya le llegan a saludar. Kerrás le da una palmada a la parte exterior de la manga del antebrazo donde tenía su nuevo rango de Almirante en Jefe.

─Vaya que día amigo mío, reinsertado al servicio y con rango de almirante.

─¡Capitán..., oh! disculpe Almirante Gupta, ¡felicitaciones señor! ─Anjali se sonroja y le pone su cara cabizbaja en señal de respeto.

─Anjali, levanta esa mirada hija ─dijo Gupta tomándola por la quijada para subir su mirada, usted es de mi confianza y le estimo mucho, sin embargo ahora tengo una triste noticia, ahora tu jefe es el señor Kerrás, a menos que desees trabajar en el tzaring como mi asistente y montarte en navíos militares.

─¡No Almirante! ─contestó con una leve pero a la vez atemorizada sonrisa la chica─, disculpe pero la ultima vez que me monté en uno casi me matan, por ahora no quiero subir a un barco militar en un buen tiempo Almirante. Muchas emociones para mí en un solo día.

─Y lo entiendo pero por favor ayuda al Señor Kerrás, es un poco torpe y solo tu inteligencia lo ayudará a hacer bien su trabajo en el parlamento, los necesito ahora mucho más para que nos apoyen en esta labor.

Los tres amigos sonríen y Kerrás le dice:

─Supongo que ahora nos veremos menos amigo, porque usted ahora no saldrá de ese comando, tiene mucho que hacer.

─Tengo miedo amigo Kerrás, no quiero ser el tzaring responsable que bajo su mando cayó Zenobia ante una o dos potencias extranjeras con fines corruptos como los frondanos. Por favor, trata de convencer al Parlamento que debemos pedir ayuda a los aleshianos, son nuestros socios comerciales y podrían darnos una ayuda militar que sería beneficiosa, eso es lo que te pido ahora.

─Con gusto lo haré amigo Satya ─respondió Kerrás estrechando la mano de su amigo.

En eso se aparece interrumpiendo la reunión un ayudante del Canciller Leumi.

─¡Almirante Gupta y Delegado Kerrás!, son requeridos por el Canciller.

─Iremos de inmediato ─contestó el tzaring.

Los dos amigos con Anjali siguen al joven ayudante y llegan a una oficina improvisada, como sabían que era una reunión política, Satya recuerda algo en su maletín y le dice a Anjali.

─Anjali, por favor, busca mi maletín, tengo que entregar algo más al Canciller, ve cuanto antes, te espero adentro.

─Voy de inmediato Almirante.

Gupta le da ordenes a los soldados que custodian que dejen entrar a la chica sin retenerla, lo cual estos solamente contestan con un saludo militar:

─¡Si señor!

Era ya casi de noche, el reloj marcaba la sexta hora de la tarde y casi para comenzar la primera de la noche, Gupta y Kerrás entran a la presencia de canciller, en esta estaban otros personajes más: el Kohan Superior Hilcias, El Alto Delegado Narendra, de nuevo el General Garmón y dos asistentes más del Canciller que eran de su confianza, aunque el ambiente lucía más informal, las caras de los presentes no estaba relajada, sino que marcaba cierta preocupación en sus rostros.

─Pasen adelante señores, esta reunión es totalmente confidencial nadie más debe saber de la misma ─señaló Narendra.

─¿Cuál es el motivo de la misma? ─preguntó Gupta.

Garmón toma un papel y se lo pasa a Gupta, esta era la disculpa del gobierno frondano sobre la incursión que enfrentó Satya en alta mar.

─¡Esto es un insulto!, nos atacan y niegan el hecho.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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