Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 101 Preparativos

La estatua de Reuben, el primer Rey de Aleshia era sometida junto a resto de las estructuras de estatuas de grandes reyes de Aleshia, mosaicos y otras obras conmemorativas a una especie de lavado químico con un extraño líquido que la haría ver muy limpia brillante e impecable para los preparativos de la festividad en la avenida Khandir, principal corredor vial donde se ejecutaban los grandes desfiles conmemorativos. De nuevo los actos militares y protocolares de la corona se estaban preparando para las ceremonias oficiales, embelleciendo todo el lugar literalmente «por donde pasara la Reina» y en este caso lo harían con mucha vehemencia porque Maya como reina, estaría acompañando a su esposo el Rey Vhalir en los diversos actos.

─¿Es larga la agenda? Ya recuerdo porqué no me gustaba acompañar a mi padre en sus actos políticos y eso que no llegó a ocupar el cargo por su asesinato.

─Amor, a mí tampoco pero a esto es lo que se llama política, este es el precio que tienes que pagar por ser la esposa del Rey de Aleshia.

Vhalir se probaba los trajes reales protocolares que lo hacían ver como la cabeza del estado, su padre le había preparado para ello, más esta vez, Vhalir quería lucir algo diferente. Mientras un servicio de costureros reales de la casta ezrahim asistían a la pareja midiendo sus medidas para preparar los elegantes ropajes, Vhalir le preguntaba a Maya:

─Esposa mía, generalmente el Rey va con sus túnicas elegantes a los actos protocolares, mi turbante de hilos dorados que brilla está allá, mis anillos de oro y el fino lino que tiene mi ropa, pero he considerado usar esta vez algo diferente.

─¿Cómo que será amor?

Vhalir piensa para si mismo «algo como un traje espacial sería lo ideal, una ropa futurista, ya creo que es hora dejar de lado estas túnicas», sin saber que Maya le estaba escuchando sus pensamientos, ella le observa y le dice:

─Quizás para el proyecto de Amud, sería mejor si te diseñaran un traje futurista espacial, como un uniforme militar parecido a los que usan los que van al espacio, pero adaptado a tus rangos reales que no te vean estrambóticamente exagerado sino más bien que inspires respeto.

─Maya, eso era lo que estaba pensando.

Maya sonríe y le dice con una sonrisa pícara:

─Lo sé

─¿Ah?, ¿me estabas leyendo la mente?

El ezrahim que le medía la ropa volteó extrañado de lo que escuchaba pero seguía metido en su trabajo, Maya le guiña el ojo a Vhalir y se le acerca, le da un beso corto en la boca y luego le susurra en frondano para que los costureros no escuchen ni entiendan.

─Tal vez si, pero no hay secretos entre nosotros, igual yo pensaba sugerirte, Vhalir, tú y yo como marido y mujer nos estamos uniendo más cada día y creo que estamos unificando nuestros pensamientos. No quiero asustarte pero quizás dentro de poco no necesitemos ni hablar entre nosotros dos, así estemos a distancia nos comunicaremos y contigo será lo más hermoso porque nos tendremos a un pensamiento el uno del otro. Quizás nos comuniquemos con nuestros hijos ─señalo agarrando la mano rojiza de su esposo sobre su vientre.

─¡Maya, sería fabuloso! ─exclamó en aleshiano el Rey.

El rey se quita por un momento a su esposa de encima, ya que en ese momento llegó uno de los costureros reales jefes a decirles algo.

─Majestad, disculpe que lo interrumpa, pero es necesario que nos indique que va a usar en específico, le hemos preparado un conjunto de túnicas basadas en las que sus antepasados usaron en este notable día.

Pero Vhalir le dice al ezrahim:

─Mi esposa escogerá el diseño apropiado, prepárese porque será completamente distinto a todo.

─¿Yo? ─dijo Maya sobresaltada.

─Si, esa no la viste venir, Maya tengo que preparar el discurso, los modistos ya tienen mi medida de ropa, ahora escoge algo bien que nos haga ver elegantes a los dos, desfilaremos juntos en el día más importante del reino ─recordó el noble rey.

Maya asiente y le hace una reverencia a su esposo, solo pensaba en el neopreno como material pero tendría que pensar en algo rápido, afortunadamente estaba con los mejores diseñadores de ropa real y militar del Reino, ella se quedaría con los costureros afinando los últimos detalles.

En otra parte de la ciudad, en las bases militares donde llegaban las naves reales y de nobles, Ismail con toda su familia estaba esperando el transporte que lo llevaría hacia el hospedaje real, Otro noble de su mismo rango llega a su lado.

─Ismail, casi llegamos al mismo tiempo ─dijo exaltado el conde Ahmed.

─Ahmed, casi tomamos el mismo vuelo. Otra vez de nuevo en la capital.

─Ismail, el viaje es largo, pero si no fuera porque fue el mismo Rey que nos convoca, es porque tiene algo que decirnos, suspendimos todos los eventos donde yo estaría en Rul”Nar, ¿hiciste lo mismo en Ursh”Nar?

─Ahmed, solo los retrasé.

─¿Sabes por qué tu sobrino el Rey nos mandó a llamar expresamente con urgencia? ¡Es tu sobrino!

─Ahmed, no tengo ni la más mínima idea de ese detalle, recibí la misma comunicación que la tuya, hablar con mi sobrino ya no es lo mismo desde que se casó con la extranjera, era muy diferente en la época de Mija, yo tenía libre acceso al Palacio. Ahora solo ver a la extranjera me enferma.

─Ya lo superarás amigo ¿Cómo está tu hija Shara?

─¡Bien! ya afrontó la pérdida sin embargo no perdemos la esperanza.

─Ismail, te conozco, como tu amigo te recomiendo que moderes tu lenguaje, Vhalir es tu sobrino pero es el rey y se ve que está muy enamorado de su esposa, hablar mal de ella todo el tiempo no es bueno para ti, yo te apoyo y la frondana no me cae bien, pero en esto no me pidas apoyo.

─No te preocupes Ahmed, se con quien debo conversar.

─No lo hagas aquí, hay muchos oídos.

Pero Ismail le dice repentinamente:

─¡Mira Ahmed!, ¿ese no es tu trasporte?



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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