Crueldad Oscura

Capítulo 06

Nerd

 

Estuve el resto de el día pensando en todo lo que me sucedió, es como si de pronto fuera un imán de problemas, me siento mal y de alguna forma asqueada, siento como si tuviera un gran nudo en mi garganta, tal vez sea la bilis, quiero sacar el sentimiento extraño pero no puedo.

 

Estoy en la sala, sentada en uno de los sillones moviendo con suavidad la copa con vino, miro el centro y veo lo hermoso que es, era de mamá, quise ponerlo en mi cuarto pero era muy grande, doy un ultimo sorbo a mi vino y me paro dirigiéndome al enorme piano negro, me siento en el banco y acaricio las teclas, cierro un momento los ojos y doy un suspiro, empiezo a tocar una melodía en el que me lleva al pasado, donde tenia casi todo, donde la felicidad me llenaba cada vez que veía a mi madre sonriendo junto a mi padre, donde solía dormir con ella cuando la noche era aterradora, donde cada mañana me despertaba con un beso en la frente, donde papá me consolaba cada vez que me iba mal en la escuela, donde tenia casi todo y a la vez nada... donde era alegre y no lo sabia.

 

No pienso mas que en el rostro perfecto de Lydia, hermosa Lydia como te extraño, me haces tanta falta madre mía.

Termine con una nota suave y acaricie el piano, me levante y fui a mi habitación.

Desde que aprendí a tocar el piano, poco a poco me fui enamorando de el, hace que saque todo lo que siento, de alguna manera pienso que ahora es como si le hablara a mi madre, se volvió una pasión mía, incluso hice mis propias notas, papá siempre decía que es un don mio, se me facilitaba escuchar y aprender.

 

Pocas personas saben que lo toco, como mi padre y la señora de la biblioteca, tal vez sospechen los vecinos, da igual.

Me recosté en mi cama y Sana se echo de un sopeton en mi panza, acaricie su cabecita y ella ronroneo, poco a poco sentía mas el peso de mi gatita así como también me quedaba dormida.

******

 

Lunes

Camino por los pasillos de mi escuela, apresurada, llego tarde, muy tarde, en la cafetería hoy hubo mucha gente y estaba pensando en no entrar a la primera clase, pero aquí estoy, bien tu puedes, solo un poco mas...

—Llegue!

—Si ya la vi señorita Amelia y llega tarde— Veo al profesor de calculo y no se ve nada contento. Oh oh.

—Lo siento mucho, yo estoy trabajando y al parecer había mucha gente, entonces salí tarde, pero hay muco trafico a esta hora, enton...

—Ya, ya, silencio, vaya a sentarse y que sea la ultima vez.

—Gracias — Hice un extraño gesto y pase rápido al salón de clases, vi un asiento disponible y mis ojos viajan a mi compañero de a lado, ¿ese no es el que esta conmigo en la clase de literatura? que curiosamente no lo había visto antes, pero da la casualidad de que ahora lo veo y que no solo esta conmigo en literatura sino también en calculo, vaya si que soy despistada.

 

—¿Ya se va a sentar o se quedara todo el día parada? — Me apresuro rápidamente a sentarme a lado del chico que ya no recuerdo su nombre, o creo que no me lo dijo.

Cuando estoy por sentarme el levanta la cara y me sorprendo aun mas cuando lo veo de cerca, tiene un ojo algo morado y tiene el labio hinchado, ¿se habrá peleado?

Ay Amelia, que metiche eres

 

Me le quede viendo y en eso el voltea, mi corazón palpita fuertemente cuando el me mira a los ojos y se acerca muy lentamente a mi rostro, sus ojos oscuros bajan hasta mis labios y yo trago saliva, trato de simular que no estoy nerviosa, pero es inevitable cuando veo como inhala cerca de mi rostro y cierra los ojos, diablos, si esta muy cerca, por reacción, muevo  mi espalda lentamente hacia atrás y el lo nota.

 

Rápidamente me volteo y oculto mi rostro con mi cabello, abochornada, suelto un suspiro, pero aun siento su mirada.

Vuelvo a mirarlo y veo que el tiene una estúpida sonrisa burlona, uy, jódete amigo.

Me alejo un poco mas de el ya que siento su pierna rozar la mía, pero si me alejo mas probablemente me de un senton en el suelo.

 

Mi cuerpo esta tenso y manda escalofríos hasta mi nuca, ¿que me esta pasando? Ya cálmate Amelia.

Durante la clase estuve rígida y por mas que quise poner atención no pude, el sigue mirándome y yo no me atrevo a voltear, veo el reloj que esta por la pizarra y mis ansias de que ya de la hora para salir me envuelven.

Un poco mas, solo un poco mas y....

Suena la campana y me levanto rápidamente y soy la primera en salir, voy rápido al baño y suelto un suspiro de alivio.
Dios pero que fue eso, me miro a los ojos y mis mejillas están rojas, como dije, no aguanto la mirada de los hombres, me hecho agua en la cara y me limpio con el papel que esta para secarse la manos.

Me acomodo mi mochila y salgo lista para mi clase de deportes, pero como siempre y por desgracia choco con alguien cuando estaba por dar vuelta al pasillo.

 

Miro a la persona que me retiene y veo que es mi vecino, lo que me faltaba, lo ignoro y trato de seguir pero una voz me detiene.

 

—Tu que nerd, ella jamas te hará caso, por mas que intentes llamar su atención. Nadie sabe porque volviste, pero no te quieren aquí, solo eres un estorbo mas en esta escuela debiste quedarte lejos.



Vivian Baez

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En el texto hay: obsesion, romance, muerte

Editado: 05.01.2021

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