Crueldad Oscura

Capítulo 15

Vivir

Si te pones a pensar un poco sobre tu vida, si es que tienes menor de veinte años, para ti es mucho, pero para una persona mayor que tú, tal vez unos treinta años más que tú, te diga que aún no has vivido, que aun tienes mucho por delante y que sigas... Pero, lo que no se detienen a pensar, es si alguna vez tuviste una enfermedad, un suceso traumático que te ha estado atormentando, demonios que tratan de salir de uno mismo y que luchas para que no salgan. 

Todos tenemos problemas, unos más difíciles que otros y que nos afectan de diferente manera, unos pueden seguir y otros detenerse y durante ese proceso puede que sea difícil, puede que aun estando de pie, sufras, puede que ese sufrimiento te siga por años y que la única forma de aliviarlo es morir, es estar en paz, es existir en otro lugar donde no haya nada y descansar, esa persona mayor que tu tal vez en algún momento de su vida si pensó en esto, pero tal vez olvido que no todos superamos las cosas como esa persona mayor lo hizo, no todos tenemos el mismo pensamiento, la misma fuerza, el mismo valor, así que recuerda que cuando llegues a una cierta edad avanzada, por favor no digas esas palabras, por favor dile que si hay solución busque la manera de arreglarlo, por favor dile que si decide salir adelante que sea paciente y que el proceso duele, por favor dile que hay cosas difíciles pero no imposibles, por favor dile que si algo le atormenta, hable con alguien, por favor dile que salve lo que aún se puede salvar, por favor dile que la única persona que puede salir de esto es uno mismo, por favor dile que viva, que viva y que respire un momento, que cierre los ojos y sienta el corazón palpitar y que vuelva a respirar, que abra los ojos y vea el camino a donde lo llevara a alcanzar lo que quiere y desea, sin mirar atrás, pero recordando que el pasado lo ayudo a estar en donde está ahora y que se sienta lleno y con ganas de vivir.

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Se siente como un sueño, un sueño donde te hace querer despertar, pero que a la vez te hace sentir bien, caes y sigues cayendo ante el gran agujero negro, ante el gran abismo, no ves nada, pero si lo sientes y sabes que estas soñando y vuelvo a pensar en que debo despertar.

"No es real, no es real" me repito una y mil veces, pero parece nunca terminar y mientras voy cayendo, escucho voces, voces lejanas, las reconozco, se quién es el que me habla y por primera vez siento un muy fuerte dolor en mi cabeza que me hace gritar, mientras voy cayendo y de pronto me doy cuenta que ya es hora de volver abrir los ojos y ver y es cuando espero el último golpe final que te hace despertar...

— ¿Papa? —Mi voz es algo débil y me siento confusa, mis sentidos vuelven y se siente un poco perdidos, ¿dónde estoy?

Volteo a mi derecha y veo a papa recostado, se ve cansado y más grande.

—Papa— Lo llamo y miro a mi alrededor, se me oprime el pecho cuando me doy cuenta que estoy en un hospital, pero ¿cómo llegue aquí?

Papa despierta de golpe y me mira con una cara muy angustiada, pero se le nota un alivio desesperado.

—Amelia, no te muevas, iré por el doctor —Veo cómo sale de la habitación y yo me pongo a mirar la lámpara que está en el techo y entonces es cuando una ola de recuerdos llega mi cabeza con fuerza.

Yo siendo atacada por un loco, Elahia salvándome, yo yendo con él a su casa, el diciéndome de cosas, yo huyendo y después yo viendo el auto estrellarse con el mío, después desperté y vi a un sujeto acercándose hacia mí, pero después ya no supe nada.

Veo el doctor llegar hasta mí y prende una lamparita alumbrando mis ojos.

—Bienvenida Amelia, sé que debes estar confundida y yo te daré un resumen de lo que sucedió, tuviste un accidente y te lesionaste la cabeza, han pasado casi tres semanas de lo ocurrido, todavía no te puedes ir hasta asegurarnos de que tu estarás bien para ir a casa.

Yo miro a papa y después al doctor, asintiendo, sin decir nada, yo siento como si el accidente hubiese pasado ayer, pero he estado casi una semana inconsciente, dios.

—Los dejare un momento, hare que le hagan otro estudio.

—Gracias doctor

El doctor sale y papa se sienta a mi lado, me toma de la mano y nos miramos...

—Perdón —Dijimos al mismo tiempo

—No, Amelia, tú no tienes que pedir perdón yo si, por no haberte cuidado lo suficiente y me mata que aun sigas en peligro —Frunzo mi seño —En las cámaras se ve como alguien se acerca a dispararle al tipo que venía en el otro coche, todavía estaba vivo, sin duda fue planeado, es por eso que intento tener a gente que confió para que te cuide Amelia, las cosas que hago siempre tienen una razón, por favor, te suplico que no me pongas peros y te niegues a que te cuide, ese hijo de perra te quiere a ti y no va a parar hasta que cumpla su objetivo, de verdad Amelia, no quiero perderte, no a ti.

Lo mire por unos segundos, se ve desesperado y cansado, pero aún sigo con ese pensamiento de que Elahia puede meterme en problemas más de los que ya lo estoy. Mi cabeza duele y estoy tratando de asimilar todo, pero ese sentimiento de frustración por no hacer algo al respecto me hace enojar.

—Acepto la seguridad papa, pero por favor, no quiero a Elahia cerca de mí, no a él, por favor papa.

—No es una opción hija, no me pondré a discutir sobre Elahia cuando afuera hay alguien que de verdad quiere hacerte daño, alguien que quiere asesinarte- Escucharlo decir las últimas palabras me da un inmenso miedo y no puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas.

—No le he hecho daño a nadie —Digo con voz entrecortada y a punto del llanto. Maldita sea contrólate.

—Disculpe sherif, necesita llenar unas hojas, para que en unos días demos de alta a su hija.

Papa me besa la frente y me susurra un "no tardo"

Lo veo desaparecer junto con el doctor, suspiro cansada y derrotada, bien, tendrás que aguantarte Amelia.



Vivian Baez

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En el texto hay: obsesion, romance, muerte

Editado: 05.01.2021

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