Cuando Te Conocí

Abra Un Mañana

Los días transcurrían con inusual rapidez, si antes no podía ver o hablar con Daniela ahora se había vuelto imposible ni la clave delfín daba resultado, en estos 15 días apenas recibí dos llamadas, ¡y si!, adivinen cuando eran, ¡bingo! Los miércoles, una parte de mi sabía que era lo correcto, mientras la otra trataba de no estallar cada que le preguntaba sobre sus negocios, ella desviaba el tema y me seguía dejando con incertidumbre, su silencio solo avivaban más intrigas, en fin yo tampoco tenía mucho tiempo libre mis vacaciones semestrales se estaban yendo en el museo pero en compañía de Gladys era lo mejor del mundo, su lindo amigo chicle seguía haciendo el intento de llamar su atención, sin embargo en mi presencia ella tenía ojos solo para mí, claro que me molestaba pero no podía exigir a mi novia que haga pública nuestra relación ni yo estaba segura de etiquetarme como lesbiana.

Gladys.- ¡adivinare!, estas en las nubes y creo saber cuál es la razón, ¿Daniela? Aun no responde ninguna de tus preguntas ¿o me equivoco?

Como siempre ella llegaba a rescatarme de mis pensamientos un tanto dramáticos rodeaba mi cuello con sus brazos desde mi espalda, me sentía muy bien, percibía su perfume que enloquecían mis sentidos, sonreí levemente mientras volteaba a verla, ella depositaba un tierno beso en mis labios.

Ani.- me has pillado, a mi defensa ella prometió llamar hoy. Olvídalo, cuéntame ¿cómo va tu día? 

Gladys.- extrañándote, odio no poder verte, las horas son lentas.

Ani.- exageras, ¿lista para el examen?

Gladys.- creo que sí, será después del almuerzo. La terminología quichua no es lo mío.

Ani.- saldrá bien, recuerda que hemos estudiado mucho.

Gladys.- si te refieres al mirador amor, creo que nuestros labios han sido los principales protagonistas ahí, aprobando con 10/10.

Ani.- te amo Gladys, gracias por tu apoyo y sobre todo por aguantarme.

Gladys.- shhhhh.... Gracias a ti por existir. No quiero quedarme sin almuerzo ¿nos vamos?

Su alegría, su compañía, su sonrisa opacaban el sol al menos para mí, incluso apartaban a Daniela de mis pensamientos lo cual lo agradecía mientras duraba.

Anabel.- hey!!! Uds. ¿van a ir a almorzar?

Ella se separaba de mí lo más rápido que su cuerpo lo permitía, como ya les mencione aun no estábamos listas para demostrar nuestro afecto públicamente, lo habíamos hablado varias veces en nuestras horas de estudio y habíamos decidido ser discretas.

Gladys.- enseguida vamos.

Anabel.- nos vemos allá, recuerden que la evaluación será hoy.

Ani.- claro, por eso estamos nerviosas.

Mi teléfono sonaba mágicamente sacándonos de ese incomodo momento, no era la primera vez que actuábamos así, no era la primera vez que alguien entraba de un momento a otro y tanto Gladys o yo nos distanciábamos bruscamente evitando afrontar lo que ocurría, considerábamos a Anabel y Heryka nuestras amigas pero el miedo seguía ganando al final del día.

Dani.- hola mai, espero no interrumpir tu almuerzo, ya tengo la fecha del examen y debo hablar contigo. Arturo se ofreció a pasar por ti hoy ¿sales a la misma hora?

Ani.- hola ¿Cómo estas Diablita? Tengo una evaluación, espero no se alargue.

Dani.- te esperaremos en el parqueadero y por favor no vengas con Gladys.

Ani.- ¿qué? ella que tiene que ver.

Dani.- no quiero verla, así de simple.

Ani.- ¿¡de que estás hablando!?

Dani.- debías apoyarme, eres mi amiga, ¿o no?

Ani.- ¿a que te refieres? Prácticamente tu no das señal de vida, no me dices lo que sucede.

Dani.- hablo del campeonato, de Paola, de nuestros amigos.

Ani.- ¡quién te entiende! tu querías que me alejara de tu maravilloso mundo turbio, el cual se te volteo, por eso no tienes más remedio que dar un pinche examen y escapar de aquí, ¿te has puesto a pensar en mí?

Dani.- ¿¡crees que la estoy pasando bien!? Ellos solicitan tu ayuda y tú te haces negar, saliendo día y noche con esa...

Ani.- ¡¡basta!! No te atrevas a decir más, solo ice lo que tu querías, son tus malas decisiones las que te persiguen, no te desquites conmigo.

Dani.- creo que te dará igual lo que debo decirte, de todos modos te veo en la tarde, suerte en tu evaluación.

La misma línea vacía, asía su trabajo, como solo ella podía hacerlo, mi cabeza volvía hacer un remolino de ideas que iban y venían sin razón, la mirada triste y sin luz volvía a notarse claramente en mi rostro.

Gladys.- ¿estás bien?

Ella me observaba en silencio, sin bajar su mirada, aproximándose, fundiéndome entre sus brazos depositando un pequeño beso en mi frente, mis emociones se pronunciaban con leves lágrimas que desfilaban por mis mejillas.

Gladys.- Ani, por favor, no me asustes, ¿qué fue lo que te dijo?

No podía repetirle la conversación, era verdad, me había alejado, de los chicos, del campeonato. Ahora estaba acostumbrada a que Gladys me llame cada noche a casa, no salía, ni siquiera a la tienda después de haber llegado del museo solo descansaba, los fines de semana pasaba con mi novia y solo contestaba ciertas llamadas.

Ani.- todo está bien, Dani vendrá con su padre a recogerme, deben hablar conmigo, tal parece ya hay fecha para todo.

Gladys.- ¿y por qué lloras? Deberías estar más tranquila, si aprueba podrá estar lejos y a salvo, podrá vivir sin miedo, deberías pensar positivamente.

Ani.- lo estoy, créeme que sí. A lo mejor hoy en la noche no estaré en mi casa.

Gladys.- por favor no vayas a ninguna fiesta, aléjate de todos, de nada servirá si ella se va y tú te quedas en peligro.

Ani.- lo se amor, no te preocupes, estaré al margen de todo.

El almuerzo y la prueba habían terminado más rápido de lo esperado, decir que aprobaría estaba sobrevaluado, esa tarde Gladys estaba guiando en el museo, subí a la oficina de la Ing. Fingiendo un leve malestar que me permitió salir un par de minutos antes. Para mi asombro el automóvil de Arturo ya estaba esperándome.



Ani. Cg

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En el texto hay: drogas, pareja lgbt, lesbianas

Editado: 17.08.2020

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