Cuentos Oscuros. La Bella Durmiente

Un oscuro secreto

El joven mantuvo silencio para que la mujer del pasado pudiera asimilar lo que le estaba explicando.

— Cuando se cumplieron mil años del desastre — continuó con su explicación Sol — unos exploradores encontraron las instalaciones de su empresa, y a ustedes, los durmientes eternos, había muchos que estaban en su mismo caso, empezaron los experimentos, y luego de casi 500 años, lograron perfeccionar las técnicas, pero solo quedaba usted y un hombre, los demás murieron al usarlo para tratar de obtener material genético, o al tratar de revivirlos. El hombre que quedaba solo sirvió para usar su semen, está con muerte cerebral, así que se siguió experimentando con él y sus óvulos, así se obtuvieron los primeros humanos normales, de a poco fuimos naciendo más, y como era natural hace 100 años tomamos el control, relegamos a los mutantes a lo que debían ser, solo una masa que debe estar para darnos lo que necesitamos para sobrevivir.

— Estoy enferma, no creo que mis óvulos sirvieran.

— Se limpiaron antes de la inseminación artificial, ninguna enfermedad ni defecto genético pasó a los fetos.

— Entonces sigo...

— No, ya está sana, antes de que tuviera conciencia se le aplicó un tratamiento, está completamente normal, madre.

— ¿Y su padre es el hombre en coma?

En eso un varón grande y de mirada fría apareció en el cuarto, Thalía sintió temor ante su presencia.

— Soy Giam, el padre de sus hijos.

— Un gusto conocerlo — sonrió nerviosa — esto es muy raro.

— Lo imagino, usted preguntó por qué las personas se postraban ante usted, es porque es nuestra diosa.

— ¿Diosa?

— Gracias a usted nosotros vivimos, y no solo lo digo por sus óvulos, sino porque su empresa avanzó en muchos aspectos, gracias a eso, nuestra civilización está volviendo a su anterior esplendor.

— ¿Podría ver como está ahora mi mundo?

— No se puede, toda la vida se extinguió en la tierra exterior, se logró mantener algunos especímenes de vegetales, los que han germinado en estas condiciones, pero con algunos problemas, hasta que logramos un procedimiento y las limpiamos. Esperamos que pronto podamos replantar el mundo de nuevo, pero para eso hace falta al menos 100 o 200 años más.

— Disculpen, me siento cansada, y abrumada por todo lo que me han contado. Quisiera descansar.

— Me imagino, sígame por favor diosa Thalía, la llevaré a su habitación.

Unos pasillos hacia el sur estaba el lugar, había una cama, televisión, ropero y algunos muebles más.

— Acá tiene el control remoto, es como los de su tiempo, puede ver que lo que le dijimos es verdad. Le deje muchas grabaciones para que entienda que ocurrió. Hijos, vamos, dejemos que su madre descanse.

Cuando la jovencita termino de ver los videos, no sabía que pensar ¿Sería verdad que había pasado tanto tiempo? ¿Todo había cambiado tanto? Estaba en eso cuando se sintió unos golpes suaves en la puerta.

— ¿Quién es?

— Luna ¿Puedo pasar?

— Por supuesto.

La jovencita no sabía que decir, movía los dedos nerviosa, no quería ni mirarla a los ojos.

— ¿Qué pasa... hija?

— Quisiera que me dijera... si puede... si quiere... ¿Cómo era la vida antes? He visto videos, pero tengo muchas consultas.

— Siéntate mi lado — le señalo la cama, se acomodaron — ¿Qué quieres que te explique?

Durante los siguientes días, sus hijos y el padre de estos estaban en todo momento a su lado, paseaban por el lugar, en la noche el trío se iba, pero la jovencita volvía más tarde a conversar.

— ¿Y tenían muchos animales para comer?

— Sí, me encantaban las langostas, y que decir del pato a la naranja. La comida que ustedes tienen es insípida, pero mezclado con las verduras no tienen tan mal sabor ¿Es carne de ratón?

— De seres inferiores — contestó Luna, que no quiso ahondar más en el tema.

— Ojalá el exterior fuera como lo recuerdo, los paseos en lancha, el saltar de aviones...

Hasta que un día golpearon algo más temprano que de costumbre a su puerta, luego que se quedaba sola.

— ¿Quién es? — le habrá pasado algo a Luna se preguntó la mujer.

— Soy Sile mi señora ¿Puedo pasar?

— Por supuesto.

Era una mujer de unos cuarenta años, se notaba que había sido muy bella cuando joven, pero ahora su mirada y su forma de hablar le daban un efecto extraño, difícil de explicar.

— Sé que Giam ha estado con usted estas semanas ¿Ya le propuso que se convirtiera en su esposa?

— ¡¡¿¿Cómo??!!

— Todos los superiores, ahora que está despierta quieren que se convierta en nuestro gobernante, por usted fuimos creados, y ese hombre desea ser un dios. Ya no se necesitaba usarla para obtener óvulos, sus descendientes se reproducen sin problemas, pero hace 20 años hizo que se volviera a producir seres humanos directos de usted, pero en vez de usar los espermios del hombre dormido, uso los suyos con sus óvulos. Así empezó a cimentar las bases para hacer un imperio, donde él será el líder.

— ¡¡No puede ser!!

— ¿Quiere saber que más le oculta? Vengan conmigo, diosa Thalía.

Una parte de la joven le dijo que tuviera cuidado, pero otra estaba curiosa de saber que habría de verdad en lo que le contaron, sentía que el hombre le ocultaba algo, esa sonrisa al verla la ponía nerviosa. Siguieron por pasajes y pasillo donde no había nadie, hasta que llegaron al otro lado del lugar, allí la realidad era completamente distinta a la que vio en el recorrido con sus hijos.

Los seres estaban retorcidos, contrahechos, llevaban túnicas con capuchas que cubrían sus cabezas. Todos parecían no tener esperanzas, todo era muy triste, oscuro.

— ¿Por qué tienen todo así? Deberían limpiar y ordenarlo como el otro.

— En este tiempo hay dos castas, los que descendemos de usted, y ellos, que son usados desde que nacen, para experimentos, como mano de obra para construir sus edificios... — ahora la mirada de la mujer era de odio — y para comida.



Izbet Supay

#154 en Terror

En el texto hay: muerte, apocalipsis, esperanza

Editado: 01.01.2021

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