De cómo aman los Jensen.

CAPÍTULO DOS.

━━━━━━━ CAPÍTULO DOS ━━━━━━━

LA NOCHE EN LA QUE ÉL SE PERDIÓ.

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Finalmente, Blair fue al departamento de los trillizos luego de que ellos insistieran en llevarla a comer.

No podía mentir, había sido la mejor decisión. La había pasado tan bien que se olvidó de que River esperaba por ella. Noah y Theo eran muy simpáticos, y Miles… Miles era fantástico. Realmente le gustaba, y quizás le estaba gustando demasiado para su propio bien... o el de él.

El sol se lograba colar por las cortinas, posándose majestuosamente en el rostro de Miles, quien seguía dormido. Blair sonrió perezosamente y lo observó por varios segundos. Era espeluznante si lo veías desde otra perspectiva, pero no podía evitarlo, se veía tan pacífico como cautivador.

Él tenía sus brazos envueltos en ella, supuso que así habían dormido toda la noche. Se sentía a salvo ahí, atrapada junto a su cuerpo. ¿Hace cuanto tiempo no se sentía así? Le faltarían manos para poder contar los meses en los que sentía que cualquiera podía hacerle daño.

De pronto, en medio de ese pequeño paraíso, recordó a River.

Se levantó de un salto, causando que Miles se removiera un poco. Llevaba puesta una camiseta de Miles que él mismo le había pasado la noche anterior, para la comodidad de ella, pero la quitó de inmediato y comenzó a vestirse con rapidez, debía salir de ahí los antes posible. River debía estar preocupada.

Noah, por su parte, estaba preparando desayuno. Estaba acostumbrado a ser el primer en despertar y levantarse. Tenía jugo recién exprimido sobre la mesa, el pan estaba en la tostadora y, por el momento, estaba concentrado friendo el tocino. De los tres, Miles era el que cocinaba extraordinariamente, pero Noah también tenía algo de ese talento.

Se sobresaltó cuando el timbre comenzó a sonar como loco. Frunció el ceño con extrañeza, no entendía por qué el recepcionista habría dejado entrar a alguien sin antes consultarle a él por el teléfono. Se acercó a la puerta, y por el pequeño visor, vio borrosamente a una chica desconocida.

Abrió con precaución, pero ella entró agresivamente, empujándolo.

—Buenos días, lamento interrumpir de esta forma, pero necesito saber si Blair Peterson está aquí —la chica habló con decisión, su voz no se quebró en ningún momento.

Posó las manos en su cintura, deteniéndose en medio de la sala de estar. Era alta, no tanto como él, pero sí más que Blair. Cabello castaño, piel clara y su rostro estaba salpicado con pecas, sobretodo sobre su nariz. Era una chica bonita, del tipo que veías por la calle y te dabas vuelta a apreciarla… si no conocieras su mala educación.

—¿Disculpa? —la encaró Noah cruzándose de brazos—. ¿Quién te crees que eres para entrar a mi casa de esa manera?

—River Simmons —se presentó ella estirando su mano. Noah no la estrechó—. Supongo que no todos conocen los buenos modales.

Noah rio con sarcasmo.

—¿Me habla de modales la niña que entró sin permiso? Que buen chiste —murmuró Noah acercándose a ella—. Lo diré una sola vez: sal de mi casa antes de que llame a la policía.

—Buena suerte con eso, pero no me iré sin saber si Blair está aquí —murmuró ella entre dientes. Ambos se miraban con molestia, tratando de matarse el uno a otro a través de esa conexión visual.

—¿River? —preguntó Blair, llegando a la sala de estar, donde ambos estaban. De inmediato, River rompió el contacto al voltearse a ver a su amiga.

—Blair —dijo en un tono duro, caminando hacia ella y abrazándola con fuerza—. Pensé que algo te había pasado, apenas pude dormir… con un mensaje bastaba, Blair.

—Lo siento mucho —se disculpó Blair, estrechando a River en sus brazos—. Fui muy irresponsable, estaba por irme a casa.

—Blair, no tienes por qué justificarte —interrumpió Noah, calmándola.

—Es de mala educación meter las narices en una conversación privada —atacó River.

—Una conversación privada que estás teniendo en una casa ajena a la que entraste sin permiso —le recordó Noah, comenzando a enojarse. River rodó los ojos.

—Estoy segura de que River lo lamenta, Noah —intercedió Blair, sonriendo levemente—. ¿No, River?



Emily Taylor

Editado: 06.04.2021

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