De cómo aman los Jensen.

CAPÍTULO DIECISIETE.

━━━━━ CAPÍTULO DIECISIETE ━━━━

NO TENGAS MIEDO DE ESTAR SOLA.

━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

 

—Blair… —murmuró River al ver como su amiga se levantaba del sillón, como si hubiese visto lo peor que alguien podría imaginar. Pero no lo había visto, si no que lo había oído.

No había sido fácil contarle lo ocurrido. Luego de que Theo y Devyn se despidieron, Noah y River subieron al departamento para que Blair pudiera escuchar de la boca de River que Wyatt había aparecido.

La reacción de Blair la sorprendió. Estaba en calma, no emitió ningún sonido durante el relato, pero aún así River pudo ver en los ojos de su amiga que su paz se estaba cayendo a pedazos.

—No —musitó Blair, llevándose las manos al cabello. Miró a Noah y luego a River—. Déjame un momento.

Caminó hasta su habitación cerrando la puerta tras ella. Quería estar sola, sin que nadie la molestara. Necesitaba pensar, sobretodo en cómo le diría a Miles que ya no podían estar juntos. Lo quería mucho, probablemente era el hombre más increíble que podría conocer, y era eso por lo que sentía la responsabilidad de protegerlo, de no involucrarlo en una situación en la que él no tenía nada que ver.

Wyatt estaba arruinando su vida de nuevo, pero esta vez no podía permitirle que acabara con ella. Podía salvar lo que había construido si era lo suficientemente valiente. Además, no estaba sola. River había soportado tanto por ella que no se veía capaz de fallarle. Y Noah. Noah era un sol, un gran amigo.

Se quedó tendida en su cama por algunos minutos, hasta que tocaron a su puerta.

—Pasa.

El rostro de River se asomó. —Preparé comida.

—Voy enseguida.

River asintió y cerró la puerta, devolviéndose a la cocina. Noah servía la comida, pero se detuvo al ver a River llegar a su lado.

—¿Viene?

—Sí, si viene.

Noah se acercó a River y la tomó de los hombros, acariciándola. River suspiró, lanzándose a sus brazos. Él la recibió de inmediato.

—Puede ser cliché, pero… todo estará bien —le dijo Noah, su voz baja y grave—. Deberían salir de aquí por unos días, no es seguro para ninguna.

—Hola —la voz de Blair los obligó a separarse.

Noah terminó de servir la comida y se sentaron en la mesa del comedor. Blair no hablaba, y Noah y River intercambiaban miradas en silencio. 

—Voy a terminar con Miles —dijo Blair después de varios minutos.

—¿Qué? —River no creía lo que escuchaba.

—Es lo mejor. Es importante para mí hacer esto sola, sin él —explicó—. Necesito sanar. Fue un error empezar una relación cuando mi vida y mi estado emocional es un desastre. Él no merece eso.

River asintió lentamente.

—Si es lo que quieres, entonces tienes mi apoyo, como siempre —agregó River. Blair sonrió levemente, pero sus ojos permanecían llenos de tristeza.

Noah prefirió no hablar. Miles era su hermano, después de todo. No podía interferir en las decisiones de Blair, pero ella tenía algo de razón. Miles no necesitaba estar metido en eso.

Mientras acariciaba la mano de River bajo la mesa, pensó nuevamente en la seguridad de ellas. Era mejor que ninguna durmiera en el departamento ahora que Wyatt sabía donde vivían, pero el problema era convencerlas de salir de ahí.

—¿Qué les parece pasar la noche en nuestro departamento? —ofreció Noah.

—No, no querría molestarlos —dijo Blair.

—No creo que sea una buena idea, pero sabes que lo apreciamos mucho —River besó la mejilla de Noah—. Es mejor que nos quedemos aquí.

—Entonces me quedaré con ustedes —sentenció—. Le pediré a Theo que me traiga una maleta.

—¿En serio? —River le preguntó, sus ojos brillantes y llenos de gratitud. 

—Claro —Noah sonrió y besó sus labios cortamente. Se sentía bien poder hacerlo con frecuencia, ahora que estaban iniciando una relación.

—Gracias —dijo Blair, mirándolos con ternura. Estaba muy feliz por su amiga—. No sabes cuánto agradezco lo que haces.

Noah sonrió. —Haré lo que sea. Y cuando decidas denunciarlo, entonces puedo ofrecerte mi asesoría legal.

Noah abrazó a River por los hombros y Blair se quedó observándolos. Ambos estaban con ella y, por primera vez en su vida, no se sentía sola. 

 

Miles nunca había entrado al restaurante de Adrien Simmons en Providence, pero ahí estaba, sentado en una de las mesas con Blair frente a él. River les había reservado la mesa, y Miles había estado emocionado por conocer el lugar, pero su novia no se veía tan feliz cómo el hubiese esperado.

Algo malo sucedía.

Blair estaba callada y pensativa, miraba alrededor con urgencia, como buscando algo con qué distraerse. Sin embargo, todas las mesas ocupadas estaban en lo suyo y nadie podía rescatarla. Ayer había tomado una decisión y era momento de ponerse los pantalones y terminar con esto de una vez. Y con esto se refería a la corta relación de Miles y ella.



Emily Taylor

Editado: 06.04.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar