Desconocido [saga griegos #5]

Capitulo 8

Especial Desa

-mi amor, tus padres ya son adultos- le sonreí a Anker.

- pero se comportan como niños - seguí tecleando en la máquina de escribir que mi padre había guardado hace mil lunas en la biblioteca.

- yo estoy de acuerdo con Desa - Anker miraba a Tomasso y a mi como si fuéramos chiquillos traviesos.

-  ¿pero hacer eso? - me señaló y solo me encogí de hombros.

- papá dice que ella admira al Desconocido Silencioso y han pasado tantas cosas entre ellos que quizás la ilusión se planta en ella y termina volviendo a amar a papá.

- ¿tú apoyas esto Tomasso?

- si - enarcó una ceja al ver a Tomasso suspirar y perder su mirada.

-  ¿pasa algo? - Tomasso me sonrió.

- he conocido a una chica - recuesta su cabeza en el sillón y cierra los ojos - es preciosa.

- ¿y dónde la conociste? - dejó de teclear y Anker me mira con cara de preocupación.

- es hija de la pareja de mamá - abró los ojos como plato y me pongo de pie.

- ¿mamá si tiene un novio?

- me temo que si, él tiene una hija preciosa.

- ¿cómo se llama?

- Tabhita - caminó hacia mi hermano y me siento en el brazo del sofá.

- ¿tú le has gustado?- Tomasso me mira y suspira.

- creo que no, me vio, pegó un gritó y salió huyendo -frunzo el ceño.

- ¿qué le hiciste?

- nada, entramos a la cocina con mamá, ella estaba ahí,  se miraba tierna con su pijama color rosa, sus pantuflas de conejitos - abró la boca y le doy un golpe en el brazo.

- la has avergonzado, a ninguna chica nos gusta que nos vean así.

Mi esposo carraspea.

- pero si en nuestra noche de boda andabas una pasta verde en todo el rostro y no te importó que te viera así.

- es distinto - él enarca una ceja.

- ¿qué es lo distinto?

- ya eras mi esposo, ya no podías huir - le sonrió, me pongo de pie y lo abrazó - te amo, mi mafioso preferido.

- ya no lo soy - sonrió.

- lo sé, mi amor pero de vez en cuando sacas lo rudo.

- me va a dar diabetes - Tomasso se puso de pie - ya tengo preparado lo que me pediste, serán trabajadores de lo más nuevo, mamá no los conoce.

- perfecto - mi hermano salió de la habitación.

- dime que no harás nada además de eso - señaló la máquina.

- ¿por qué no confías en mi como consejera del amor?

Mi esposo se rasca la nuca y me mira un poco temeroso.

- ¿Laviana y Onesimo no te dice nada?

- cuestión de tiempo querido esposo, si has notado he decidido darle mas tiempo como nana que guardaespalda, a esa mujer se le despertará la maternidad - chasqueo los dedos - y ya no noqueara más a Onesimo.

- Desa mi amor, sigue con tu carrera.- entrecierro los ojos.

- ¿me estas diciendo que no sirvo como doctora del corazón? - Anker se pasa el dorso de la mano por la frente.

- no mi amor, harás un buen trabajo - se mordió el labio de abajo - eh, debo irme - se apresuró a la salida.

- esperó que no estés huyendo Anker Vryzas.

- para nada cielo - cerró la puerta y yo solté una carcajada, claro que tenía miedo. Sabia como me pondría si me decía lo contrario. Me senté frente a la máquina y leí lo que había escrito.

Iona

Me quedé de piedra al ver a aquellos hombres inmovilizando a otro hombre, pasé mi mano por mi rostro y traté de retroceder en el vehículo pero me di cuenta que me había quedado encerrada, en el estacionamiento.

Pusé los seguros del auto, me sentía nerviosa, aquellos hombres podían ser ladrones, tomé el móvil e iba a llamar a la policía cuando vi a uno de ellos que garabateo algo en una hoja y la pegó a mi ventanilla.

- NO TEMA, ES UN VENDEDOR DE DROGA, SOMOS ENVIADOS POR EL DESCONOCIDO SILENCIOSO - solté el aire retenido y apoyé mi frente en el volante del auto, luego levanté el rostro y fijé mi mirada en aquellos hombres, ¿cuál de ellos sería el desconocido silencioso?.

Pasaron junto a mi e inclinaron la cabeza en señal de despedida.

Encendieron sus autos y se marcharon, me quedé un momento asumiendo lo que acababa de pasar, ya más calmada, arranque y me dirigí a casa de Desa.

Cuando llegué, mi hija me llevó directo a la salita.

- ¿estás bien mamá? - suspiré y me senté frente a mi hija.

- un poco asustada - Desa me estaba sirviendo café.

- ¿por qué mamá?

- ¿recuerdas que te dije que iría al banco a retirar dinero? - ella asintió - en el parqueo del banco, varios hombres estaban golpeando a otro, no miré por ningún lado a ningún policía de seguridad, el asunto es que iba a llamar a la policía pero uno de los hombres garabateo algo en una hoja y la pegó a la ventanilla... era obra del Desconocido silencioso - no evité suspirar de la emoción, mi hija me tendió la taza y me miró con una sonrisa.



Katy Silva

#512 en Novela romántica

En el texto hay: accion amor mafia

Editado: 26.01.2019

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