Después del fin

Capítulo 15: La verdad de Willy

Salimos por la puerta lateral, nada silenciosos. Caminamos como si no hubiéramos hecho nada.

—¿Será verdad lo que dijeron? —le pregunto a Nancy. Es un alivio dejar de fingir la voz.

—Supongo. Ellos harían lo que sea por su hija. Los padres son así; aman a sus hijos —me contesta. Noto en su mirada la tristeza, seguramente por lo que pasó con Willy.

—Tu papá... —comienzo diciendo sin saber si debo continuar. Se le ilumina la cara; tiene esperanza. Eso me anima a seguir— me dijo que en cuanto terminemos, vayamos a su casa. De seguro nos explicará todo. No creo que tu padre mienta por malas razones. Debe tener una buena explicación

—¿Por qué te lo dijo a ti y no a mí? Si yo soy su hija y tú... la hija de su amigo —me dice Nancy tratando de fingir estar indignada, aunque solo demuestra decepción.

—Eso tendrás que preguntárselo a él cuando lleguemos

Ella no vuelve a responderme. Le aviso a los demás lo que me dijo Willy. Nadie más me pregunta por qué me lo dijo a mí y no a Nancy, seguramente porque para ellos no es prioridad. Todos nos dirigimos a la casa de Willy.

La mamá de quién fue mi amiga toca la puerta suavemente 3 veces. Se escucha dentro de la casa unos pasos y luego Willy nos abre la puerta.

—Pasen —nos ordena cabizbajo, casi avergonzado.

Pasamos a su casa tratando de no mirarlo, como para no agregar más tensión al ambiente.

Nos sentamos en el suelo. Solo queremos la explicación que nos tiene; si es buena me quedaré aquí, si no lo es no quiero estar cerca de él.

—Bueno. Supongo que Marcela les dijo que vinieran aquí —nos dice Willy cuando ya estamos acomodados. Asentimos— Pues... la razón por la que quise que vinieran es por la que nunca supe los secretos: es porque mi familia traicionó a los adinerados —nos explica tranquilamente.

—¿Cómo? ¿En qué? —le pregunta Nancy. Al parecer él le pide que se quite la bufanda que le cubre la cara porque ella lo hace.

Todos nos la quitamos.

—Después de que lleváramos bastantes años aquí, según lo que me dijo mi padre, alguna familia de mis ascendientes de hace muchos años no soportó más tiempo aquí por lo que empezaron a cavar. Lo malo es que ellos sí iban a salir como eran adinerados, pero les quedaban varios años y no quisieron esperar. Ellos salieron sin permiso, y los demás se enteraron al poco tiempo, pero no tuvieron problemas en darles su merecido: avisaron a los adinerados que estaban en la superficie terrestre y ellos se encargaron. Sus hijos nunca supieron los secretos, solo supieron lo que les pasó a sus padres. Ellos se lo contaron a sus descendientes cuando les pidieron explicaciones por no saber los secretos y fue pasando de generación en generación como la gran traición hasta que mis padres me lo contaron cuando tenía 18 años, y ahora se lo estoy contando a Nancy antes de esa edad, lo que no tuve que hacer —nos explica Willy mirando en todo momento a su hija.

—Así que... así es como ocurrió —dice Nancy con los ojos abiertos como platos.

Willy asiente.

—¿Por qué le dijiste lo de ir a nuestra casa cuando termináramos a Marcela y no a mí? —le pregunta Nancy.

—Porque sabía que eso te destrozaría —le contesta Willy, con expresión seria, lo que refleja sinceridad.

Todo se ve muy emotivo. Nancy sonríe al oír la respuesta. La tensión desaparece.

—¿Qué es lo que les dijeron? —pregunta Willy después de unos minutos de silencio. Creo que se dirige a mi papá porque él activa la grabadora de voz y reproduce la última grabación.

La escuchamos concentrados. Al principio Willy permanece tranquilo y callado, pero cuando se empiezan a escuchar las preguntas y las respuestas que hubo después de que él se fue, se pone atento.

—¿Cómo es que sabias que ya habían salido y no nos dijiste? —le pregunta mi papá en cuanto se acaba la grabación.

—No estaba seguro de que fuera verdad

Suena convincente.

—Ahora debemos hacer otro plan, no para sacarles la verdad, sino para ganarles y salir de una vez

Todos asentimos.

—¿Qué planeas? —le pregunta mi papá.

Me parece extraño que esta vez no sea mi papá quién haga el plan.

—He estado pensando en algo hace meses, pero nunca creí que se fuera a dar la oportunidad de hacerlo.

» El plan es el siguiente: haremos una gran pelea, una auténtica guerra entre los dos bandos, pero no podemos hacerlo con armas nucleares ni armas de fuego, entonces será con cuchillos, como una guerra de la Edad Media —nos dice Willy. Apenas nombra "Edad Media" lo miramos raro, todos menos Nancy. De seguro enseñaron eso en la escuela.

—La Edad Media es una época de la historia en que las guerras eran algo muy común, y no había mucha tecnología. Sus guerras eran con espadas y escudos. Ahora usaremos cuchillos en esta. Sabemos que los adinerados aceptaran una guerra con cuchillos, porque si lo hacemos con armas de fuego podría haber derrumbes y así podríamos salir, lo que no les conviene.

» Ellos también pelearán porque casi todos se han ido en su contra. Como ningún adinerado haría el trabajo sucio, seguramente quienes lo hacían son parte de nosotros —nos explica Nancy.

Suena bien.

—¿Cuándo será? —pregunto.

—Eso lo veremos nosotros —contesta Willy.

—Espero que no me hagan participar en esto —digo pensando en lo que sería matar a alguien a puñaladas.

—Claro que lo harás —dice de manera segura mi papá.

—Hazlo por nuestra libertad —dice la mamá de quién era mi amiga, tratando de convencerme.

Miro a mi mamá buscando ayuda, pero ella solo asiente; también quiere que pelee.

Prefiero asentir. No quiero discutir.



the_icegirl

Edited: 19.07.2019

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