Detrás De la máscara

4. Cegada

Ya son las dos de la tarde y Víctor ya se fue. Mamá y yo estamos buscando algo con qué abrir la puerta de la habitación y así salir de aquí antes de que se haga tarde.

—¿Pudiste encontrar algo, mamá?—le dije mientras yo buscaba en las cajonera de mi closet

—Si, y déjame decirte que tienes muchas cosas peligrosas en tu escritorio.

Si supieras que esas cosas han matado personas.

—A ver ¿qué encontraste?—me acerqué a ella y tomé lo que tenía en manos

—¿Crees que este corta uñas servirá?

—No, pero la pequeña lima de uñas que tiene si

—Inteligente—me fui a la puerta, tomé la pequeña lima y la metí en la cerradura de la puerta. Intenté, intenté y una vez más lo intenté ¿qué logré? Llenarme de rabia. Esto no es una película, las cosas ahí funcionan de la nada, en la realidad te cagas de tantos fallos logrados. Un momento de rabia después, mamá me quita el corta uñas con la lima y lo intenta ella. Por mi lado, me senté en la cama y me froté las cienes. Me quedé un rato mirando a la nada y de pronto miré, esas cosas que sujetan la puerta, no se como carajos se llaman pero puedo decir sin esas cosas la puerta no abre, no cierra. Quedaban lado adentro de la habitación, me acordé de un destornillador que usé para agujerar la garganta de una de las chicas desaparecidas/muertas hace dos semanas. Lo busqué entre mis cosas, aún tenía sangre, así que lo limpié disimuladamente con una de mis playeras, obviamente negra para que no se note.

—Mamá—la llamé para buscar su atención, se volteó y le mostré el destornillador

—¿Para qué un destornillador?

—Mira—le señalé las cosas esas

—¿Y qué pasó con eso?—y yo pensaba que la única retrasada era la Allison, bueno, que copie toda la clase no significa que ella sepa algo. Aunque si sabe pero, hay veces que el cerebro le falla a mil

—podemos utilizar el destornillador para quitar los tornillos y sacar la puerta. Si, va a dar trabajo quitarla pero es lo que hay hasta ahora

Se lo pensó por un momento y asintió. Me agaché para alcanzar el más bajo, comencé por quitarlos, estaban bien apretados y casi me abro la piel de tan fuerte, pero logré quitarlo por completo. Mamá se ofreció a quitar el más alto y no se lo negué, ya tenía cayos en las manos

Ella comenzó a quitarlos, y lo hizo primero que yo. Esta mujer si que tiene fuerza. Demonios, women

Ya la puerta floja, despojamos completamente la puerta entre las dos y la dejamos aún lado.

—Perfecto, ahora, ve por tus cosas a lo que yo estoy aquí y busco una maleta. ¿Okay mamá?

—Bien—y con eso se fue corriendo a su habitación

Comencé a buscar mis cosas y las tiré todas en la cama. Así sin doblarlas por que me da pereza y se gasta tiempo. Ya algunas de mis cosas en la cama, busco una maleta y la pongo aún lado de la ropa para poder entrarla dentro de ella. Ya mi maleta echa, busco un cargador y lo entro en la mochila con la que fui anoche. Veinte minutos después entro mamá a mi cuarto y una maleta en mano

—Vámonos, no podemos estar aquí mucho, Grace

—Okay, vámonos antes de que llegue el infanate y casi muerto padre—por que en realidad pienso matarlo, no me miren así. Es la verdad, lo haré porque no quiero que esa cosa viva

—Ya hija, camina—y nos fuimos escaleras abajo con las maletas. Fui directamente al auto mientras mamá abría la puerta de enfrente. Ya el auto aparcado afuera, mamá entra no sin antes cerrar la puerta del garage.

Arranqué el auto en dirección a la de Allison y allí nos recibió junto a su madre. Si, había llamado a Allison antes de llegar y aceptaron que nos quedemos unos días.

—Gracias por dejarnos quedar aquí, prometo darles algo a cambio—decía mi madre mientras entrábamos a la casa

—No es nada, no se preocupe. Usted también hiciera lo mismo si estuviera pasando por un momento igual. Allison, lleva las maletas al cuarto de invitados, por favor.

—Mamá...—hizo un puchero como una niña pequeña

—Hija...—le reprochó su madre, Samantha

—No, está bien. No se preocupe, nosotras podemos subirlas.

—No no, para nada, ustedes son las visitas. Tranquilas, Allison y yo las llevaremos—antes de mi mamá protestar ya Samantha estába escaleras arriba con las maletas junto a Allison. Cinco minutos después ya estábamos en la cocina sentadas tomando el té.

—Grace—la llama Allison

—¿Si?

—¿Podemos hablar?

—Claro

—en mi habitación—dijo algo preocupada

—eh... ¿Okay?—la voz le salió dudosa

Ambas se fueron escaleras arriba, y las madres se quedaron mirando antes de volver al tema de cual estaban hablando

Ya Grace y Allison en la habitación cierran la puerta. Grace se sienta en la silla del escritorio y Allison en la cama

—Bien, dime, ¿Qué pasó?—se acomodó Grace dirigiendo a Allison

—No se como te lo vayas a tomar, pero...—empezó a jugar con las manos en su regazo

—¿Pero que? Habla que me pones nerviosa

—Carlos me contactó y...—no pudo ni terminar por que Grace la interrumpe levantándose se golpe

—¿Qué?, no juegues con eso All, ya sabes bien lo que hizo

—Si, lo sé. Pero déjame terminar. Él dijo que quería venir a arreglar las cosas. Sabes bien que antes de él irse las cosas no terminaron justas.

—¿Cuándo te contactó?

—hace una semana

—¿Y hasta ahora me vienes a decir? Vaya...

—Estaba buscando el momento justo para contartelo

—¿Cómo que el momento justo?. Dímelo All, por que no te entiendo

—Es que estabas con eso de lo de tu papá y tu mamá, y pensé que no será el momento adecuado—se cruza se brazos

—Te lo perdono solo por eso, nada más

—Tengo que contarte otra cosa

—¿Qué?—entrecierra los ojos

Allison antes de hablar mira hacia el piso y luego se levanta para ir en busca de algo en unos cajones. Saca un sobre manila de allí y se lo entrega a Grace

—¿Qué es?—pregunta la anteriormente mencionada

—Eso también lo a mandado él, te juro que no lo he visto



Yarisel Margarita Mercado Bueno

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En el texto hay: asesinatos, amor joven, grace

Editado: 10.10.2020

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