Diario de un divorcio

XVI. Cuestion de decisión

Los últimos días de relación con el papá de mi hija fueron realmente fatales, yo me desesperaba, porque el no me prestaba atención, me irrespetaba como mujer, como ser humano, era muy desconsiderado, y al ver que me trataba mal yo me ponía a llorar y llorar, y al hablar con él y decirle que lo que estaba sucediendo me dolía él solo me dejaba hablando sola, o se reía o hacía cualquier cosa similar y allí era cuando salía de mi algo que no quería sacar, yo misma me desconocía, dejaba de sentir amor y sentía mucho odio, legritaba, lloraba y lo golpeaba, él me decía que me detuviera y yo le gritaba que NO. La verdad, nuestra última pelea fue fatal, poruqe el me decía cosas hirientes, y cuando yo le decía que no lo hiciera me gritaba que él no va a tratarme como princesita porque yo no merecía nada, eso era darme mas y mas en la herida, esa última noche como pareja todo se salió de control, nos agredimos, y fue un episodio tan feo que luego ambos nos arrepentimos y allí entendimos que "YA NO DAMOS PARA MÁS", fue el fin de la relación, yo asumí mis culpas frente a él, le pedí perdón por agredirlo pues aunque el provocaba en mi esas agresiones con todo sus malos tratos yo NUNCA debí agredirlo porque antetodo él es un hombre, el papá de mi hija, un ser humano, y merece respeto, sin importar lo mucho o poco que yo sentí que me irrespetó, ya que la violencia no se ataca con mas violencia, la idea es NO HACER lo que no nos gusta que no hagan, y aunque él nunca me pidió disculpas por todo eso yo si cambié, no lo agredo, y aunque aun lo aprecio y me afecta ver como está con mil mujeres y sale a tomar y se olvida por completo de lo que fue nuestra historía y que valgo muchísimo como mujer, yo solo hago que no me duele, y eso hace que olvide todo lo malo, ya que no dejaré nunca más que mi corazón se llene de odio hacie él o que yo misma me autodestruya tan solo porque él no me quizo ni supo valorarme, pues, él ya decidió NO estar a mi lado, y yo lo acepte,luche lo más que pude, pero solo remaba yo sola, y el amor es cosa de dos, así que lo acepte y lo digerí y ahora YO DECIDO dejar de sufrir, dejar de llorar, porque ser feliz es cuestión de decisión, no podemos hacer que todo nos salga bien pero podemos decidir ser felices a pesar de las tragedias o las complicaciones del día a día, se trata de tener una actitud positiva siempre, y ver el vaso medio lleno...

Por eso a partir de hoy dejo de ser María Magdalena para convertirme en alguién que DECIDE SER FELIZ A PESAR DE CUALQUIER TORMENTA.



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En el texto hay: auto superación, separaciones dolorosas

Editado: 12.03.2019

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