Doce Años Menor

DUDAS

 

Después de presentar a Robin a las mellizas, estoy aterrada.

¿Cómo se me ocurrió decirle eso a mis hijas?

No se cansan de preguntarme sobre él.

Yo, no sé que decirles.

¡No conozco quien es Robin!

¡Hasta tengo un poco de miedo!

Mi abogado me ha contado, que tiene un enorme bufete de abogados de renombre, que trabajan para él. Está muy optimista sobre el caso.

 Orestes, me ha llamado en varias ocasiones, pero no le he tomado las llamadas.

Estoy sentada en mi oficina, pensando en todo y en nada. Evito ver a Robin. El me da mi espacio. Escucho mi teléfono, lo cojo y veo que es de mi amiga.

_ Hola amiga, hasta que te acordaste de mi.

_ Disculpa Ema, he estado realmente ocupada con mi trabajo.

_ Si, las chicas me lo dijeron.

_ ¿Te contó Meli, que ella y mi Teo son novios?

_ Si, solo espero que no se lastimen y que pase lo que pase entre ellos, seguiremos siendo amigas.

_ ¡Claro que si Ema! ¿Cómo va el asunto con Orestes?

_ Mi abogado tiene esperanzas, por que lo asumió el bufete de Robin.
_ ¿Me dijeron las chicas, que se lo presentaste como tu novio?

_ ¡Fue un acto de locura Serrí! ¡Ahora, no sé que hacer!

_ Ema, ¡no seas cobarde y olvídate del que dirán! ¡Es tu príncipe, no lo dejes escapar! El te quiere, ¡eso es lo que importa mi amiga! ¡No pierdas la oportunidad de ser feliz!

_ ¿Y, si solo me estoy auto engañando Serrí?

_ Pues nada mi amiga. Sigues buscando, hasta que encuentres el indicado.

_ ¡Son doce años Serrí, más de una década!

_ Ema, ¡la edad es solo un número! ¿Dime, que cuando estabas en la cama con él, te acordaste que era doce años menor?

_ Jajajaja ¡Serrí, ahí no se siente ninguna diferencia! ¡Es un experto en la materia!

_ ¿Te gusta como hombre Ema? ¿Te gustó lo que te hizo sentir en la cama?
 _ ¡Mi amiga, me llevó al cielo en un segundo!

_ ¡Eso es lo único que te tiene que importar Ema! ¡Yo te apoyo!

_ Lo voy a pensar mi amiga. ¿Qué pasó con William?

_ Todo va viento en popa, este fin de semana viene a quedarse conmigo acá. Mi amiga, me he enamorado.

_ Me alegro por ti Serrí. El, parece ser muy bueno.

_ ¡Robin también lo es Ema! ¡Está haciendo por ti, lo que nadie ha hecho! ¡Mi amiga, los actos son los que cuentan!¡Dale una oportunidad!

_ Esta bien Serrí. Lo pensaré.

_ Te dejo Ema, el trabajo me está matando. Besos mi amiga.

_ Besos Serrí.

 

Tocan suave a la puerta, veo que es Robin. Lo miro, es realmente hermoso. El me observa sin decir nada.

_ Hola Robin. ¿Puedo ayudarte en algo?

_ ¿Todavía, me quieres aquí a tu lado Ema?

_ ¡Si Robin! ¡A no ser, que quieras marcharte! – respondo rápidamente, asustada.  

_ No Ema, ¡estaré a tu lado, hasta que tu me digas que me vaya! – dice sonriente

_ ¡Robin! – grita Joe - ¡Que bueno que llegaste! ¡Iremos de copas! ¡Robert nos estará esperando!

_ ¿Tú también irás Ema? – pregunta Robin, mirándome directamente a mis ojos.

_ ¡Si, ella va, dale anímate Ema! ¡Vamos!¡Dijiste que me ibas apoyar en mi cambio!

_ ¡Está bien Joe, ya voy! – le digo, mientras recojo mi bolso. Algo me dice, que hoy no voy a poder resistirme a Robin. He podido ver su mirada de deseo.

 ¡Vamos Ema, que tú también quieres tener un trabajo completo en ese cuerpo! Escucho a mi conciencia. Sonrío. ¡No olvido lo que pasó entre nosotros! Y mucho menos, su hermoso cuerpo desnudo en mi cama. Que hace, que todas las noches al cerrar mis ojos, deseo que estuviera ahí conmigo. 

 Joe, toma a Robin de un brazo. Y se lo lleva tirando de él, yo los sigo. El club que ha decidido que vayamos es uno de homosexuales. Tienen un espectáculo de travestis muy bueno, no es la primera vez que lo visito con ellos. Robert, nos está esperando en la entrada con unos bolsos.

_ ¡Dale Ema, ven conmigo! – Me dice Joe y me lleva prácticamente arrastrada hasta los camerinos. – ¡Dijiste que me vistiera de mujer, tienes que acompañarme en mi transformación! ¡Porque a partir de ahora, seré mujer!¡No me operaré, pero si vestiré y viviré como mujer!

_ Joe, ¿pero porqué yo tengo que acompañarte?

_ ¡Si no lo haces, pensaré que no lo decías de verdad Ema! – me dice seriamente.

_ Ok, Joe, ¿qué tengo que hacer?

_ Toma, ponte esta ropa, nos vestiremos iguales y saldremos a bailar con los chicos.

Abro la bolsa y me doy cuenta, que es una ropa como la que uso cuando voy a bailar. Suspiro, y me la pongo. Dejo que Joe me maquille y salimos. Joe en verdad, se ve precioso. Es hermoso. Robert abre los ojos, cuando lo ve, al igual que Robin.



Bris

Editado: 25.12.2020

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