Efecto Mörder

CAPÍTULO XLIV

Dominik estaba parado en mi puerta como siempre lo hacía después de enterarse sobre Deva.
Diariamente iba a buscarla junto con Diederik, su hermanito, Dante y Aithan, sus sobrinos, además del hermano menor de esa chica que lo rescató Aldric que obviamente era el mayor de todos con 13 años.
—Entren, Deva te estaba esperando no ha dejado de hablar de ti —le dije suavemente a Dominik—, ¡Deva, papá ya está aquí! 
Los chicos entraron y se sentaron en el mueble hablando de videojuegos mientras Dominik me siguió hasta el espejo de la sala donde me chequeaba mi maquillaje.
Podía sentir su mirada quemarme, haciendo que las manos me temblaran levemente.
Hace dos semanas atrás desde que recuperó la memoria Dominik me hablaba, sí, pero era tan distante como podía.
En estos momentos parecía tener toda su atención puesta en mí lo que me estaba poniendo bastante inquieta.
— ¿Qué? —pregunté ansiosa girándome a verlo.
Él se apoyó en la pared mirándome fijamente y mi corazón latió más deprisa.
—Estás... Hermosa.
Inevitablemente sonreí.
— ¿Ahora me estás coqueteando? —arqueé una ceja bromeando sin embargo anhelaba que su respuesta fuera una afirmación.
Una sonrisa burlona se formó en el rostro de Dominik y no supe cómo interpretarla.
—Solo digo la verdad.
Cuando iba a responderle se escuchó la voz de Deva cerca.
— ¿Vas a algún lado? —preguntó él con voz ronca.
Ok, ahora ¿Cómo voy a decirle que Jakob me llevará a comprar algunas cosas para el cumpleaños de Deva porque mi auto se averió?
—Yo, mm... Voy a comprar algunas cosas para el cumpleaños de Deva, falta solo una semana.
Dominik asintió a punto de decir algo entonces mi hija apareció feliz por verlo otra vez, aunque Dominik la visitara a diario.
— ¡Hola papi!
— ¡Hola princesa! —dijo él tomándola en brazos a la vez que la miraba con adoración.
Cada vez que lo veía con mi niña una sonrisa adornaba mi rostro.
El claxon del auto de Jake sonó de repente.
— ¿Vas con alguien? —preguntó él arqueando una ceja en mi dirección.
Su cara perdió todo matiz de jocosidad volviéndose serio, e incluso frío.
—Ahm sí, mi auto se averió y Jakob se ofreció a llevarme ¡Fer, ya nos vamos! 
La aludida apareció de repente llegando al lado de Dominik.
—Papi bájame, voy a saludar a mi tío Jake.
Enseguida Dominik lo hizo pero sin quitar sus ojos de mi, los de él estaban en llamas, las mariposas en mi estómago revolotearon indiscretas, contuve una sonrisa que estuvo a punto de desplegarse por mis labios porque yo sabía que Dominik estaba celoso.
Cuando Deva corrió a abrirle la puerta a Jake, Fer habló.
— ¿Vas a tardar mucho? —me preguntó.
—No yo...
— ¿Por qué no me pediste a mi que te llevara? —gruñó Dominik sin dejarme responderle ni siquiera a Fer.
Esta me envió una mirada divertida antes de decir:
—Voy a ver qué están haciendo los chicos —habló Fer antes de irse.
—Creí que querías pasar más tiempo con Deva lejos de mí, además yo no le perdí a Jake que me llevara, ya te dije que él se ofreció.
Dominik soltó un gruñido que hizo mella en mi interior dando un paso en mi dirección.
—No me gusta que esté tan jodidamente cerca de tí.
— ¿De qué hablas? Jake es mi amigo.
—Después de ser tu jodido novio.
—No te entiendo Dominik, no sé que te pasa pero te recuerdo que tú eres quien se aleja de mí a diario y ahora actúas de esta forma, no es de tu incumbencia si Jake está cerca de mí —dije para picarlo más de alguna forma tenía que hacer que volviera a mí—, o si fue mi novio.
Traté de pasar por su lado para ir en busca de Jake sin embargo Dominik me sostuvo del brazo deteniendo mi huída.
— ¿Qué pasa? —pregunté cuando él no habló, solo estaba observándome con la mandíbula apretada.
Para mí sorpresa no dijo nada limitándose a soltarme.
—Traeré temprano a Deva.
Yo asentí atontada y decepcionada.
Había previsto que el enojo de Dominik se iría después de una semana o algo, e incluso en este momento cuando yo sabía que él necesitaba advertirle a Jakob que a pesar de los años yo seguía siendo suya.
Entonces él lo dejaba tan fácil como si no le molestara, aunque su expresión corporal no dijera lo mismo.
Caminé hasta la entrada con Dominik siguiendo mis pasos, en el momento que estuve frente a Jakob ambos hicieron contacto visual donde me percaté que los dos se fulminaron con la mirada.
—Deva pórtate bien hermosa.
—Adiós tío Jake —se despidió mi niña besando la mejilla de su tío y este le sonrió enseguida—. Adiós mami.
La abracé y le di un beso de despedida para después irme con Jake sabiendo que los ojos de Nik me seguían en silencio.

 

*

Narrador omnisciente:

Fernanda sonrió con malicia al momento que vio ir a su mejor amiga con Jakob, eso enseñaría a Dominik a qué una mujer como Alaia siempre conseguiría llamar la atención de otro hombre, él tenía que madurar y entender de una ves por todas que si Ali le ocultó a Deva fue por no causarle un daño peor.
Sin embargo comenzó a darse cuenta que faltaba poco para que Dominik diera su brazo a torcer.
Sí había llevado a los chicos al parque pero volvió más temprano de lo que nunca lo hacía y junto con llegar a casa le preguntó a Fernanda si Alaia ya había llegado a lo que ella respondió que no.
Dominik no había dejado de ver en dirección a la ventana que daba a la calle para ver si la veía llegar y Fernanda sonrió con malicia una vez más al notar que Dominik se ponía más tenso cuando el tiempo pasaba.
—Voy a llevar a Aldric, volveré por los chicos después —le dijo a Fernanda y ella asintió.
Durante el corto camino a la casa de Izzy los pensamientos de Dominik solo giraban entorno a Alaia y Jakob, estaba ardiendo en furia y celos.
Se apresuró para volver a su casa y la vio bajando del auto de Jakob con una sonrisa adornando su bello rostro, estaba tan entretenida con él que ni siquiera lo vio caminar hacia su entrada y él decidió esperarla entre las sombras de la noche.
Al fin ella se despide de él y comienza a caminar en dirección a la puerta allí fue interceptada por Dominik haciendo que ella gimiera aterrada.
—Tranquila —susurró él en su oído—. Soy yo.



ANGGIE

Editado: 25.03.2020

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