El Amor, Algo Inesperado

CAPÍTULO 1

MARIANA

Todo es nuevo para mí, se ve mucha revolución todos corriendo de un lado para otro evitando llegar tarde al primer día de clase de la universidad. Ver todo esto me frustra un poco, pues yo que soy una joven de un pueblo pequeño que solo se llega a ver algo parecido son los días de fiesta y celebración, por ello evitaba salir y me quedaba en casa disfrutando de la calma y la amigable soledad. Desde pequeña no me va bien estar en lugares con mucha gente, le tengo pánico a hacer el ridículo y por esto era llamada como la amargada de mi grupo de amigos, ya que prefería quedarme en casa leyendo o viendo diversos paisajes, esas eran mis actividades favoritas, no hay nada como apreciar la hermosura que nos rodea, perderse en una buena lectura o simplemente ver una película.  Esos son mis pasatiempos todo lo diferente a salir de fiesta o compras, pero aun así mis amigos me entendían. 

Pero ahora todo es diferente estoy en una nueva ciudad dejando a mi familia en aquel pueblo y mis amigos en sus respectivas universidades o trabajando cumpliendo sus sueños y yo estoy aquí para lo mismo, para cumplir con mi gran sueño por lo que mis padres y yo hemos luchado toda una vida y por esto me toca salir de mi zona de confort pues aunque le tenga pánico a las cosas nuevas esta vez no puedo darme por vencida no puedo desilusionar a mis padres los cuales confían en mí y son mi inspiración para cada día ser mejor. Este es un nuevo comienzo, una nueva vida, una nueva Mariana, estas eran mis palabras de inspiración cuando.

-Perdón vas a ingresar o te vas a quedar ahí parada. Ya llevas varios minutos como una tonta parada en la puerta del salón obstaculizando la entrada pues como vez no eres muy flaca que digamos.

Escucho que dice una voz a mis espaldas, volteo lentamente y veo que efectivamente se estaba dirigiendo a mi, siento mi cara ruborizarse, que hago, que digo, no sé qué hacer. Todas estas preguntas salían sin freno de mi mente mientras un chico alto, ojos claros de color miel, cabello castaño y bien peinado y muy guapo  me miraba como un extraterrestre junto a su gran grupo de amigos.

-te vas a mover o no.-me dice con tono de irritación. 

-heee, si  perdón.-Me retiro un poco de la puerta mientras ellos ingresan.

-¡hay Dios! A las personas que permiten entrar a esta universidad y eso que es la mejor del país.-dice antes de ingresar.-

Jajajajaja, las carcajadas de todos sus acompañantes  retumbaron en mi cabeza, que vergüenza los nervios me consumen. Que buen comienzo Mariana, felicidades. Me digo con ironía mientras ingreso a la clase con gran dificultad  y me siento en la parte de atrás pero veo fijamente a ese chico que en menos de un minuto me hizo sentir de lo peor y en mi primer día ya se con quien no quiero tratar y me hago la nota mental de no volver a cruzarme en el camino de esa persona. 

En el resto de la clase no me pude concentrar pues todos me miraban como un bicho raro o eso sentía yo, pues después de esa vergüenza quería salir corriendo a otro salón pero no puedo y a eso le podemos sumar que ese  chico que al parecer era el jefe de ese grupo o un gran famoso pues parecía que Brad Pitt estuviera sentado de primero en la segunda fila, debido a que las chicas parecían hipnotizadas por su mirada y los chicos peleaban por ser su amigo como si serlo fuera un gran premio,me incomoda con su sola precencia. Estaba pensando esto cuando de repente escucho.

-señorita Mariana Villanueva.

¿Qué?, esa soy yo ¿y ahora que hice?, ¿qué hago?, ¿qué paso?, a todo esto solo pude decir.

-si soy yo. Y alzo la mano.

-chicos ella es la alumna de intercambio, la que obtuvo el puntaje más alto de la historia y por esto la universidad le da la bienvenida y nos alegramos tenerla aquí con nosotros.-dice el profesor.-

-gracias.-Es lo único que sale de mi boca, pues todos me miran unos como mis enemigos, otros como si quisieran ser mis amigos, ¡como puede ser posibles que yo que quería ser invisible primero pase una vergüenza y ahora me anuncien ante toda la clase! Esto va hacer más difícil de lo que pensaba. Gracias al cielo  el profesor siguió hablando.

-este año ha entrado también el hijo del gran empresario Julián castillo dueño de las empresas castillos y por esto también le queremos agradecer por escoger nuestra universidad y darle la bienvenida a William Castillo.

Se levanta el chico que me hizo sentir incomoda, por razón todos andan detrás de él, si es el hijo del dueño de las empresas más famosas y generadoras de empleo del país, pero esto me agrado pues toda la atención se dirigió hacia él y esto me dio tranquilidad. Por fin la clase llega a su final el profesor nos despide y todos salen para su próxima clase, le pido a Dios que la próxima clase salga mejor que esta. Pero hay un problema todavía no conozco bien la universidad y me he perdido.Pero una chica se me acerca con cara amigable.

-¿necesitas ayuda?

-sí creo que me perdí. Tengo que ir a clase del aula 25.

-voy cerca si quieres te guio.

-si claro, si no es mucha molestia es que todavía no conozco bien donde es cada clase.

-es con gusto y por cierto soy Ángela.-me extiende la mano con una gran sonrisa a lo cual correspondo.-

-yo Mariana, y gracias eres la primera que me brinda algo de amabilidad.

-me imagino, y eres de ¿Dónde eres?, porque se nota que no eres de por aquí.

- soy de un pueblo del sur.

-entonces además de la universidad  eres nueva en la ciudad también. Te doy la bienvenida y estoy a tu disposición. Este es el salón y buena suerte.

-gracias por todo hasta la próxima.

-a dios.

Gracias a Dios llego justo a tiempo para la clase, pero de las carreras choco con alguien y me tumba el bolso, lo levanto y miro con quien choque y para mi sorpresa es el tal William Castillo ¡por favor la única persona que no quería ver por el resto del día y comparto más de una clase con él, que fue lo que hice para merecer esto!, pero no soy la única asombrada pues él también lo está y lo refleja en su rostro.



Nohe

Editado: 02.02.2020

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