El Desfile Macabro 0.5

Capítulo 12: Cadenas del Pasado

***Sonnet***

Terminé de hablar con los policías. El padre de Lyra llegó a la casa muy rápido al saber las malas noticias. Él y su madre estaban muy tristes por obvias razones. Serina llegó también después de un rato. Todos estábamos en la sala, los policías seguían hablando con los padres de Lyra.

—Lyra... —decía Serina, su maquillaje estaba corrido.

Observaba los adornos de la mesa del centro de la sala, mientras empezaba a recordar algo... tratando de recordar algún indicio que me dijera qué era lo que estaba mal. Sentía como si me hubieran succionado toda la energía del cuerpo de un solo golpe. Estaba cansado, tenía hambre, pero sobre todo estaba preocupado por mi amiga... más que nunca en la vida.

Revisaba una y otra vez los mensajes con Lyra, buscando alguna pista sobre qué era lo que le había sucedido... era imposible que escapara, ¡todo estaba bien en su vida! Tal vez... todo estaba muy normal en su vida. Ella siempre solía quejarse de que su vida era aburrida, que quería algo nuevo, que quería algo diferente. Ella antes no era así... no antes de haber conocido a Frederick.

Lyra conoció a Frederick en su universidad, hacía tres años. Él estudiaba microbiología, ella no estudiaba, pero iba a unos cursos de enfermería, pues eso era lo que le llamaba la atención. El día que Lyra me presentó a Frederick habíamos ido a comer los cuatro: Lyra, Frederick, Serina y yo. Él era un muchacho energético, de cara amable, pero de una sombra oscura. Siempre había podido sentir algo extraño en su presencia.

 

Lyra y yo siempre nos contábamos todo, pero respecto a nuestras relaciones éramos un poco más reservados. Más que todo porque Serina era su mejor amiga, y porque a ella simplemente no le gustaba hablar de ella y Frederick con las otras personas.

Un día... después de muchísimo tiempo, ella y Frederick estuvieron actuando muy raro. Se veían mucho, pero en su casa o en la de él, y estrictamente en sus cuartos, sin salir en todo el día. Desde que eso empezó a pasar, Lyra empezó a cambiar con su familia y con sus amigos.

Lyra estaba un poco aparte. Siempre lo había estado, nunca fue lo más expresiva... pero ahora estaba más alejada de nosotros que nunca. Lo que no pasaba con Frederick. Luego pasó un tiempo en el que empezaron a desarrollar una extraña relación codependiente, algo fuerte en verdad. Ambos peleaban en secreto y se arreglaban, pero siempre había tensión en la relación.

Llegó un punto en el que Frederick quería obligar a Lyra a hacer algo. Ella no quería, y llegó a tal punto en el que me lo tuvo que contar. Nunca especificó qué diablos era lo que Frederick le pidió, ni las razones de sus peleas... No me quería contar nada, cosa que respeté... pero sabía que algo muy malo estaba sucediendo entre ellos. Ella terminó con él. Él se enojó muchísimo y empezó a buscarla por todos lados.

Llegaba a su casa, hasta los padres de Lyra tuvieron que meterse en el asunto. Fue un corte total entre Frederick y Lyra. Pasó un tiempo, hasta que él simplemente dejó de molestar, o eso pensé yo. O eso me había dicho Lyra...

Frederick le seguía enviando mensajes y ella seguía respondiéndolos. La relación se empezó a poner tóxica de nuevo hasta que tuve que intervenir yo mismo. Hablé con Frederick por aparte. Le dije que fuéramos a tomar algo a algún bar, y a hablar un rato.

 

Él y yo nos habíamos hecho algo amigos gracias a nuestras conexiones con Lyra. Esa noche él estaba sudando, estaba tenso. Por más que le pedí que me contara que qué era lo que sucedía nunca me quiso decir nada. Siempre veía hacia mis espaldas, como si hubiera alguien vigilándolo en todo momento. Estaba muy distraído y distante. No pude tener beneficio alguno de la conversación.

No hasta que me puse serio.

Le empecé a demandar que no siguiera buscando a Lyra. Él me dijo que yo no entendía nada del asunto, que me quedara lejos de sus problemas. Yo le dije que estaba bien, que me quedaría lejos, así como siempre lo había hecho, pero que él dejara a Lyra en paz, porque esos problemas tampoco eran los de ella. Ella nunca haría algo que no quisiera por más que otra persona le pidiera o la chantajeara.

Frederick sabía eso muy bien, igual que todos los que la conocían bien. La conversación había terminado, nunca supe si él había reflexionado sobre el asunto o qué era lo que había pasado en realidad, pero él dejó a Lyra en paz. Pasó el tiempo, cuando sucedió lo de la pelea contra estas presuntas personas, que Serina me había dicho que tenían conexiones con la Deep web.

Al día siguiente agarré el teléfono de Lyra y bloqueé a Frederick de todo, con el consentimiento de Lyra. Ella estaba dispuesta a darle fin a esa relación completamente. Todo había estado bien, hasta hacía dos semanas, que ella lo desbloqueó.

¿Por qué lo había hecho?

Supuse que era parte del perdón... aunque aquel perdón era gris, pues yo nunca supe lo que él le había hecho. Nunca supe si ese perdón era digno de darse... Al parecer no había funcionado. Empezaron a discutir de nuevo. Ella lo bloqueó de todo de nuevo. La última semana pasó y todo estaba bien... hasta que recibí los nuevos mensajes de Frederick.

Ese mismo día había pasado todo junto. Él murió y Lyra desapareció.

—Sonnet... ¿estás bien? Necesitas descansar —dijo Serina al ver que me había ido en mis pensamientos.

Parpadeé volteando mi cara hacia ella.

—¿Crees que Lyra está descansando en este momento? Creo que puedo ser mejor que esto —dije levantándome.

—Sonnet... —dijo ella viéndome.

—Nos vemos mañana —dije—. Ve a dormir tú si así lo deseas.

—Adiós Sonnet. Gracias —dijo la madre de Lyra dándome un abrazo.

Caminé hacia las afueras. Paré justo en la entrada de la casa. Tomé un respiro muy hondo.

—Pase lo que pase, te encontraré —dije empezando a caminar hacia mi casa.



AlejandroMurillo

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En el texto hay: secuestro, terror, amor

Editado: 16.07.2020

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