La vida se había estabilizado. El brazo de Sol-ju estaba casi curado y su mundo se había reducido al estudio, el trabajo de medio tiempo y los cuidados de su abuela. Había aceptado la pausa en los conciertos; el susto había sido demasiado grande.
El único cambio inesperado había sido Jake. Al principio era solo un hombre alto y considerado del staff que la había ayudado en el hospital, un gesto de caridad. Pero luego su contacto semanal se había convertido en un rayo de sol.
Jake no hablaba de la fama de AXIS; hablaba de la vida real. Le daba consejos práctticos sobre el equilibrio entre la universidad y el trabajo, incluso le había pasado algunos contactos útiles para su búsqueda de empleo.
Ella apreciaba su sencillez. Era la antítesis del mundo de Sonoo. Jake era real, podían hablar y no tenía un muro de managers a su alrededor, le caía bien.
Hace unos días para agradecerle por la ayuda constante, le había llevado cupcakes caseros. Ella incluso se había animado a hornear uno especial, un poco más elegante para Sonoo. Era una manera de decirle "Estoy bien, no te culpes" sin romper el silencio del chat.
—Y dile a Sonoo que el cupcake especial es para él, sé que es un chico bueno aunque un poco impulsivo —le había dicho a Jake, sonriendo.
Jake se había reído y en ese momento ella sintió que la afinidad que sentía hacia él crecía.
Al día siguiente, Sol-ju estaba en la biblioteca, buscando un libro cuando su teléfono vibró con un mensaje de Jake.
Mensaje de Texto:
-Hola, Sol-ju. Solo quería comunicarte que debido a que tu brazo está casi curado, la "ayuda oficial" del equipo de AXIS ha terminado. Te deseo lo mejor con tus estudios. Cuídate mucho.
Sol-ju se quedó helada, leyendo el mensaje una y otra vez. Era breve, profesional y completamente inesperado.
¿"Ayuda oficial"? ¿Había estado hablando con el "equipo de ayuda" todo este tiempo? Sintió una clavada de vergüenza.
Se había abierto con Jake, compartiendo sus preocupaciones sobre su abuela y sus estudios, creyendo que habían forjado una amistad sencilla, pero real. Ahora se daba cuenta de que él solo estaba cumpliendo una orden de Relaciones Públicas. Su conexión era solo otra línea en un presupuesto.
Su primer instinto fue escribirle un mensaje furioso a Jake.
Mensaje de texto ...escribiendo:
"No sabía que dejar de hablarle a alguien era un talento... pero felicidades, porque te salió excelente. Ahora entiendo: solo me hablabas porque era parte de tu trabajo. ¡Qué tierno! Y yo aquí pensando que eras especial. En fin, gracias por la "atención al cliente", duró lo que tenía que durar. Si alguna vez reabres la línea de atención, avísame... aunque sea con un mensaje automático de "su opinión es importante para nosotros".
Pero rápidamente lo borró. No quería verse patética o necesitada.
—Ayyy, es un tonto —gritó enojada.
Luego de una larga pausa tirada sobre un montón de libros, su mente se dirigió al único lugar donde podía ser honesta sin juicio: el chat de Sonoo. Su Diario Silencioso siempre estaba ahí.
Abrió la aplicación y tecleó su frustración, sintiendo como salía a borbotones.
Mensaje de fan "SJ22" enviado:
"Creo que la gente que vive en el mundo de la fama solo sabe hablar con otros famosos. Acabo de recibir un mensaje muy frío del "equipo de apoyo" que me ayudó. Me cortaron. Jake, quien creía era mi amigo, me dijo que la "ayuda oficial" terminó. Me siento tan tonta creyendo que había hecho un amigo real. Es un recordatorio brutal de que no pertenezco a ese mundo y ni siquiera queria serlo. Solo me queda enfocarme en mis estudios"
Sol-ju cerró el teléfono. El mensaje había sido catártico. Sabía que Sonoo nunca lo leería o que lo leería un manager indiferente, pero se sentía mejor. Su vida ya era bastante complicada sin ese recordatorio de las barreras sociales.
Jake, sin embargo no podía dejarlo ir. El mensaje que le había escrito a Sol-ju se sentía forzado y la repentina orden de Sonoo de cortar el contacto no tenía sentido. Jake sabía que Sol-ju era una chica decente y que no era un riesgo.
Jake sintió culpa por el mensaje frío y decidió que a pesar de la orden de Sonoo, no dejaría de lado a Sol-Ju. El no necesitaba el permiso de Relaciones Públicas para tener un amiga.
Tomó su teléfono y le envió un mensaje con una decisión firme.
Mensaje de Texto:
"Sol-ju, ignora ese último mensaje. Fue mi jefe quien me ordenó enviarlo. Pero me caíste bien. No te estoy hablando como "equipo de apoyo", sino como Jake, el tipo que se comió la mitad de tus cupcakes de limón. Eres divertida. Hablemos la próxima semana, ¿de acuerdo?"
Sol-ju miró el mensaje de Jake, sintiendo una mezcla de sorpresa y alivio. Era una respuesta humana, real y completamente fuera del protocolo.
Sonoo se había rendido, pero Jake no.
Mientras tanto, Sonoo se encontraba en su departamento sentado en el sofá, leyendo el nuevo mensaje de Sol-ju, donde ella confesaba su vergüenza y el dolor por el corte. Se sentía devastado por haberla herido dos veces.
Justo en ese momento, Minho y Jae entraron al departamento. Habían estado notando la oscuridad y la distracción crónica de Sonoo.
—Oye amigo ¿podemos hablar? —dijo Minho, sentándose. —Hemos notado que estás exhausto. Si es por lo de la fan del concierto, tienes que soltar esa culpa.
—Sí, ya hiciste la disculpa pública —añadió Jae— Jake se encargó de la parte legal, no te preocupes más, no te culpes por el caos de la gente.
Minho le dio una palmada en el hombro.
—Necesitamos tu energía al máximo. El nuevo álbum viene, Sonoo. Tienes que enfocarte y descansar.
La simplicidad de su consejo fue irónicamente la clave. Le estaban pidiendo que regresara a su realidad obligatoria.
Sonoo asintió.
—Sí, tienen razón. Yo... yo he estado muy distraído, por una tontería.
"Todo esto ha sido una locura y por una desconocida" pensó Sonoo.