s semanas siguientes la amistad entre Sol-ju y Jake floreció; él la invitaba a comer, se encontraban en la biblioteca o simplemente hablaban por mensaje de texto. Sonoo, por supuesto no tenía idea.
Pero una tarde todo explotó en la sala de ensayo, cuando Jake entró con una sonrisa radiante.
—Me encontré a Sol-ju —dijo Jake— Me dio esto.
Jake extendió la mano. Llevaba una pulsera simple de hilo trenzado, igual a la que Sol-ju había intentado darle a Sonoo en el Fan Meeting.
Sonoo tuvo que girar el rostro. La pulsera que había sido destinada para él ahora adornaba la muñeca de su mejor amigo... le dolió, más de lo necesario.
Esa noche, Sonoo rompió su promesa. Desarchivó el chat, pero no había mensajes nuevos... Escribió el borrador de su dolor, sabiendo que nunca lo enviaría:
En Borrador - Texto NO enviado:
"Jake es un buen tipo, Sol-ju. Un tipo realmente bueno, te mereces la realidad que él te ofrece. Aunque siento que te conozco mucho, Sol-ju. Más de lo que he conocido a nadie, solo conozco tu sombra y tú solo conoces la mía. Quizás en otra vida sin contratos y sin flashes, hubiese sido lindo encontrarte"
Borró el texto, sintiendo la resignación. Había elegido dejarla ir y ahora debía vivir con la consecuencia de que ella encontrara la felicidad con su mejor amigo. A pesar de la resignación, Sonoo sabía que no podía soportar perderla por completo.
Las semanas habían volado desde que Jake le envió aquel mensaje de texto desafiante, aunque él había mantenido su promesa: ignorar la orden de Sonoo y forjar una amistad real con Sol-ju.
Era inteligente, guapo y sobre todo divertido. Hacía que Sol-ju se riera de sus propios desastres, incluyendo una mención recurrente al guiso "radioactivo" de su abuela.
Jake no la trataba como una fan loca; la trataba como una chica normal que se preocupa por sus notas y por su abuela. Sol-ju se sentía libre con él.
Una tarde, mientras terminaban una taza de café en la biblioteca, Jake la miró con una sonrisa algo nerviosa.
—Escucha, el grupo va a tener una pequeña reunión privada de escucha para el nuevo sencillo. Es de bajo perfil, solo staff y algunos invitados VIP. Es un ambiente muy relajado —dijo Jake— Sé que te gusta la música de AXIS... ¿Te gustaría venir como mi invitada? Sería después de que termine tu turno en la biblioteca.
El corazón de Sol-ju dio un vuelco. Volver a estar cerca de ese mundo, pero de una forma segura y real con Jake a su lado y después de semanas de pausa, ¡vería a Sonoo!, a quien aún admiraba y quería enormemente.
—¡Sí! Me encantaría, Jake —respondió Sol-ju, intentando contener su entusiasmo de fan.
La noche del evento, Sol-ju se sintió fuera de lugar. Jake la recogió y la llevó a un lounge exclusivo de la agencia. La música vibraba en el ambiente y había un pequeño grupo de gente hermosa y con ropa costosa integrando el lugar. Mientras Jake se excusaba para hablar con el manager en la sala, Sol-ju se quedó cerca de la entrada.
Los miembros de AXIS estaban reunidos en el centro, discutiendo y riendo y ahí estaba Sonoo. Verlo de cerca fuera del escenario y sin el traje de superestrella, fue impactante. Llevaba una camiseta sencilla que se le veía increíble y parecía más... real, pero también más melancólico de lo que recordaba en los conciertos.
La mirada de Sonoo se encontró con la suya. Él estaba hablando con Jae y Minho, pero al verla se detuvo. Sus ojos se fijaron en ella con una intensidad que hizo que Sol-Ju quedara paralizada.
Sonoo se quedó absolutamente pasmado; sintió como si una navaja se clavara en su pecho. La mente se le vació, incapaz de procesar aquel momento.
¿Qué hacía ella ahí?
Era imposible. Inconcebible. ¿Cómo el universo con su indiferencia habitual, había conspirado para que ambos convergieran en el mismo punto a la misma hora exacta? Una coincidencia así era una burla cruel al destino, considerando los desesperados y fallidos intentos que él había orquestado en el pasado para lograr ese encuentro.
No había tiempo para el análisis; la oportunidad era un regalo que no se podía malgastar. Aquel era el momento que había esperado. Con la garganta seca, se disculpó abruptamente de su grupo. Dio un paso, luego otro lento y cargado de pánico, iba directo hacia ella.
Sol-ju, que hasta ese instante había estado navegando en un tímido mar de asombro, lo vio. Vio cómo Sonoo, ese hombre que parecía esculpido por el destino, se excusaba de su grupo aproximándose a ella. Cada paso suyo era un golpe contra su pecho. Él se acercaba con esa lentitud intimidante, como si caminara a través de la miel.
Sol-ju se sintió instantáneamente la fan tímida del Fan Meeting; sentía que sus rodillas temblaban. La luz parecía enfocarse únicamente en el rostro serio y nervioso de él y ella era incapaz de reaccionar, de siquiera respirar.
Él estaba a solo dos pasos, casi al alcance. Iban a hablar, iba a suceder...
Pero entonces, la realidad regresó con una sacudida brutal. Una persona impaciente y distraída se precipitó por el pasillo y sin querer la golpeó justo en el brazo. El mundo de Sol-ju se inclinó violentamente, con un jadeo que se quedó atrapado en su garganta, perdió el equilibrio y se precipitó hacia adelante cayendo directamente en los brazos de Sonoo.
Las manos de ella se aferraron desesperadamente a él y por un instante quedaron pegados, mejilla con mejilla; el roce era inesperado y aterrador.
—Ho-hola —susurró, sintiendo como el calor encendía su pálida piel.
Él la sostuvo con firmeza y sus brazos se cerraron en su cintura para evitar que ambos cayeran.
La sorpresa de la colisión lo borró todo por un instante, pero en cuanto recuperó el aliento, la preocupación dominó su expresión. Su mirada recorrió rápidamente el punto del impacto.
—¿Estás bien? ¿Tu brazo... está bien? —preguntó Sonoo con su voz gruesa.
Sol-ju se enderezó separándose de él, pero el contacto había sido tan fugaz como demoledor. Estaba a punto de balbucear una disculpa, pero las últimas palabras de Sonoo la dejaron congelada. Pensó: ¿Mi brazo? ¿Acaso sabe quién soy? ¿Sabe que yo soy la fan del vergonzoso accidente de la toalla?