El Guardian

parte 5

 

-kris… - dijo sara con un tono cariñoso desde su cama, una sonrisa esperanzada adornaba su cara y sus brazos se habían extendido llamándolo para darle un abrazo

El sintio que el corazón se aceleraba, con su largo cabello suelto y revuelto, ella parecia mas joven de lo que ya era, cualquiera pensaría que ambos eran de la misma edad. Pero eso no era lo que lo tenia en ese estado, era algo diferente, no sabia si era su voz cariñosa, su sonrisa, su mirada dirigida completa y exclusivamente a el o esa exprecion de indefensa y necesitada de protección lo que lo tenían ahora sintiendo esto

Se acerco a ella con pasos lentos, cada paso que daba le hacia darse cuenta con mas seguridad que nunca, jamás, haría o dejaría que alguien le hiciera daño. Cuando se sento en la cama ella gateo rápidamente asta llegar a el y sin esperar un solo momento lo abrazo con fuerza, aferrándose a el como si solo el pudiera salvarla de lo que sea que la amenazara

-gracias…. – dijo en un susurro suave junto a su oído

-porque? – pregunto el en tono igual de bajo

-por venir cuando te llamo. Por no abandonarme. A pesar de lo grosera que fuy con tigo en el principio

El no pudo evitar que sus manos se deslisaran por su cintura y le correspondieran el abrazo con gentileza. Tenia deseos de decirle que el era el que estaba agradecido, que por ella fue que se dio cuenta de que sin importar si lo que su hermano decía era cierto o falso eso no cambiaba que el ahora era el guardaespaldas del rey, de ella, de la familia real en si, pero se limito a frotar cariñosamente su espalda. Era difícil para el creer que la frágil mujer que estaba en sus brazos en este momento era la misma que lo recibió con tanto valor.

Jamás perdonaría el que los que la atacaron la dañaran tanto internamente que ayan destruido su confianza asta dejarla tan indefensa.

-siempre estare con usted señorita, lo sabe

Ella se separo un poco de el y lo miro a los ojos por un momento, con su lengua humedeció el labio inferior lentamente, de una forma provocativa. Estaban tan cerca sus rostros que no costaría mas que un movimiento el darse un beso

-sara… llamame sara

-no puedo hacer eso

-por favor

Ante la mirada esperanzada de ella el tuvo que tomar fuerzas para retirarse, se puso de pie lentamente y camino asta la ventana de manera casi despreocupada. Quería revisar las cerraduras y los intentos de forzarlas que habia cometido juliet. La figura de cucu sentado al pie de esta le dijo de inmediato la razón por la que su hermano no habia podido entrar

-aun es temprano, deveria dormir un poco mas – dijo de manera casual mientras miraba al cielo. Ya mostraba claro pero el sol aun no salía

-pero…. no quiero, escuche un ruido extraño. Me da miedo dormir y que alguien entre

El apretó los puños con coraje ante el tono temeroso con el que ella lo menciono, ni siquiera sabia que en realidad corria semejante peligro y ya estaba temerosa. ¿Cómo reaccionaria si supiera que en verdad corria ese riesgo? No. No podía permitir que eso ocurriera

-nadie entrara señorita, yo estoy con usted

-sara… - corrigio ella

El sonrio ante la pequeña reprimenda que ella ponía en su voz.

-quedate… si lo haces, podre dormir. Se que me protegeras, que no ay nadie mas fuerte que tu, ahora lo se…..

El se quedo viéndola por un momento. Deseaba complacerla, pero… el rey le habia advertido que tenia proivido permanecer en su cuarto mientras ella estaba dormida, le habia dicho que no lo quería con ella amenos que fuera estrictamente necesario…. Ella izo una seña de suplica juntando sus manos frente su pecho y el no pudo evitar el complacerla. Con cuidado volvió a sentarse en la cama justo a su lado

-gracias… -dijo ella con una sonrisa

El no dijo nada solo la miro y sonrio. Ella se acomodo de modo que se acosto junto a el y su cabeza quedo justo en su regazo, el no pudo evitar que su mano comenzara acariciar su cabello con movimientos suaves, lo cual puso una sonrisa en su rostro

-tienes unas manos muy gentiles kris

-creo que eres la única persona en el mundo que me dice eso

Ella solto una risita – eso es porque nunca tocas a nadie a menos que sea para pelear cierto? – cuando el no contesto ella volvió a reir – supongo que soy afortunada por resivir un trato especial de tu parte

-trato especial? – pregunto el confundido. Sabia que era cierto, la trataba de una manera que no trataba a nadie mas pero aun no podía desifrar el porque

Ella se levanto y lo miro a la cara una vez mas – si…. – volvió a humedecerse los labios y luego sonrio – aun que tal vez se deva solo a que soy la princesa, cierto?

El se levanto de la cama de un solo movimiento, tan rápido que pareciera que esta le hubiera quemado. Miro como ella se mordía el labio con cara nerviosa y unos ojos llenos de tristeza, parecia estar esperando a que el dijera algo. En eso la puerta sono

-señor…

El camino a la puerta con movimientos calmados, al abrirla una empleada estaba ay

-lamento molestar señor, el rey a regresado, dijo algo sobre querer verlo de inmediato

El supo de inmediato que algo no andaba bien, el rey no tenia planeado regresar tan pronto, habia anunciado que regresaría asta la mañana y el sol aun no salía. Miro a la princesa con cuidado y se despidió con un movimiento de cabeza respetuoso. Luego se giro y salió del cuarto. Sabia que ella se sentiría mal por no que no se quedo con ella, pero tan bien sabia que comprendería que tenia la obligación de obedecer al rey



Nereyda Mendoza

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En el texto hay: traiciones, engaño, promesas

Editado: 18.09.2019

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