El Juego #02 (el Templo)

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Años más tarde

Cuando Fernanbeth puso un pie en el cuartel de entrenamiento del territorio Eitak, de inmediato, supo que nada en ese día sería como lo era antes. Algo trascendental lo iba a cambiar todo, un hecho que podía sentirse en el aire. Y dicho hecho se hizo realidad cuando, al abrir las puertas del lugar, la primera imagen que recibió fue la de los hijos de su hermano y su cuñada, cubiertos con una armadura similar a las de Francis Tetzaco y con una mirada determinada que los hacía lucir letales.

El mayor de los Tetzaco, con sus ojos multicolor, miraba todo el lugar con severidad, un sentimiento tan neutro que la golpeó con una sorpresa tan dolorosa que lo único que no le dolió fue el golpe de fuerzas que sintió en su pecho. Los siameses, Isga e Igaler también se encontraban detrás de su madre, ambos unidos con una armadura similar a la de su madre, pero con un detalle diferente: Color bronce. Algo de lo cual su hermano mayor no poseía en lo absoluto cubierto con toda esa oscuridad.

Y su madre, Cydiler, la reina roja, estaba enfundada en su traje de batalla del juego, con el cabello corto a la altura de su barbilla; sus ojos de un color rubí intenso y la espada maldita a su espalda. Tenían años desde la última vez que se vio a la familia Tetzaco cerca del territorio Eitak. Cinco años, para ser exactos, desde que Cydiler Tetzaco se ocultó con sus hijos en un territorio desconocido al que Fernanbeth no tenía acceso.

Un territorio al que solo podían entrar fantasmas.

– Hemos venido aquí porque el tiempo se acabó. – dice Cydiler con la barbilla en alto. Su mano derecha, Shamp, apareció junto a ella con el rostro cubierto con la máscara, entregándole a Cydiler un pergamino con manchas de sangre.

Fernanbeth jadeó cubierta de terror al reconocer el símbolo detrás de las palabras del pergamino y las personas a su espalda se paralizaron por completo, esperando las palabras que la Stanfers estaba por decir:

– “Es un gusto para mí anunciarte que el tiempo de paz ha terminado. Han sabido responder a mis ataques a lo largo de los años, pero este ataque no lo pueden evitar: Yo, Amateur, la última vigilante, los convoco a todos ustedes para servirme en el templo…

Stormy, que se encontraba con su familia detrás de Fernanbeth, cayó de rodillas con lágrimas en los ojos. Su cabello rubio cubrió sus rasgos y las gruesas lágrimas saladas cayeron por sus mejillas. Detrás de ella, Natira Tetzaco, su hija, se refugió en los brazos de su padre, soltando un sollozo de tristeza al reconocer el hecho que estaba a punto de perder a su madre en esta guerra. La joven de cabellos dorados por primera vez comenzó a sentirse perdida.

“… su participación en el juego del creador de sombras los hizo jurar con su vida para obedecer mis órdenes cuando mis propios juegos comiencen en el periodo que yo considere adecuado. Y ahora es cuando lo considero adecuado. No huyan, no hay forma alguna de hacerlo, en menos de setenta y dos horas, luego que este mensaje sea enviado a la líder del juego de Fitz, en los cuerpos de las personas elegidas aparecerá un símbolo correspondiente al templo. Lo que los marcará como personas de mí propiedad que deben acatar mis órdenes sin importar qué…

– No, no, no, no. Otra vez no. – suplicó Krisha abrazándose a sí misma mientras negaba con la cabeza una y otra vez. – No otra vez, por favor no.

Detrás de ella, su esposo e hijo, apoyaron sus manos en los hombros de la mujer para calmarla en su ataque de pánico debido a esta situación. Markler y Markli Lender estaban preocupados por lo que podría pasarle a Krisha, la mujer, luego de todo lo ocurrido en el juego, había quedado con un trauma permanente que la hacía inestable ante hechos mortíferos como lo era este. Por eso, ambos hombres se miraron con determinación, los ojos miel estaban enviando un mensaje de protección el uno al otro.

Natira Tetzaco perdería a su madre, pero Markli Lender se quedaría sin padres.

“… Aquel que no me obedezca o piense que puede hacer lo que quiera como lo hizo en su momento Francis Tetzaco, mejor conocido como Fitz, morirá inmediatamente por insubordinación. El símbolo se encargara de matarlo de una forma lenta y segura. Además que, al no cumplir con su labor en el templo, automáticamente su puesto lo tomará un hermano, hijo o pariente cercano que se tenga conocimiento con mis espías…

Hian apretó los hombros de su único hijo, Alexander Hibarra; en sus ojos se reflejó una mirada cubierta de dolor y sufrimiento, mientras que el joven chico de ojos azules solo bajaba la mirada al suelo; cubriendo su rostro con el largo cabello azabache, similar al de su padre.

“… Y lamento informarles que tengo conocimientos sobre las “familias” que se han formado a lo largo de estos años mientras creían que estaban logrando vencerme. Por eso, ahora remito que, de no participar Karina Shailenn, Stephanie Stark, Mark Lender, Hector Gallardo y Andrés Hibarra; serán reemplazados automáticamente por sus descendientes: Natira Tetzaco, Markli Lender, Alexander Hibarra y Esperanza Gallardo. Espero y sepan mover muy bien sus fichas jugadores, aquí los estaré esperando.

Amateur. La Vigilante del Templo.”

– Ese mensaje llegó hoy al amanecer. – explica Cydiler, dejando el pergamino suspendido en el aire, teniendo una mirada cubierta de ira. – Siempre estuvo esperando esto, siempre esperó que tuviéramos debilidades.

– No veo que nombre las tuyas, maldita Stanfers. – gruñe Scarlett, abriéndose paso en la multitud de jugadores. Mira a los tres chicos Tetzaco con asco y luego la mira. – ¡Oh, cierto! Tú no sientes nada. – sonríe.

Isabel abrió un hueco en la multitud de jugadores, su vestuario de color dorado destacaba entre todos los demás, el cabello lo llevaba atado en una coleta alta, las cuchillas brillaban en sus muslos desnudos y sus ojos azules brillaban con hostilidad mientras se acercaba lentamente a la Stanfers. Desde el momento que la mujer frente a ella desapareció ella se ha vuelto en caza recompensas de la Hakimi, la buscadora de pistas sobre la vigilante. Casi podría decirse que era la líder de todo ese territorio desde que la verdadera encargada desapareció.



Laczuly0711

Editado: 27.02.2021

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