Te imaginas vivir como una adolecente "normal" y que un día te despiertes sintiéndote diferente, como si te faltara algo y a la vez nada de tu alrededor fuera real, bueno pues eso fue justo lo que me paso a mí, mira para que puedas entenderme, déjame que te cuente, me presento primero.
Para que me conozcas primero, me llamo Emma Munielle (se pronuncia muniel) ¿un apellido extraño verdad?, no es algo que vayas a escuchar por la calle, pero eso me gusta.
Tengo 17 años y vivo en un pueblo llamado LINCEN en Estados Unidos pero soy nativa de México, mi México querido, nos mudamos por el trabajo de mi mamá, no sé porque la pusieron en este pequeño pueblo pero gracias a ella pude hablar inglés más fluido, saben antes pensaba que Escocia tiene unos hermosos paisajes, pero este lugar es mejor de lo que imagine, montañas, un lugar de cuento de hadas o al menos así lo veo yo, pero sigo pensando que Escocia es mejor.
Nos mudamos a finales de Noviembre, aquí fue donde vi la nieve por primera vez y me volví loca con el primer copo, ya que jamás había visto la nieve y era uno de la larga lista de sueños que tengo, pero en una noche de año nuevo tuve un sueño del cual me imagino que no soy la única que he tenido un sueño con un chico del cual tenía un sentimiento extraño.
Alto, guapo, rubio y sus ojos...no recuerdo pero si recuerdo lo bien que me sentía a su lado, un sentimiento muy fuerte, como si estuviera enamorada, algo que jamás he sentido y lo peor me robo mi primer beso...
Me siento extraña contando esto pero aún que no quiero admitirlo, me gusto...
Aún sigo sin creer que literalmente bese a un desconocido o más bien el me beso, hay ya no se ni que estoy escribiendo, claro sé que no fue real pero jamás he dado mi primer beso y jamás he tenido novio, algo que muchos no me creen ya que doy consejos como si hubiera pasado por algo parecido, nunca he pasado una relación y no he dado mi primer…olvídenlo.
Se nota que me gusta ser la psicóloga de mis amigos, he empezado muchas cosas este año y espero que ese sueño no se interponga (soy muy obsesiva cuando algo así pasa ya que algunos de mis sueños muy común mente se hacen realidad).
Bueno todo empezó con una mañana en pueblo de Lincen, leyendo el libro “Mi vida a través de tu alma”.
“Estaba corriendo por el bosque, con un sentimiento del cual no me podía liberar, aquel dolor que no te deja seguir adelante, no podía ver por las lágrimas que salían de mi rostro, tropecé con una rama y cay colina abajo; delante de mí la salida de este infierno, justo cuando estaba cerca de mi libertad algo me…”.
Un estruendo fuerte de al abrir la puerta.
— ¡AAA!—grite.
— ¡No te educaron, hay que…TOCAR!
—Sí, si me enseñaron pero tienes los audífonos a todo volumen que no escuchas lo gritos de mi mamá.
Él es Will pero su nombre completo es William Pérez, le gusta que le digamos así, aparte es más cómodo, él es mi hermano no de sangre pero si por parte de mi papá el cual tampoco es mi papá biológico pero bien dicen “Padre no es el que engendra si no el que cría”.
Pero tranquilo mi amado espectador eso te lo voy a contar más adelante…o bueno talvez no lo haga pero eso será para otro día tenlo por seguro, yo siempre cumplo mi palabra pero no se distraigan por mí, sigan leyendo.
—Eso me hubieras dicho antes de darme ese susto.
— ¿Me hubieras escuchado?
—Talvez pero…
Me interrumpe.
—Exacto un talvez no cuenta.
—Mejor ve a checar lo que te pide mamá, por mientras yo voy arreglar las cosas para el festival de esta noche, no quiero tener problemas con el tiempo
— ¿Por qué tendrías problemas con el tiempo?—pregunte con una mirada de confusión.
—Se te volvió a olvidar verdad—pregunta con una expresión de disgusto.
—Si.
—Si—dijo con tono burlón—mejor baja a checar que es lo que quiere mi mamá.
Me pare y baje las escaleras con mucho sigilo, en eso sentí un olor peculiar. Está cocinando brawnis, receta la cual nunca a había preparado, algo bastante extraño, nunca se le veía tan feliz cocinando, pero mejor no investigue porque sabía que sería capaz de ponerme a cocinar, sinceramente no tenía ganas de hacer absolutamente nada.
No es por floja, simplemente estaba guardando fuerzas para decorar el parque de quien sabe cuántas hectáreas pero bueno.
—Hello mami
—Hola mi vida.
Estire mi mano para agarrar el brawni, el cual se veía bastante bien en mi opinión.
—Ni se te ocurra
Me arrebata de las manos el brawni que con tanto esfuerzo y sacrificio me iba a comer para que los demás no les doliera la pansa.
— ¿Son para el festival?
—Sí, pero ni uno es para ti.
Ya decía yo que el estar feliz no era por mis oraciones.
—Lo único que es para ti es el dinero que utilizaras para las compras.
—Y no es un simple festival hija, es “MONTT”, este festival es una tradición de este lugar y tienes que empezar a verlo como tu hogar.