El segundo que cambio mi mundo

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Lina

 

-¡Lina!

De pronto regreso, la profesora me mira con disgusto, esta parada frente a mi banca, se escuchan murmullos y risas. No se muy bien que hacer, ni se que me pidió, así que me limito a pararme y...

  • -No no no no- escucho a la profesora, no volteo para verla pero me quedo quieta - sientate - obedezco - ¿quiere decirnos que le pasa o prefiere decírselo al director?
  • Me mantengo en silencio.
  • - En vista de que no quiere compartirlo puede salir y dirigirse a la oficina del director.
  • Me levanto de mi asiento y recojo mis cosas, luego salgo del salón. Nunca me habían enviado a la oficina del director y nunca ví que enviaran a alguien por algo tan ridículo como esto, aunque tratándose de la profesora Iliana lo entiendo perfectamente, aunque dudó que mis padres lo entiendan al igual que yo. ¿Que me pasa? Siendo honesta pensaba en Pablo y en su sonrisa, pero ...¿porque? Jamás había pensado en un chico, al menos después de lo que paso con Lucas James, de 3er semestre, aunque en ese entonces estaba en 2do de secundaria, me enamore perdidamente de el, y el se encargó de romperme el corazón, creó que por eso no soy muy fanática del amor y todo eso, no como cuando era más chica. Pensando en todo esto y mirando hacia el suelo camino a la oficina del director, aunque tendré que pasar antes por la oficina de Rosa, la secretaria.
  • - auch- murmuro. Estoy en el piso, todo por una puerta, la puerta de la secretaria, no la vi y choque con ella. Me incorporó y respiro, estoy por tocar la puerta cuando se abre, la mirada amenazante y severa de Rosa me observa fijamente. Me hace pasar y sentar, me quedo en unas sillas esperando, pero no se abre la puerta, pasan los minutos llevándose el tiempo consigo, como el viento, podría estar aprendiendo en el aula pero no, estoy aquí, con una mujer poco social y con una puerta que se niega a abrirse para mi. Finalmente pasa, suena el picaporte y se abre la puerta.
  • - ¿Blea? Por fin viene por aquí, de hecho creó que es la primera vez, ¿quien fue capaz de encontrarle un error?- bromea el director haciéndome pasar.
  • Su oficina no es como esperaba, es como cualquiera, solo que más acogedora, tiene un toque femenino, se nota al ver las flores y los cuadros. Me siento en la silla negra frente al escritorio, es cómoda. El director se sienta frente a mi.
  • - ¿Quien te envió? - pregunta acomodándose en su silla.
  • - La profesora Stewart.
  • - no me sorprende, dime, ¿que hiciste?
  • - no estoy muy segura.
  • - ya me a tocado que envía a personas así nada mas, normalmente cuando esta de mal humor, puedes irte, regresa a tus clases.
  • Me sorprende su actitud pero me agrada, salgo de la oficina y me voy, no duro tanto como pensé que duraría, pero bueno, el director es comprensivo y amable.
  • Algo bueno de este colegio. Suena la campana y salen los alumnos de los salones, cambio de horario, tendré que ir a mi taquilla, al otro lado de la preparatoria, esa vez camino, no vaya a... Una mano fuerte me sostiene del brazo mientras que la otra sostiene mi mochila, que distraída, volví a chocar, levantó la mirada y veo a... ¡Pablo! Me reincorporó.
  • - ¿ Lina? Al menos esta vez no se cayo nada.
  • - Lo siento.
  • - esta bien, ¿tienes prisa? - dice apartándose del camino.
  • - si- digo retirándome.
  • Que pena, ya van tres veces que chocó hoy y la mayoría fue con Pablo. De no ser que la segunda no había nadie, creo que tengo tendencia a chocar con las personas.
  •  
  • ......................…………………………….………….………

 

 

Me hundo en la banca del patio, me pongo los auriculares y me pongo a escuchar música a todo volumen, cierro los ojos un momento, me dejo llevar, cuando los abro nuevamente veo al equipo de fútbol entrar a la cancha frente a mi, parece que van a entrenar, ahora yo tengo clase libre pero parece que es la hora de su entrenamiento, veo como se posicionan y en las filas delanteras esta Pablo, no puedo evitar mirarlo, como sobresale de los demás, su piel blanca, sus ojos castaños, como miel y su cabello negro, el uniforme le queda muy bien... Que estoy pensando, no no y no, no me puede gustar alguien, y mucho menos alguien como el. Me paro de golpe y me voy, decido ir a mi lugar favorito, en mi mochila traigo un libro muy bueno que e leído durante un par de días, voy a mi taquilla y pongo la combinación de números, ****, listo, saco de la mochila el libro, " la oscura realidad", lo tomó y salgo de las instalaciones, comienzo a dirigirme al norte y entro a una pequeña arboleda del patio, detrás esta como un jardín escondido, subo al árbol mas alto, me sostengo de sus fuertes ramas, subo una a una, me sostengo de la que esta un poco mas arriba y sigo subiendo. Por fin llego, una rama gruesa y cómoda, entrelazada con otras formando como un nido, de se aquí se puede ver la ciudad, también puedo salta dentro y fuera del colegio desde aquí, me recargo en el tronco, las hojas del árbol me esconden pero puedo ver perfectamente hacia fuera de ellas, guardó mis auriculares y mi celular en el bolsillo de mi pantalón, abro el libro y comienzo a leer. " ... Sentía la adrenalina correr por mi cuerpo, había alguien en mi casa, estaba segura de eso, acababa de llegar del funeral de Mauro, mi prometido, en el mejor momento de nuestras vidas todo se fue por la borda, lo asesinaron sin alguna compasión..." 

 De repente detengo mi lectura, estoy segura de haber oído pasos, me asomo por entre las ramas y veo una silueta familiar, veo que saca un libro de su mochila, es azul con degradado, ay algo que me resulta familiar del libro, de repente la silueta se voltea, es alto y... Lo reconozco de inmediato, es Pablo. ¿ Que hace aquí?



Amy Read

Editado: 20.04.2020

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