El vals sigue

V

 

Las llamas abrasaban todo el edificio viejo y derrumbado; se desconocía la causa del incendio pues en la oscura y desolada noche sólo se veían las llamas consumir el inmueble poco a poco, los espectadores veían desde sus casas o pisos de apartamento, ya habían llamado a los bomberos pero estos se habían tardado en llegar. Nadie sospechaba que dentro del edificio Anna discutía con el hermano de su abuelo. Si el abuelo le causaba pavor de vez en cuando, comprobó que esa sensación era algo heredado por la familia de él, pues su tío abuelo reía con locura mientras las llamas los envolvían por todos lados.

—Ya te dije que no morirás...esto no es nada, deberías disfrutarlo. En está noche nadie vendrá a salvarte debes ser tú quién se salve sola...si mi hermano supiera que estamos en medio de las llamas ¿crees que ambos estaríamos aquí hablando de lo que ha pasado? Solamente debes aprender a no vagar por las noches sola intentando asesinar a alguien más, solo por el simple placer de demostrar lo que no eres. Te has equivocado de objetivo, querida.

—No entiendo que estás hablando...—Musitó la joven intentando escapar de las llamas que casi tocan su cuerpo.—Sólo vine a decirte que...necesitaba ayuda.

—¿Ayuda?—Frunció el ceño el anciano.—¿A mí?

—He querido saber desde hace tiempo, si lo que he vivido cerca de mi abuelo es verdad...—Alzó los hombros mientras suavizaba el tono de su voz.—He creído que han sido pesadillas de las cosas que he sido testigo...pero mis entrañas me dicen que todo es verdad...y quiero saber si tu podrías decirme...

No pudo terminar de hablar puesto que su tío abuelo comenzó a reír a carcajadas, mirándola con incredulidad y esa sonrisa particular en él, le hizo entender que estaba incrédulo por su comentario.

—He tenido suficiente por hoy, Anna. Debo irme y no sé si puedas salir de este edificio llameante, pero...mi vehículo me espera abajo.—Retrocedió dos pasos, cerca tenía las escaleras de emergencia.

Bajó tan deprisa que cuando Anná pudo salir del edificio lo vio irse en una motocicleta, el motor resonaba por toda la calle en la desolada noche y Anna, sólo pudo contemplarlo a lo lejos con la duda que la invadía desde que comenzó todo.



Kashi Excalibur

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En el texto hay: asesinato

Editado: 10.07.2018

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