En busca del Amor

Capítulo VI

Viernes, 6 de julio de 2018

08:30 am

Un nuevo día, un nuevo estilo de vida.

Debo de admitir que dormí como un bebe, no me quejo, esa cama es demasiado blandita.

Me tomo mi tiempo en la ducha, repitiéndome a mí mismo que puedo hacerlo, no será tan difícil, simplemente fingiré que me agrada estar aquí, aunque lo deteste, no soporto ver muchas cosas caras que sé que no usare. Prefiero donarlo a personas que en verdad lo necesiten.

Solo espero no volverme loco en el intento.

Poniéndome una suave bata del cuarto de baño, me dirijo hacia la habitación, debo decir que la bata es blandita, si fuera yo, la bata seria mi vestimenta de vestir del día de hoy, pero no creo que sea apropiado, ya que tengo que acompañar a Ángela algún lugar. No tengo ni idea de adónde vamos y tampoco me interesa.

Me dirijo hacia el vestidor en donde me comienzo a vestir, elegí lo más cómodo posible que encontré, ya que aquí hay más ropa de elegante que casual. Lo que me sorprende es que haya dado con mi talla.

Salgo de mi habitación y bajo las escaleras, me dirijo hacia el comedor. Donde encuentro a Ángela preparando el desayuno y a Rodrigo.

Ush, cierto que me dijo que pasaba más en la casa de ella que la de él.

—Buenos días.

Saco mi silla y me hundo en mi asiento.

—Vaya, por lo menos tienes modales.

—Rodrigo, compórtate —lo regaño Ángela mientras ponía enfrente mío un plato con… fruncí el ceño al percatarme que no sabía que era.

—Es omelette de queso.

Bueno, era hora de fingir que me agradaba estar aquí teniendo en cuenta que Rodrigo me miraba fijamente.

Sonreí.

—Eso huele increíble.

—Me alegra que lo apruebes.

Comienzo a probarlo mientras siento cuatro pares de ojos sobre mí.

Súper incómodo.

Pongo mi mejor esfuerzo para no hacer ninguna mueca mientras pincho un poco el omelette de Ángela.

Pruebo un poco. Está bueno, pero eso jamás lo admitiré en voz alta.

—Ya regresó, tengo que ir a recoger mi teléfono, buen provecho a ambos.

Ángela sale del comedor y Rodrigo no pierde su tiempo.

—Mira niño, aun estas a tiempo de cancelar todo esto. No tienes por qué fingir, solo quiero ayudarte.

—Te estabas tardando en hablar —digo mientras tomo mi tenedor y mi cuchillo, pincho un poco del omelette—. ¿Quién dijo que estaba fingiendo? La verdad me gusto el lugar, es cómodo. ¿Crees que tus millones podrán reemplazar el lugar que me brinda Ángela?

—No te me pongas romántico, no lo necesito, puedes engañar a Ángela. —Nos señala a ambos— pero entre tú y yo sabemos que es mentira. Ahora que lo pienso. No trates tampoco de engañarte a ti mismo.

—Creo que te olvidas de algo, ya soy el hijo de Ángela y estoy seguro que, si le digo que no te quiero ver más por aquí, ella lo aceptará sin dudarlo —sus ojos me lanzan dagas, estaba enojado—Pensándolo mejor— sonreí— No quiero verte más por aquí, tu solo presencia me estorba.

Salgo del comedor. Ni siquiera pude disfrutar de mi omelette, en el camino me encuentro a Ángela.

—Hola, ¿terminaste de desayunar?

No.

—Sí, estuvo delicioso, gracias.

—Como ya terminaste tenemos que irnos para comprarte algunas cosas que necesitas, Rodrigo nos acompañara. —dice mientras coge una de mis manos y me arrastra con ella hacia la salida.

Supongo que será un día agotador.

 

 

9:00 pm

No solo fue un día agotador, también la noche lo es. Pasamos toda la tarde haciendo compras, me compro más ropa. Trate de decirle que ya no necesitaba que las que tenía ya era suficiente pero no, siguió comprándome. También me compro un celular de último modelo, yo ni se cómo usar uno, hubiera preferido esos baratos, pero no. Tuvo que comprarme uno caro.

Al llegar a casa, note como varias personas estaban organizando unos arreglos, me extrañe mucho hasta que Ángela me dijo que haría una fiesta y que debía alistarme, ponerme algo elegante para dar una buena impresión.

¿Por qué yo quería dar una buena impresión? No me agrado la idea, sé que es su casa, pero si quería hacer una fiesta en mi honor, tenía que preguntar si me gustaría.

Voces, música, tintineo de copas de vidrio; todo resonaba mientras caminaba en busca de Ángela. Me parece una estupidez que haya hecho una fiesta solo para celebrar que esté con ella, pero más estúpido es ver a estas personas presentes, como que si se les dará un premio por asistir.

Debe de haber al menos cien personas aquí que han de ser más adineradas que Ángela, jamás me imagine estar rodeado de estas personas, esta clase de situación me pone nervioso.



Jeni RL

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En el texto hay: adopcion, romance, vaquero

Editado: 13.01.2021

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