Enseñame a amar

Capítulo 21 ("Amor, Tiempo, Muerte")

"Amor, tiempo, Muerte"

Emma.

Entré cautelosamente esperando no llamar la atención de nadie. Pero me sorprendí al encontrar el aula vacía, a excepción de un chico que se encontraba ahí en el fondo con la cabeza gacha, perdido en sus pensamientos.

Ahí fue cuando me percate del cuaderno y lápiz que llevaba en mano.

Se veía muy concentrado en lo suyo y me dio algo de curiosidad, así que me acerqué un poco para ver mejor de que se trataba lo que se encontraba haciendo.

El chico pareció darse cuenta de mi presencia, así que levanto la mirada.

Y ¡OH POR DIOS!

Sus ojos... Eran hermosos... tenían un maravilloso color azul. No pude evitar observarlo de pies a cabeza y el chico no estaba para nada mal.

¡Emma, concéntrate!

Casi parecía que lo iba a devorar con la mirada.

-¿Se te perdió algo?- su voz tenia tal determinación que hizo que un escalofrío corriera por mi espina dorsal.

-Em... N-no, yo... yo solo estaba...- me odie a mí misma por tartamudear en este momento. 

¡Uff! Como que de pronto hace calor aquí

Carraspee para que mi voz volviera a su punto natural.

-Solo tenía curiosidad, ¿Qué haces?

¡Eso Emma! Confianza

Felicitó mi conciencia.

Gracias, gracias!

-No es por ser grosero ni nada, pero, ni siquiera me conoces- cierra su cuaderno y me observa de una manera que me hace tomar una reparación profunda.

¿A quién no? digo, esta que me lo como a bes...

¡¿Qué mierda estoy pensando?!

-Bueno, pues en ese caso...- intento ser amable- Soy Emma Harrison- digo extendiéndole mi mano. El la observa con una sonrisa de diversión, lo cual me confunde.

¿Qué le parecía tan divertido?

-Ya sé quién eres- dice como si leyera mis pensamientos.

-¿Cómo?- pregunto confundida, ya que casi podría jurar que nunca lo había visto antes.

-Cogemos las mismas clases desde hace años- eso me confunde más.

-¿Y cómo es que no te había visto antes?- logro formular de tantas preguntas que rondaban por mi cabeza en ese momento.

-Porque soy el callado.

En ningún momento deja de mirar mis ojos. Los miraba con tanta intensidad, pero no deje que aquello me intimidara.

-Soy aquel chico que siempre se sienta en el fondo con su capucha, al que nadie nota porque están ocupados con sus estúpidas vidas- lo decía tan natural, como si aquello no le molestara- En pocas palabras... yo solo "observo".

¡Ahora lo recuerdo!

Es aquel chico misterioso que Ginger y yo intentábamos descifrar cuando iniciamos la Universidad. Era muy chistoso, éramos como una clase de espías. Luego fuimos creciendo y llenándonos de responsabilidades, y tan solo dejamos de creernos las 'detectives' como en los viejos tiempos. Así que nos mantuvimos centradas en nuestras clases.

-¿Y qué observas?- me siento a su lado.

-Lo normal... cosas, acciones, personas... a ti- mi corazón se detuvo por un momento.

Trague grueso y el me seguía mirando de esa forma tan intimidante.

-¿A mí? ¿Y qué has observado en mí?- gire mi cabeza para encararlo.

Mala idea

Nuestros rostros se encuentran tan cerca que puedo sentir su respiración. Nuestras miradas nunca se apartan.

-Bueno... he visto lo alegre y soñadora que eres, o eras- dice esto último observando mi aspecto- por tus expresiones puedo decir que te apasionaba algo como... ¿La fotografía, quizás?

-¿Cómo lo sabes?

-Te dije, solo observo... además, se te nota ya que tus cuadernos siempre los decoras con fotos- me rio ante eso, siempre me encanto hacerlo- también sé que este cambio de look y personalidad tan repentino no es solo porque sí. Alguien te hirió, Emma- me encantaba como sonaba mi nombre salir de su boca- Pero la pregunta es... ¿Quién?- toma mi mentón para que lo mire ya que había apartado la mirada.

Hay tanta intensidad en la suya.

Mi rostro expresaba  dolor, lo podía sentir...

El acariciaba mi pómulo con su pulgar haciendo el movimiento de pequeños círculos en él.

-Eso no importa- cambio de tema- ¿Qué hacías?- digo apartando mi rostro un poco y refiriéndome al cuaderno que traía en manos.

-Em... solo escribía algunos poemas...

¡No lo podía creer!

Además de estar bueno escribe!

-¿Puedo ver?

-Solo con una condición- él sonríe divertido.

-¿Y cuál sería esa condición?- le brindo una sonrisa de sospecha.

-¿Qué salgas conmigo esta noche?- me sorprendo- ¡NO! no es una cita, es... es s-solo...

¿Me parece o se está poniendo nervioso?

-Es solo una salida de amigos, ya sabes...

-Claro- le digo colocando mi mano en su hombro. El mira mi mano y la retiro inmediatamente. Ahora yo era la que estaba nerviosa- Bueno, ahora te toca enseñarme un poema.

-De acuerdo- me pasa su cuaderno y me muestra el que estaba haciendo recientemente.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.