Entre fogones

Capítulo 10

Llevaban andando varias horas cuando tuvieron la primera pausa. Aquello de hacer senderismo por la montaña podía llegar a cansar bastante a algunos. Mark se había sentado al pie de un árbol y bebía agua tranquilamente cuando Evelynn se tiró a su lado resoplando. Ella apoyó la cabeza en su hombro.

- Hacía mucho que no andaba tanto. Me muero.

Mark se rio pensando que, desde que ella le había contado lo de su familia, se habían vuelto más cercanos. Como si hubiesen derribado un muro de distancia física y resultó que Evelynn era bastante más cariñosa de lo que parecía desde lejos.

Ambos comenzaron a hablar hasta que Delan y Chuck se acercaron, pero parecía ser más bien iniciativa del segundo, porque Delan tenía el ceño fruncido. Se pasó la mano por el pelo para intentar echarlo hacia atrás. En ese momento, Mark se fijó en que lo tenía más largo de lo normal, lo justo como para que tuviese que hacer el acto reflejo de apartárselo de los ojos. Aunque era solo la parte de delante. Todo lo demás parecía igual, solo era el pelo lo que había cambiado y, aún así, le daba otro aire diferente.

- Hey.

Mark volvió a la realidad al ver como Chuck se sentaba frente a ellos. Delan pareció sopesar la idea de sentarse también durante unos momentos y se sentó entre Mark y Charles.

Chuck abrió la boca con intención de decir algo pero Austin se acercó corriendo y gritando.

- ¡Chicos! Os estaba buscando.

De verdad que ese chico tenía el don de la oportunidad. Chuck empezaba a pensar que lo hacía a posta, que se pasaba el día siguiéndoles y esperando el momento perfecto para interrumpir.

Austin aprovechó el hueco que Delan había dejado a posta entre él y Mark para colocarse ahí con una sonrisa demasiado grande.

- ¿De qué estábais hablando?

Viendo que Delan y Chuck no decían nada, Austin giró la cabeza en dirección a las otras dos personas que estaban allí. A él le conocía perfectamente, se había asegurado de saber quién era para andarse con ojo. Ella le daba igual quien fuese.

Evelynn palideció levemente. De lo que habían estado hablando antes de que Delan y Chuck apareciesen había sido de sus padres, de las pequeñas cosas que recordaba.

- Boxeo.

Mark prácticamente lo escupió con desgana. Evelynn sintió como su corazón se aliviaba. Era cierto que habían mencionado levemente que su padre solía boxear y Mark había dicho aquello, ya que tendría sentido para todos y podía vincularlo a él mismo sin tener que mencionar nada de los padres de ella.

Austin intentó que no se notase demasiado el coraje que le había entrado. Había escuchado a Chuck mencionar que aquel chico boxeaba, lo cual le había parecido mentira. No parecía el típico chico que se mete en peleas, más bien el tipo de chico bueno al que nadie quiere para siempre.

- ¿Tú boxeas no, Mark?

Chuck se había inclinado hacia delante, lleno de curiosidad. No era más que una pregunta formal para poder saber cómo era que había empezado a boxear.

- Sí.

La cara de Mark había cambiado por completo. En el momento en que ya no tuvo que dirigirse a Austin, su tranquilo rostro y la dulce sonrisa habían vuelto. Chuck se quedó sorprendido, la verdad era que nadie diría que ese chico practicaba algo tan violento. Tenía el físico, pero lo cierto era que allí sentado con las piernas cruzadas y aquella sonrisa de cachorro, más bien parecía de los que había que proteger.

- ¿Cuándo empezaste?

Mark se quedó mudo. No pensaba que Delan fuese a hablarle por iniciativa propia y menos que se interesase por aquello. Aunque, a decir verdad, tenía sentido que quisiese saberlo. Delan no tenía ni idea de que él había comenzado con el boxeo hacía años. Era algo que había guardado muy en secreto.

- Hace tres años.

Delan calculó mentalmente. Fue más o menos cuando empezó a crecer desmesuradamente.

- ¿Cómo de bueno eres?

Chuck se estaba empezando a emocionar con aquel tema. No sólo habían conseguido que Austin se callase durante unos minutos porque seguramente no tendría nada que aportar, sino que además Delan había iniciado la conversación voluntariamente. Todo eran cosas buenas.

- Supongo que depende del oponente.

Humilde. Aquel chico intentaba tenerlo todo, ¿no? Chuck miró de reojo a Delan. No sabía cuánto tiempo llevaba resistiéndose a caer en las redes de Mark, ni siquiera sabía si era consciente de que cuando le tenía en su campo de visión necesitaba verle cada x minutos. De cualquier forma, Mark parecía de esas personas que, cuanto más conoces, más quieres conocer y más intrigado te deja. Si no supiese que era 100% hetero, se plantearía dejar de ayudar a Delan y tratar de trazar su propio camino hacia ese chico.

Y ahí entraban los incesantes intentos de Austin por llamar la atención de Delan todo el tiempo. Suspiró mientras se compadecía del pobre chico, no tenía ni una oportunidad. Daba igual cuánto creyese Delan que odiaba a Mark, cuánto quisiese ganarle entre los fogones, Mark ganaba por goleada a cualquier otro hombre de la tierra. No hacia todas las personas, pero sí específicamente hacia Delan. Era como si se complementasen a la perfección. Cada cual tenía todo lo que el otro no, con puntos en común pero muchas diferencias.



Laura Linares

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En el texto hay: amor, chicoxchico, rivalidad

Editado: 18.11.2019

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