Entre Nosotros

Capítulo VIII "Respira"

Capítulo VIII

Una suave y ligera caricia asentándose sobre la delicada piel de mi mejilla, me despierta lentamente de la ensoñación en la que estaba viajando segundos antes de sentirla. El escalofrío que causa el movimiento, me permite abrir los ojos con lentitud.

La imagen borrosa de una sombra negra y distorsionada, es lo único en lo que puedo concentrar mi visión por algunos segundos, no obstante, luego de un pequeño lapsus de tiempo, esta comienza a transformarse y a tomar forma humana. Entre el adormilado de mis párpados, levanto un poco la cabeza de la almohada y parpadeo un par de veces intentando concentrarme de nuevo en la realidad.

Me está doliendo horrible la cabeza y me siento sumamente mareada.

--- está bien, tranquila. No es necesario que te levantes, no quería despertarte.

Una voz aterciopelada y ronca, viaja desde la figura negra en forma humana que se encuentra parada a algunos metros de mí, y el tono de su me hace timbrar inmediatamente. Cuando vuelvo a levantar la vista hacia la sombra ahora con forma de Ian Ferreira, sus ojos oscuros y su rostro fuerte y marcado me reciben con un gesto tranquilo y una pequeña sonrisa llena de ternura.

De manera inesperada, como si le hubiesen metido electricidad a cada extremidad de mi cuerpo, el corazón comienza a bombardear frenéticamente hasta localizarse en el medio de mi garganta. La adrenalina me hace actuar de forma impulsiva. Salto escandalizada de la cama con la almohada en la mano, para intentar defenderme, y lo amenazo con ella.

--- ¡no te me acerques! --- le digo, entre dientes.

--- amor, soy yo. Tranquila. ¿Estás bien? --- de la nada, la figura de Ian se termina transformando en la silueta de un preocupado Adam y mis ojos desorbitados, no caen en cuenta de lo que ven.

Me atraganto con mi propia saliva y dejo caer la almohada al suelo al tiempo que intento dejar de toser.

--- y-yo... ¿d-dónde? --- mis ojos desorbitados y en busca de respuestas, comienzan a observar cada detalle que se encuentra a mi alrededor. Tardo en darme cuenta que estoy en casa. En nuestra habitación.

Suelto todo el aire acumulado en mis pulmones. ¿Pero qué carajos ha sido eso?

Mi corazón sigue bombardeando con rapidez, pero intento, ahora conscientemente, comenzar a tranquilizarme.

--- Cielo, tranquila. Discúlpame, no quería asustarte, ¿estás bien? --- la figura de Adam deja un par de cosas en el suelo y se acerca a mí. Sus brazos bordeando mi cuerpo me terminan de calmar.

Todo estaría completamente oscuro de no ser por la pequeña lámpara de lava color azul cielo, que ilumina con facilidad gran parte del baño, la cama y ahora nuestras figuras de pie.

--- me asustaste --- le digo en un susurro, cerrando los ojos y aferrándome a su pecho. Huele a colonia y a jabón. Me hace sentir tranquila.

--- lo siento, no quería hacerlo. He llegado hace poco y me embobé mirándote. Luces cansada.

--- lo estoy --- restriego mi cara sobre su camisa y alzo la mirada en cuanto sus manos toman mi rostro --- ¿qué hora es?

--- las diez con quince ---- responde, dando un pequeño beso sobre mi frente.

--- estás llegando muy tarde. ¿Pasó algo?

--- sí, lo siento. La reunión se alargó.

--- ¿Santiago? --- pregunto.

Adam vuelve a alzarme el mentón y sonríe.

--- no amor, Félix y mamá.

--- ¿tu madre? ¿Sucedió algo?

Un beso delicado se deposita sobre la comisura de mis labios y un escalofrío recorre mi estómago.

--- cosas de la boda. ¿Theresa te nombró algo de la banda que tocará en la ceremonia?

Aprieto la parte baja de su cintura y asiento.

--- sí, estaba muy emocionada ese día. Aunque le dije que era una completa pérdida de dinero.

--- Lo mismo pensé. Intenté hablarlo con mamá pero ya los arreglos están hechos.

--- ¿lo están?

Su cabeza me dice que sí al tiempo que vuelve a besarme. Esta vez un poco más despacio y duradero.

Me hace sonreír contra su boca.

--- firmaron contrato esta tarde. Mamá quería que estuviese ahí, pero Félix me atrapó --- sus labios vuelven a instar buscar mi boca y me doy cuenta como poco a poco comienza a encaminarme de nuevo hacia la cama --- te escribí, pero no respondiste.

Un pequeño quejido escapa de mi boca cuando sus manos pasan a bordear mis senos.

--- me quedé dormida apenas llegue --- susurro, muy despacio.

--- me excitó verte dormida. ¿Estoy tan mal? --- comenta, y por algún motivo me río contra su boca justo antes de alzar las manos y bordear su cuello.

--- no, no lo estás. ¿Quieres bañarte conmigo? --- pregunto, mirándolo directamente a los ojos. Su iris, castaña clara, brilla en la oscuridad. Toco con delicadeza su mandíbula lisa y le doy un pequeño beso en el mentón.

Asiente con tranquilidad y sonríe. Sin embargo, no se mueve de donde está.



LDHope

Editado: 27.07.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar