Eres mi cielo

Prologo

"Y así es ella, lucha por lo que quiere, lucha por lo imposible ella es la chica de la sonrisa rota ".

○ 3 años antes ○

Bajo las escaleras un rico y dulce desayuno sé que me espera, con mis pantuflas de conejito y mi pijama bajo a tropezones y llego a la cocina veo a mi madre y mi hermano de 17 años Michael haciendo el desayuno, él es muy guapo a decir verdad que podemos hacer los genes. Él es rubio y ojos color chocolate es todo un ejemplo de algunos de mis libros de romance, doy un suspiro soñador...

— En que tanto piensas pequeña— llega Michael a mi lado.

— En nada— digo un poco sonrojada... en cambio yo soy tan distinta cabello castaño y ojos negros toda niña normal.

— Hice un huevo a la mexicana y jugo así que si no quieren que este frío a comer — dice mi madre, aquí en México estamos en otoño, aunque no parece mucho, la mayor parte de los días hace más calor que frío el clima de aquí es un poco loco.

Me siento a comer y devoró mí desayuno. Tengo mucha hambre, es sábado por la mañana día donde debería estar dormida pero no lo estoy porque me espera una salida con mi novio, si tengo 14 años, pero ya puedo tener novio ¿verdad?, mi madre lo sabe mi padre y hermano no, soy muy, pero es serio muy celosos.

— Esto lo hiciste tu verdad Michael — pregunto con la comida en la boca.

— Come primero y luego preguntas — me reprende mi madre solo ruedo los ojos y dispongo mi atención en Michael.

— Claro hermanita, sabes que cocino mejor que mamá— lo último lo susurra y yo solo sonrió mi hermano están especial lo amo tanto no sé qué haría sin él.

— Siempre tan presumido rubio teñido — me burlo.

— Oye soy rubio natural — dice tratando de sonar serio.

— Si claro chico rubio — me burlo.

— Princesa — dice y solo lo hace para molestar.

— Sabes que lo odio, no soy una princesa — digo con fingida indignación.

— Yo odio que me digas rubio teñido — dice, escucho a mamá dar un bufido.

— Ustedes ya dejen de pelear — dice con fastidio ella odia las discusiones en la mesa, quien no lo haría.

Se preguntarán y mi padre, bueno él está trabajando comúnmente sale temprano así que ya no me molesto en preguntar por qué se la respuesta de memoria.

Terminamos el desayuno y ayudo a mi madre a lavar los platos, cuando termino voy a mi cuarto y me cepillo los dientes y me hago una cebolla desordenada, tiro mis pantuflas, prefiero andar descalza para ser sincera.

Después de unos minutos escucho a mi madre gritar y bajo corriendo, voy directo a donde proviene el grito (la cocina) y me quedo estática en mi lugar con los ojos como plato esto es ......

— ¡¡NOOO!! — grito hasta que mí garganta arde, me caigo de rodillas y lágrimas salen de mis ojos, retenerlas ¿quién lo haría? veo a mi hermano igual de impactado trata de zafarse de las personas que le sujetan los brazos. Dos personas totalmente de negro, altos, cabello negro como la noche uno de ojos grises y otro de ojos verdes, de alrededor de 21 a 23 años de edad, el de ojos grises tiene un tatuaje en su brazo derecho el que más destaca es el dragón que tiene.

— ¿Po...-porq-ue? — mi voz es un simple susurro, esto es demasiado, mi madre...muerta... ¿cómo?

La acabo de ver hace minutos, limpio todo rastro de lágrimas de mi rostro ya no salen más a lo mejor se acabaron no lose.

— Una dulce y linda niña — dice el de ojos verdes que juguetea con la navaja que está en su mano, lo miro con odio, odio puro, lleno de dolor, nunca pensé sentir algo así por una persona.

— Déjala — grita mi hermano, apartó mi vista y veo a mi rubio de ojos chocolates igual de tristes una tormenta de emociones es lo que trasmiten esos ojos y me duele me duele tanto.

Mi respiración es dificultosa cada segundo que paso en esta habitación me falta el aire, mi pecho arde por todo lo que está pasando a mi alrededor, mis ojos pican sabiendo que más lágrimas estarán en mi rostro.

— El súper héroe de la historia — chilla el mismo de la navaja y la presiona en el cuello de mi hermano, cierro mis manos en forma de puño, no me puedo quedar ahí sentada en el suelo como idiota y presenciar como matan a mi hermano a paso decidido, pero al mismo tiempo inseguro quedo enfrente de mí hermano lo veo sólo unos minutos que parecen eternos, y sé que con su mirada me suplica un «no lo hagas» pero hago caso omiso.

Levanto mí vista para ver a éste par de sujetos y me miran sorprendidos, «no me voy a dejar vencer sin luchar antes» pienso mientras recuerdo todas las palabras de aliento que me da mi padre en cada entrenamiento.

Todos los de la agencia donde trabaja mi padre vieron mi potencial y saben que con el tiempo seré una gran agente.

— Eres valiente niña o estúpida — dicen con burla los dos, sonrió maliciosa, es momento de defender a tu familia de proteger a tu hermano de estos dos idiotas.

— Me gusta Valiente — sonrió sínica.



Jaz mendez

Editado: 17.01.2019

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