Eres mía

Cap.3

Tú siempre serás mi cielo estrellado. porque, simplemente nací para amarte.

Capítulo dedicado a @Jhanet Cazal.

Espero que te guste cariño.

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No lo puedo negar, el sexy hombre con problema animal está para comérselo. Mandíbula cuadrada, labios carnosos y rosados (por cierto, muy besables), sus ojos son de un gris claro al contrario de los míos que son oscuros, alto (tanto que parezco un pitufo delante de él), cabello castaño y fuerte.

Pero, eso no le da derecho de decir que soy suya. Ni tampoco gruñirle a Chad como si fuera un perro.

—Oye tú —tengo su atención —suéltalo —demandó —me mira fijamente, los ojos de él pasaron de ser gris a un intenso dorado. ¿Cómo puede ser posible? —Quizás me estás confundiendo con otra chica, pero no soy tuya. Así que suéltalo.

Todos los chicos están en silencio, ningunos hacen nada. El sexy hombre (como lo he apodado) suelta de golpe a Chad haciendo que caiga. Trato de ir hacia Chad, pero él se interpone en mi camino.

Inclino levemente mi cabeza para poder mirarlo, ya que él es sumamente alto y como dije antes parezco un pitufo.

—Tú —da un paso hacia mi —eres —otro paso —mi mujer —sus fuertes brazos envuelven mi cintura posesivamente. Mmm es calentito... Digo, trato de alejarme —. Él, ni ningún otro hombre te puede tocar, porque lo mataré —sentencia y hunde su cabeza en mi cuello. Frunzo el ceño.

—Alex liberará —dice un chico que no había visto hasta ahora.

—No. Ella es mía, mi luna —vuelve a gruñir.

—Mira Alex, ¿cierto? —asiente con su cabeza en mi cuello —Puedes que me hayas confundido con otra chica, yo soy Kaela. Si quieres te puedo ayudar a encontrarla, pero suéltame por favor.

—¡No! Tú eres mía Kaela —antes de darme cuenta estoy encima de su hombro. Sus pasos se dirigen al bosque. Veo que ninguno de los chicos trata de ayudarme. Que malos amigos.

Nunca nadie dijo que eran tus amigos.

Touché.

—¿Qué crees que haces? Bájame ahora mismo —lo golpeó, pero sigue caminando —¡Ayúdenme! —grito.

—Ellos no te ayudarán. Soy su alfa y no se pueden interponer con lo que es mío.

—¿Alfa? ¡Me importa mierda! Sólo bájame, esto es un puto secuestro —digo pataleando, pero al imbécil parece no afectarle en lo más mínimo.

—Esa boca —me da un pequeño azote —. No es de señorita hablar así —termina posando su mano en mi trasero.

—Estúpido. ¡Quita tu mugrosa mano de mi culo! —sólo escucho su risa y vuelve a dejar otro azote.

Aprovecho que tengo su trasero cerca y lo pellizco fuertemente, a lo que da un respingo.

—Se que mi culo es demasiado apetecible, pero no hagas eso —ruedo los ojos y muerdo su espalda.

De manera brusca detiene sus pasos y me baja de sus hombros.

—¡Estas loca mujer! —frunce el ceño —¿Por qué demonios lo hiciste?

—¡Tú comenzaste!, Tocándome sin mi permiso, así que no te quejes.

Su mirada baja a mi cuerpo mirándolo de forma detallada, haciéndome dar cuenta que estoy en ropa interior y para terminar en medio del bosque, donde me puede matar o peor, ¡violar!

Veo como su mirada se oscurece. Comienza a sacar su camiseta; ¡oh, diablos! Sabía que nada bueno puede suceder.

Aprovecho su pequeña distracción y salgo corriendo, lo escucho maldecir, pero no me detengo; siento sus pasos detrás de mí y aceleró los míos. Algunas ramas chocan con mi cuerpo provocando algunas cortes; en estos momentos no me importa nada más que alejarme.

Mi cuerpo impacta de manera violenta con el suelo, percibo el torso de Alex en mi espalda desnuda y su respiración en mi nuca causándole escalofríos.

Por más que trates de correr, nunca escaparás de las garras del lobo —su ronca voz sólo me hace pensar en que me he venido a meter.




 

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¡Hola gente hermosa! Espero que este capítulo les guste, si es así deja tu voto y comentario.

Los quiere March.



March

Editado: 17.08.2020

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