Escoba Por Escoba

CAPÍTULO 5

—¡Oriana Wood! ¡Otra vez sorprendiendo como siempre en la cancha! —escuché al presentador, emocionado.

Así fue todo el juego. Hufflepuff ganó a Gryffindor. No me lo podía creer. Bajé hacia la cancha, al centro, con mi equipo. Al descender de mi escoba, todos corrieron hacia mí y me abrazaron con fuerza.

—¡No puedo creer que ganamos otra vez a Gryffindor! —dijo Carlos, sonriéndome.

Veo bajar a Dilan Weasley, acercándose con seriedad.

—Gran partido… —alzó su mano.

Miré su mano, luego sonreí levemente y se la estreché.

—Digo lo mismo —respondí.

Él asintió y se retiró. Todos a mi alrededor gritaban de felicidad.

Al retirarme de la cancha, veo a lo lejos que el club de periodismo me estaba esperando. Hice una mala cara y cambié de dirección, pero se dieron cuenta y corrieron hacia mí.

—¡Oriana! ¡Oriana! —uno puso su varita en mi cara—. ¿Cómo te sientes al ganar otra vez a Gryffindor este año?

—¿Sientes que este año Hufflepuff será la casa favorita? —añadió otro con un pequeño micrófono.

—Iba a responder, pero siguieron interrumpiendo—.

En ese momento se callaron y suspiré.

—Primero que nada, es un honor representar a la casa de Hufflepuff. Ganar este partido demuestra que somos muy unidos. Gryffindor es una buena casa, pero se arriesgan demasiado.

Después de eso empezaron a hacer más preguntas sin parar. No sabía qué responder, así que comencé a caminar más rápido, hasta que uno de mis compañeros los detuvo porque literalmente venían detrás de mí.

—Ya, la capitana Oriana va a descansar.

Otro día

—Oriana, ¿me puedes ayu…? —escucho a Nicolás detrás de mí mientras caminaba por los pasillos. Él sabe que iba a clase de Pociones—. ¿Por qué estás vestida así?

Se coloca a mi lado y me mira de arriba abajo.

—Digamos que voy a una reunión de monitores… y estará Lucía.

Al decir eso, él se ríe bajo.

—Ya entiendo.

Ruedo los ojos. Lucía Grich es la monitora de Ravenclaw. Aunque hay otros dos, ella es la encargada de las reuniones… y también de cómo uno debe vestirse.

Llegamos a la sala.

—¿Solo van a estar los monitores? —pregunta Nicolás.

—No. Estarán algunos clubes de nuestras casas. Hoy será un día pesado —digo, algo amargada.

—Qué cool… bueno, buena suerte —dice, alejándose hacia su clase.

Apoyo mi cabeza en las puertas de la sala.

"Vamos, Oriana… tú puedes. Solo habla y sales rápido."

Levanto la cabeza y abro las puertas con una gran sonrisa.

—¡Hola a todos!

Todos me miran seriamente. Alzo una ceja.

—¿Qué pasa? ¿Lucía otra vez los regañó?

Lucía, en medio de la sala, ríe sarcásticamente.

—Qué graciosa, Oriana. Puedes entrar y sentarte, por favor.

Asiento y me siento en un extremo, al lado de Iván de Slytherin.

—Bueno, como ya estamos todos… —me mira— completos, podemos hablar sobre los chicos que se están escapando de clases.

La miro aburrida y cruzo los brazos.

—¿Qué pasa, Wood? ¿Cansada? —susurra Iván.

—¿Quién no con Lucía?

Él se ríe enseguida.

—¿El chiste está tan bueno, Iván? Si es así, compártelo —dice Lucía.

Iván se pone serio de inmediato.

—Me dio risa la idea de que los chicos que faltan a clases sean enviados a la cocina… es una gran idea.

Lucía lo mira unos segundos y luego continúa.

Levanto la mano.

—Sí, Oriana.

Me levanto y me coloco en el centro.

—Primero que nada, yo soy quien está más en los pasillos. Y los chicos que he atrapado fuera de clase… son de Gryffindor.

Miro hacia ese grupo.

—Representan bien su casa. Son valientes… tanto que no les da miedo salir de clases. Supongo que no les exigen tanto, ¿no?

Nadie responde.

—Eso pensé.

Me giro hacia todos.

—Es una buena idea, Lucía. Pero lo seguirán haciendo. Así que propongo algo.

Alguien de Slytherin intenta hablar.

—Tú no hables, Andrea. Por tu culpa los de Slytherin encontraron la forma de entrar a la sala común de Gryffindor.

Todos se quedan en silencio.

—Si esto continúa, los líderes de las casas nos echarán la culpa. Así que el que encuentre a un estudiante en los pasillos en horario de clases… lo reporta. Sin advertencias.

Nadie responde.

—¿Entendido?

—¡Entendido! —responden finalmente.

De repente suena mi reloj.

"Ah… es hora de Pociones."

—Bueno, caballeros y caballeras, me tengo que ir.

Camino hacia la salida.

—Pero aún tenemos que hablar de otras cosas —dice Lucía detrás de mí—. ¡Yo pedí este espacio les dije que le dijeran a sus líderes!

Sigo caminando.

—Esta chica no lo hizo…

Abro la puerta.

—¡ORIANA WOOD! —grita Lucía.

Holis!! Si te ests gustando mi historia me lo puedes demostrar dándome un corazón!



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En el texto hay: #hogwarst, #magiayfantasia

Editado: 27.04.2026

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