Estrella Fugaz

Volver a la escuela (CAPITULO 4)

Era la hora, íbamos en camino a la Escuela, estaba ansiosa, nerviosa tantos sentimientos que mis pulsaciones estaban a mil, ¿Qué pensaran de mí?, no llevaba un uniforme era como mi primer día de clases algo extraño recorría dentro de mí, voltee hacia la ventana y ya habíamos llegado, retuve mi respiración y la fui soltando poco a poco tratando de tranquilizarme

Estas segura que quieres ir –pregunto mamá sin articular ni una palabra asentí, ella bajo del auto para rodearlo y abrir la puerta de mi lado ya estaba con ella la silla de ruedas me cargo y me puso sobre ella, arrastrándome hacia la entrada de la escuela, me percate de todo muchos me veían raro y no era de extrañar, recordaba muy bien a mis profesores

Me esperas aquí –pronuncio mi madre

Si, está bien –dije sin dejar de visualizar todo 

Me adentre al pasillo y mientras lo hacía, los demás no dejaban de susurrar, perdí mi cabello, mi pierna pero no la audición escuchaba claramente lo que decían o ya me imaginaba lo que pensaban obviamente de mí, mi madre salió de la oficina del director acercándose.

¿Crees que los demás me acepten? –pregunte entrecortadamente

Eres una niña simpática e increíble, ¿Quién no querría juntarse contigo? –me mostro una sonrisa y claro me tranquilice aunque no respondió a mi pregunta. Beso mi frente y luego fuimos al salón al parecer allí iba a recibir mis clases

Mi madre me dejo en el salón y mientras pasaban los minutos se iba llenando, vi unas que otras caras conocidas, muchos observaban el lugar donde se encontraba mi pierna antes y eso me hacía sentir incomoda totalmente, la maestra al entrar me vio y me dio una sonrisa y yo también la mostré.

Muy bien, tenemos nueva compañera  espero que la hagan sentir bien, creo que algunos la conocen y ya sabrán  a quién me refiero. –Dijo con una sonrisa –volvió y eso me pone feliz, como estas Estrella

Muy bien –fue lo único que articule, la maestra me presento con  los demás para luego empezar con la clase

Por el momento iba todo bien, hasta que el receso se presentó, estaba en el patio y era claro nadie se juntaría con una enferma, todos con su grupo y yo sola algo que nunca me ha gustado, la soledad y el olvido han sido mi mayor miedo a lo lejos pude ver a algunas de mis antiguas amigas y tuve ese impulso me acerque a ellas

Hola –dije tímidamente, ellas voltearon  sin ninguna expresión se alejaron de mí, no sabía cómo sentirme en ese momento, pensaba como podrían haber personas así y no las culpaba, no tengo nada importante para hablar, más que mi estúpida enfermedad  por más que quisiera ser normal y por más que lo tratara no lo era, el rechazo de las personas  me hacía sentir mal y excluida acaso no entendían que no es mi culpa, que no soy la culpable de lo que me está pasando, acaso no entendían que yo no pedí tener CANCER, el cáncer  me eligió a mí y no yo a él, toque mi mejilla gotas de agua la recorrían y no por que estuviera lloviendo yo estaba llorando, hasta que una de las niñas se acercó a mí.

Oye que tienes –pregunto parándose a mi lado

Nada, porque lo preguntas

Te veo muy triste y sola………eres nueva

Nueva, en el año si, pero en años anteriores estaba aquí

Si te vi en el salón, soy Ashley –estaba siendo amable o solo lo está haciendo por lastima no tenía la menor idea, pero se me acerco más –quieres ir a otro lado –encogí mis hombros –te llamas Estrella ¡no! –Asentí –ok Estrella puedo ser tu amiga –la mire

Porque quieres juntarte con alguien como yo, habiendo otras personas mejores y sanas –ella me vio desconcertadamente y frunció el ceño

Eso que importa, solo quiero ser tu amiga, sé que tienes Cáncer pero eso no te hace menos persona que los demás

Al parecer los demás no piensan igual –dije seriamente talvez tratando que se fuera pero ella seguía a mi lado

Y qué importa que piensen los demás de ti, son unos tontos que no piensan que tratándote así tú te sentirás mal.

Solían ser mis amigos pero ahora me tratan como que si lo que tengo fuese contagioso

No te sientas mal, eres especial, te llevare a otro lugar –ella hecho a andar mi silla de ruedas y me dirigió a la parte trasera de la escuela, solía jugar por estos lados

Creí que volver a la escuela seria como antes –suspire tratando de recordar todos los momentos que pasaba con  mis compañeras en años anteriores, hasta cuando recaí y mi mamá tomo la decisión de retirarme.

Tenías amigos aquí –pregunto sentándose sobre el pasto

Si, tenía unas amigas pero no volvieron  hablarme, sus mamás les prohibieron pensaron que yo les iba a pegar mi enfermedad

Qué tontería –sonrió –tu puedes contar conmigo cuando quieras –debió ser muy duro para ti cuando te dieron la noticia de que tenías cáncer

No lo recuerdo muy bien, estaba muy pequeña cuando me lo diagnosticaron



kath Rodriguez

Editado: 11.11.2018

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