Finalmente Luci

sueños

Este día, al despertarme, sé que tenía muchísima confusión, quizá ella se habría equivocado de personas; si, lo sé, suena absurdo pero tengo ideas desesperadas para momentos desesperados -por lo menos para mí era un momento para estar en mucha desesperación y confusión mental-. 

Y mientras yo estaba lamentándome de mi jodida vida, Liz a penas se limpiaba la baba restante de su cara por haber dormido tan cómodamente. Y de haber dormido como ella lo hizo yo tampoco querría levantarme, creo que ella no se dio cuenta pero a mitad de la noche entre tanto movimiento terminó encima de mí, y no es que me esté quejando pero mientras ella duerme muy cómodamente yo estoy demasiado adolorida, aunque estoy alagada; antes de que sucediera eso ella se veía algo inquieta a causa de sus sueños, parecía tener pesadillas; sé que intentaba decir algo pero la verdad no le pude entender muy bien, y fue así un largo rato, con tantas patadas, movimientos y murmullos. Pero en fin todo esto paró hasta que su encantadora princesa quedó medio aplastada por su cabeza. Ella parecía cómoda, no tenía la intención de despertarla por más incómoda que fuese aquella escena, era tan tranquila, tan pacífica, tan hermosa, además sospecho que de haberla despertado me hubiese molestado toda la noche con sus murmullos y quejidos.

-Buenos días- le dije, pero creo que aún seguía algo adormilada puesto que no contestó pero yo quería saber que había sucedido anoche en sus sueños, así que intenté comenzar una conversación

-Ayer soñé algo muy raro- traté de sonar lo más convincente posible, pues siendo sincera no recuerdo si acaso soñé algo, pero creo que  algo salió mal

- ¿A enserio?, no me digas- me agregó sus comentarios sarcásticos como bombas que querían derribar mi confianza- ya, cuéntame ahora que eso es lo único que me importa en esta vida.

Hubo un silencio muy breve entre las dos, pero una tras una las bombas fueron cayéndome con la intención de derrocarme

-Espera, no me digas, yo adivinaré, de seguro soñaste con los miles de vestidos que te querías poner antes de morir, o no, claro, de lo que siempre hablas… como tus padres te encerraron, ¿dime que acaso no te sabes una historia mejor? Solo hablas y hablas de cómo te encerraron pero entiende que tu no lo eres todo en la vida, quizá yo te quiero contar mis problemas pero ya estoy lo suficientemente ocupada escuchando tus estúpidos problemas de princesa

Al decir ella todo esto, ni un solo segundo vi algún pequeño pedazo de arrepentimiento, jamás salió de su boca una disculpa, creo que hablaba muy enserio, y lo peor, es que me acabo de dar cuenta que lo mejor sería que yo me disculpase ¿no? Al fin y al cabo, con ella pasaré mis últimos días

Y mientras yo estaba lamentándome de mi jodida vida, Liz a penas se limpiaba la baba restante de su cara por haber dormido tan cómodamente. Y de haber dormido como ella lo hizo yo tampoco querría levantarme, creo que ella no se dio cuenta pero a mitad de la noche entre tanto movimiento terminó encima de mí, y no es que me esté quejando pero mientras ella duerme muy cómodamente yo estoy demasiado adolorida, aunque estoy alagada; antes de que sucediera eso ella se veía algo inquieta a causa de sus sueños, parecía tener pesadillas; sé que intentaba decir algo pero la verdad no le pude entender muy bien, y fue así un largo rato, con tantas patadas, movimientos y murmullos. Pero en fin todo esto paró hasta que su encantadora princesa quedó medio aplastada por su cabeza. Ella parecía cómoda, no tenía la intención de despertarla por más incómoda que fuese aquella escena, era tan tranquila, tan pacífica, tan hermosa, además sospecho que de haberla despertado me hubiese molestado toda la noche con sus murmullos y quejidos.

-Buenos días- le dije, pero creo que aún seguía algo adormilada puesto que no contestó pero yo quería saber que había sucedido anoche en sus sueños, así que intenté comenzar una conversación

-Ayer soñé algo muy raro- traté de sonar lo más convincente posible, pues siendo sincera no recuerdo si acaso soñé algo, pero creo que  algo salió mal

- ¿A enserio?, no me digas- me agregó sus comentarios sarcásticos como bombas que querían derribar mi confianza- ya, cuéntame ahora que eso es lo único que me importa en esta vida-

Hubo un silencio muy breve entre las dos, pero una tras una las bombas fueron cayéndome con la intención de derrocarme

-Espera, no me digas, yo adivinaré, de seguro soñaste con los miles de vestidos que te querías poner antes de morir, o no, claro, de lo que siempre hablas… como tus padres te encerraron, ¿dime que acaso no te sabes una historia mejor? Solo hablas y hablas de cómo te encerraron pero entiende que tu no lo eres todo en la vida, quizá yo te quiero contar mis problemas pero ya estoy lo suficientemente ocupada escuchando tus estúpidos problemas de princesa-



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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