Finalmente Luci

de nuevo

Ya estoy despierta, han pasado días y noches, días y noches y todo va…, pues igual, no negaré que todo ha sido aburrido, pero; siento que hoy es el día; hoy es el día en el que podremos salir de este mundo de plantas y podremos saber la verdad acerca de todo este “juego” y todo acerca de nuestra vida, o por lo menos esas son mis expectativas ante los hechos.

Al despertarme noto que es muy temprano, apenas y logra verse el sol, está a punto de amanecer, y creía que me encontraría a Liz o a Marco despiertos puesto que yo fui la primera en hacer turno de vigilancia y con eso de que hubieron muchos días en los que nos atacaron los estúpidos monstruos pues esperaba que hubiese mayor seguridad proveniente de ellos. Pero en fin, no los culpo, el sueño es el sueño y es como tratar de evitar las ganas de comer.

Trataré de ver el amanecer en silencio, hay mucho pasto y pocos árboles, arbustos ya no vemos desde hace muchos días y siento que el ambiente se ha hecho cada vez más colorido y hermoso.

Acostada en el pasto solo respirando y viendo la hermosa naturaleza, esperando solamente a que se despierten para poder ir a nuestra verdadera vida.

Siento la mirada de alguien y,  efectivamente, Marco se acaba de despertar y está acostado de la misma manera que yo, solo que el en vez de ver el cielo y el hermoso amanecer solo me ve a mí, y al darse cuenta de que yo lo sé, no hace algo, solamente me sigue viendo a los ojos esperando a que yo le hable o quizá hasta espera que le reclame, no lo sé, pero sus ojos me llenan de alegría sin ninguna razón. Así que lo único que puedo hacer es sonreírle y verlo tan descaradamente como el me ve. Pero en eso, Liz se despierta…

-Ya es hora de irnos

Dice sin agregar algo más, así que sin otra opción nos levantamos y caminamos detrás de ella. Pero, esta vez, no fue tan difícil el caminar en silencio, esta vez, caminé al lado de él no hubieron palabras pero si sonrisas y hermosas miradas, sé que no hay nada entre nosotros, pero desearía poder salir de aquí para no sentir que todo esto hermoso que siento dentro de mi es mentira.

-Creo que hemos llegado-dice Liz con una enorme sonrisa y rápido camina hacia a nosotros y nos da un fuerte abrazo, al separarse de los dos, ella abraza individualmente a Marco con lágrimas en los ojos, luego Marco me abraza fuertemente a mí y, finalmente, Liz me abrasa… y de la nada… siento sus labios en los míos.

Estoy totalmente impresionada y no sé que hacer, ella se separa de mí pero aún sostiene mi rostro con sus manos, y entre toda mi sorpresa y confusión logro ver el rostro de Marco, que poco a poco se va apagando y se voltea hacia otra parte. Liz hace como que nada pasó y simplemente con la misma emoción de antes de que eso sucediera se dirige hacia el castillo, mira, ahí está, quién lo diría, es como en un cuento de hadas. Jaja acabo de darme cuenta de que literal mi historia es un cuento con hadas, pero bueno, es grande y con enormes torres, que claro a la distancia, se ven un poco pequeñas, la gran mayoría del castillo es blanco, pero las puntas de las torres son de un azul hermoso, uno más fuerte que el cielo, pero más débil que el mar.

Trato de ignorar lo que sucedió pero la cara de Marco me mata, no puedo con esto. Solo, procuraré de ver el frente y no mirarle a él.

Hay un pequeño pueblo, o por lo menos eso es lo que creo que es, hay algo de gente pero, es muy raro el saber que nadie es real, solo ceros y unos en el sistema.

Nadie no voltea a ver, nosotros somos como ellos, pero con conciencia claro. Pero un beso no me arruinará el momento, ya casi llegamos, solo necesitamos subir las escaleras y todo esto ya acabará, por fin sabremos toda la verdad.

-Ven, ven, no te atrases, ¿vez eso? Sé que no me entiendes pero eso será lo que le ponga fin a nuestro sufrimiento, aquí acabará tu vida lamentablemente, pero, te prometo que cuando tenga mi verdadera vida adoptaré a un  oso y le pondré tu nombre -le digo a mi pequeño Anacleto que camina detrás de mí.

Y ahí está, es el castillo frente a nosotros, solo unos escalones hacia arriba y llegaremos. Todos detrás de la puerta volteamos a ver la magnitud del castillo; es gigantesco y, hasta llega a dar miedo. Nos vemos los unos a los otros y percibo también su miedo, creo que no estábamos listos para esto, pero a pesar de eso los tres sabemos muy bien que quizá sea la hora del adiós. Querido diario quisiera decirte adiós,  y pequeño oso, te extrañaré mucho, pero es hora de irme. En cuanto a ustedes…

-Los veré pronto- les digo con mis ojos un poco llorosos

-Es la hora -nos dice Liz

Marco solo intenta sonreír para hacer como que todo está bien, nos tomamos de las manos, Liz y Marco a mi lado, estamos listos, así que Marco toca el enorme y lujoso timbre que está a un lado, y mientras nos morimos de los nervios suena una tonada espectacular dentro del castillo.

Las puertas se abren poco a poco y muy lentam…

 

Maldición, tuve ese sueño de nuevo.



Sofia Gallo

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En el texto hay: romance juvenil, aventura, lgbt

Editado: 01.02.2021

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