Fuera de tu Alcance

Capítulo 11: Mirada

Después de habernos vestido, seguimos la mañana como si nada hasta que después de unos minutos de conversar y hacer nada, mis padres entran con Amanda.

Mi hermana con una gran sonrisa corre hacia Maximiliano dejando un largo beso sobre sus labios.

Hago una pequeña mueca y saludo a mis padres.

—¿En donde estaban? — pregunto con curiosidad

—En una actividad del trabajo de tu madre — contesta mi padre

Asiento con la cabeza y decidiendo en irme a mi habitación. Mañana sería un gran día para mi. Mañana sería mi último día de escuela y también mañana en la mañana mis padres se irán.

En esta misma semana mi hermana se casaría con el hombre que casi tenido relaciones sexuales ahora mismo hace unos minutos.

¿Por qué se me hace difícil? ¿Acaso no soy consciente de lo que hago? Estuvo muy mal lo que hice y me sentía muy mal, lo tuve que haber prevenido pero es que... ¿Cómo podría yo resistirme a lo prohibido? ¿Cómo pueda yo querer algo que está fuera de mi alcance?

Recibo un mensaje de texto de parte de Noah.

Noah:

¡Hey! Espero que estés bien. ¿Estás ocupada hoy? Es que quisiera salir contigo a comer en agradecimiento por ayudarme en el proyecto. Me avisas.

Me lo pienso un rato y decido aceptar. No tenía nada que hacer aquí acostada en mi cama asi que era mejor irme con él a salir.

Yo:

¡Hola! No, no estoy ocupada y si, me gustaría salir contigo. ¿A qué hora?

Noah:

Me alegro de que hayas aceptado y... ¿te suena bien a las 12?

Yo:

Muy bien

Noah:

Planeo ir a recogerte asi que... ¿me das la dirección de tu casa?

Yo:

Okay...

Y procedo a darle la dirección de mi casa para ponerme de pie.

Voy a bañarme tomándome un poco mi tiempo y después regreso a mi habitación para ponerme una ropa cómoda y casual. Fui a la mesa de noche sacando mi maquillaje para hacerme algo simple y natural.

Arreglo un poco mi pelo y eso sería todo.

Me quedo esperando con mi teléfono en mano hasta que llegara la hora que no estaba muy lejos.

***

Al recibir un mensaje de Noah, diciendo que ya estaba aquí. Salí de mi habitación y me fui a la puerta principal para ver a mi madre hablando con Noah.

Ay no, no, no y no. Fui hacia ellos interrumpiendo la conversación.

—Oh Camila, no sabía que tenías un novio — me dice mi madre con una pequeña sonrisa

—¿Novio? Noah y yo somos amigos y con el permiso que vamos a salir — me pongo al lado de Noah quien se le ve un poco incómodo

—Amigos, si, claro — asiente mi madre guiñándome un ojo —Cuida de mi hija señorito Noah — le dice al chico a mi lado quien asiente con una amable sonrisa y nos vamos a su auto antes de que se aparezca mi padre, Amanda o Maximiliano

Él abre la puerta para mi con educación. Le sonrío y entro al auto con él cerrando la puerta.

Me pongo el cinturón de seguridad para escuchar como el motor del auto es encendido para después de unos segundos, irnos.

—¿A donde vamos? — pregunto puesto que solo me había dicho en ir a comer y ya está

—A un lugar — simplemente contesta

—Eso lo sé — comento con una pequeña risa viendo como él sonreía

Estaba vestido casualmente. Pantalones largos, y una simple camisa que dejaba ver un poco sus bíceps, los cuales jamás había notado hasta ahora. Noah no era para nada feo, de hecho, era muy atractivo. Pero no creo que nada podría pasar entre nosotros o tal vez yo me estoy poniendo eso en la cabeza por culpa del prometido de mi hermana.

—¿En que piensas? — pregunta

—Bueno, estoy pensando en la boda de mi hermana — suspiro

—¿Te cae mal el prometido? — él adivina

Ojalá fuera eso, me digo a mi misma.

—No es eso, es que por culpa de eso nadie va a ir a nuestra graduación de mi familia — bajo la mirada

—Oh Wow, lo siento mucho. Si quieres después de la graduación te podrías ir con mi madre y yo a comer. Ella es muy buena persona — me mira de reojo y se toma la libertad de poner una mano en mi rodilla

Alzo la mirada y le sonrío.

—Eso estaría muy bien. Gracias — agradezco sin dejar de sonreír

—De nada — contesta él para estacionar el auto

No me había dado cuenta de que ya habíamos parado en un restaurante italiano.

Ambos nos bajamos del auto y caminamos hacia la entrada.

Él me abre la puerta permitiéndome entrar. Le sonrío y entro antes de él.

Un mesero nos recibe al preguntar cuántos somos y nos dirige a una mesa.

Noah saca una silla y me siento en esta para ser empujada un poco. Noah se sienta enfrente de mi.

—Gracias por invitarme, la verdad es que me hubiese muerto aburrida en la casa — comento mirándole

—De nada, yo también estaba muy aburrido y pensé en salir contigo. Tal vez después podemos ver una película si deseas — ofrece



Liz Jor

#28406 en Novela romántica
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En el texto hay: amor, prohibido, pasion

Editado: 04.03.2019

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