Full Shadow Love

Almas Conectadas

Pasaron varias semanas.

No volví a tener esos sueños.

A veces ayudaba a Julieta a cargar las bolsas de las compras.

Me volví alguien muy servicial con ella. Sentía un instinto protector.

Julieta estaba más cortante, pero hablábamos cuando salíamos juntos del edificio a la mañana.

Yo iba a mis clases, ella iba a vender sus pasteles y dulces.

Ella me contó una anécdota.

Cuando estaba vendiendo en la terminal de Nueva York, todo parecía tranquilo.

Un hombre había llegado y la miraba de arriba hasta abajo.

Se acerco a Julieta que llevaba su ropa gótica y corta.

Paso su mano por su pierna.

Julieta se asustó y lanzo una patada giratoria a su rostro.

La nariz del hombre empezó a sangrar.

-¡Maldita zorra!

Se abalanzó contra ella con golpes erráticos, pero ella lanzaba golpes rectos y bloqueos firmes.

En poco tiempo el hombre termino en el suelo, con la nariz y el labio sangrando.

Era un simple drogadicto, pero derribar a un sujeto más grande que ella era toda una hazaña.

La policía se lo llevo rápidamente.

Sonreímos al mismo tiempo.

Su entrenamiento estaba dando frutos.

Ella fue a trabajar y yo fui directo a la universidad.

Me quedé en la parada del bus un momento. Respire el aire fresco de Nueva York.

En un momento, vi a mi costado. Observé que había un local de un psíquico.

Me dio curiosidad.

Revisé una aplicación que me decia en donde estaba el bus. Estaba bastante lejos.

Caminé hasta entrar al local del psíquico.

Un hombre rubio y de cabello rizado me recibió con una sonrisa.

-Bienvenido, soy Patricio, ¿en qué le puedo ayudar?

Respondí.

-Patricio, ¿vengo a hacerle una pequeña consulta sobre una duda que tengo?

El me contestó firme.

-Las consultas sobre temas de espíritus o magia cuestan ochenta dólares, pero a los primeros clientes se los rebajo a cincuenta.

Le pague rápido y nos sentamos de frente.

Pensé.

-¿Temas de magia?, ¿acaso es mago de fiestas?

El me miro curioso.

-Siento que está muy preocupado. No solo por el autobus que se le puede pasar, si no por alguien que conoce.

-¿Como sabe eso?

Guiñó el ojo.

-Trabaje en varias fiestas.

Pregunté.

-¿Sera posible que los yo pueda soñar con los recuerdos de otra persona?

El miro curioso.

-Se mas especifico.

-Mi nombre es Gabriel, y estuve teniendo sueños de una niña que sufre abusos, y pienso que puede estar relacionado al pasado de mi vecina. Me preocupa.

Él sonrió.

-El famoso clic silencioso o relámpago invisible.

-Si... ¿qué es eso?

El responde.

-Es un fenómeno en el que el alma de una persona pide una especie de ayuda desesperada a otra. Es una especie de maldición.

-¿Maldicion?

Él se levanta y camina por su oficina.

-Es un tormento constante. Si están cerca emocionalmente, los sueños van a seguir.

Respondí.

-Ella es más cortante ahora y no tuve más esos sueños.

-No están cerca emocionalmente...

Hizo una pausa.

-Ella te está pidiendo ayuda desesperadamente, Gabriel. No lo demuestra, pero necesita la compañia de alguien.

Me miro fijo.

-Solo debes tener en cuenta de que si estas para ella, las pesadillas van a seguir. ¿Alguna vez escuchaste el termino de unir sus almas en santo matrimonio?, es real.

Respondí.

-Pero yo no pienso casarme con ella.

Me señalo con el dedo.

-Solo te estoy explicando lo que podría pasar. Si en algún momento se vuelven novios, ambos van a tener pesadillas con el pasado del otro.

Hizo una pausa.

-Debes decidir, ¿te alejas para dejar de tener estas pesadillas o sigues sufriendo por ella?

Me quedé en silencio y salí del local.

El autobus llego a la parada justo a tiempo.

Llegué en poco tiempo a la universidad. El ambiente se sentía tranquilo y lleno de vida.

Estaría distraído en algo que no sea Julieta y esos sueños horribles.

En poco tiempo, entré y salí de mi clase.

Me encantaba la anatomía y a veces la dibujaba.

Me encantaba dibujar cuerpos desnudos. Era un secreto mío.

Me sente en una banca a practicar la anatomía, pero como los otros estaban viendo me puse a dibujarlos con ropa.

Me quede pensando en lo que dijo Patricio.

¿Conexion de almas?, ¿almas pidiendo ayuda desesperadamente?

Pense que diría algo sobre un destino compartido, pero es algo mucho más oscuro.

Volvi al edificio.

Fui a la lavandería donde otras de mis vecinas estaban lavando su ropa.

Meti mis cosas en la lavadora. Mientras tanto, vi a mis vecinas.

Cada una me había aparecido en las sugerencias de redes sociales anteriormente.

Tenía mucho en mi cabeza. La universidad y mis relaciones.

Estaba por abrir mi departamento, pero algo me detuvo.

Julieta salió del suyo rápidamente con una cara seria y preocupada.

Avanzó hasta estar al frente de mi.

-Tuve un sueño muy raro esta mañana. No me anime a decírtelo.

Pregunté.

-¿Que soñaste?

-Soñé que tu escapabas de un chico que tenía una soga atada al cuello.

Mi corazón brinco al escuchar esa última descripción.

¿Mi alma también le está pidiendo ayuda a Julieta?

Ella dijo.

-Senti que esto puede estar relacionado contigo. No se como explicarlo, pero siempre te veo en mis sueños siendo ignorado por tus padres, y ahora tengo esta pesadilla donde te persigue este chico. Es extraño.

Confese.

-Hace muchos años, yo pertenecía a un grupo de amigos que molestaba a un muchacho. Ese chico se termino quitando la vida y me marco bastante.

Hice una pausa.

-Lamento que tengas que escuchar esto. Desde ese día quise parecer una figura protectora, pero no puedo dejar de recordar los momentos donde yo atacaba a los demás y cause una muerte.

Julieta me miro fijo.




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