Full Shadow Love

Vision Del Futuro

Volvi al supermercado del señor Heredia.

El me miro como si fuera un soldado.

-Gabriel, ¿cómo van las cosas con tu amiga?

Respondí.

-Un poco mal... ambos soñamos con el otro y por eso ella quiere alejarse.

El señor casi escupe el agua que estaba tomando al escuchar eso.

-¿Sueñan con el otro?, eso es bueno. ¿Es ese tipo de sueños?

-No... nada sexual ni raro. Sueño con su pasado, pero ella no me conto. Es como si nuestras almas estuvieran conectadas.

El señor Heredia pareció comprender.

-Ya veo... retrocognición. Es un superpoder. ¿Significa que eres un superhéroe?

-¿Como sabe tanto de eso?

Vuelve a tomar un sorbo de su agua.

-Veo muchas series de ficción. Había una película de un hombre que veía las tragedias que le pasarían a su amada y buscaba evitarlas. ¿Estas bromeando?

-No... no bromeo. De verdad puedo verlo.

El señor Heredia mira a su alrededor y luego me observa a mí.

-Ya veo... Si eso solo pasa con ella debe ser una señal de que tienes que intervenir. Debes ser su héroe. Eso suena muy romántico.

Levante un poco la voz.

-Tengo un pasado terrible, señor Heredia. Yo no soy un héroe, por mi culpa alguien murió.

Hice una pausa.

-Yo no soy el que se queda con la chica. Fui un bravucon.

Heredia rio.

-Un superhéroe redimido. Eso es lo que más les gusta a las mujeres. No quieren un héroe perfecto. Eso es aburrido.

Hizo una pausa mientras atendía a alguien mas.

-No se si estas jugando conmigo o si es verdad, pero si estas siendo sincero, debes hacer lo correcto.

Me miro fijo.

-¿Conoces el pasado terrible de esa chica?, ayúdala y haz lo correcto. Demuestra que no eres el mismo monstruo del pasado.

Quien diría que un militar retirado obsesionado con los superheroes me ayudaría.

El saco uno de sus famosos sandwiches.

-Los mejores sandwiches de Queens para ti, pero este va de parte de la casa.

Lo tomé y me despedí.

Volvi al edificio porque ese día no tenía clases.

No lograba hacer otros amigos en la facultad. Era muy tímido.

Solo una persona logra hacerme hablar. Julieta Jazmin Ayat.

Era sábado, y ella estaba en el pasillo del piso cinco, sentada con las rodillas en el pecho.

Me preocupe por ella.

-¿Que sucedió?

Contesto un poco deprimida.

-Pague algo de la renta, pero sin ese dinero no puedo comprar mucho alimento. Asi que Ambar desayuna y yo no.

Hizo una pausa.

-Prefiero que ella coma. Eso es lo que hacen las buenas madres.

Me agache al frente de ella y corte un pedazo de mi sandwich.

-Necesitas energía para el resto del dia.

Extendí mi mano.

-¿Compartimos?

Ella sonrió y agarró el pedazo de comida.

-Gracias...

Comimos sentados en el pasillo.

Ambar salió al pasillo.

-Mami, ya terminé de desayunar.

Julieta se levantó.

-Qué bueno, hoy me vas a acompañar a vender dulces. Tengo que estar todo el día afuera vendiendo para recuperar el dinero que perdí.

Antes de que se vaya, la sostuve suavemente del brazo.

Ella se giro para verme.

Le contesté.

-Julieta... sobre los sueños, no es necesario que escondas tu pasado.

Hubo un silencio.

-Además, puedes contarme lo que quieras y te ayudare, como buen vecino.

Ella sonrió.

-Se que eres bueno, tengo mucho para hablar con alguien, pero dame tiempo. Yo lo estoy procesando.

Nos saludamos de la mano. El ambiente se sentía cálido.

De repente, tuve una especie de vision.

Yo me encontraba sangrando en el piso. No respiraba.

Julieta era separada de Ambar a la fuerza por unas figuras misteriosas.

Estaban sangrando por la nariz y la boca.

Senti el grito como si fuera real.

-¡Ambar!

-¡Mami!

Todo se volvió negro.

Julieta bailaba con ropa provocativa mientras lloraba.

Unos matones la amenazaban desde lejos mostrándole pistolas.

La oscuridad consumió todo.

De la nada, volví a la realidad.

Fue como si el tiempo se hubiera pausado.

Julieta se despidió y se fue con Ambar a trabajar.

Me quede petrificado en ese pasillo.

Solo sentí el sonido de la gata negra en el departamento de Julieta.

Esa vision llego cuando tome su mano.

No vi el pasado... Vi el futuro.

Sin pensarlo, volví al local de ese psíquico llamado Patricio.

Entre desesperado. El hombre estaba sentado contando dinero.

Le hable en voz alta.

-Señor, vi más cosas. Cosas graves.

Patricio chasqueo los dedos.

-Ochenta dólares.

-Es urgente.

-No doy consultas sin paga.

No perdí tiempo, y le di ochenta dólares.

El pregunto.

-¿Que te trae de nuevo por aquí?

Respondí.

-Tuve una especie vision. Vi a la chica y a su hija siendo secuestradas. Yo estaba muerto.

El sonrió.

-Te explicare una cosa, muchacho.

Hizo una pausa.

-Algunas tradiciones consideran al alma como conciencia, energía o principio vital capaz de percibir más allá del tiempo físico. El alma es capaz de anticipar futuros posibles u otras realidades.

Pregunté.

-Entonces, ¿pude ver el futuro?

-Tal vez, porque también puede ser un futuro posible si es que te mantienes cerca de esa chica. Por eso, tienes que estar alejado. La maldición y ese futuro pueden llegar.

Hizo una pausa.

-Hazte un favor a ti mismo y aléjate lo más posible.

-Pero me resulta atractiva y quiero conocerla.

Patricio respondió.

-Yo solo soy un consultor. Si quieres mantener ese futuro y la maldición lo más lejos posible, aléjate de la chica y de su hija.

Volvi al edificio pensando en eso.

Solo me acosté en mi cama mientras escuchaba musica. No tenía ganas de hacer karate ese dia.

A la noche estaba limpiando el lugar, hasta que vi a Julieta volver con Ambar dormida entre sus brazos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.