Humanoides: La marca de la mutación | libro 1|

Epidemia

Feliciti ha insistido que busquemos sobrevivientes, así que por las mañanas buscamos más gente viva en los distintos sectores << tiene esa loca idea de que este barrio es la clave para la restauración humana y que es una señal de salvación>>. Pero la epidemia es más que los sobrevivientes y esa idea es cada vez más imposible. No hay humanos vivos además de nosotros.

La epidemia creció y los humanos están extintos. Los únicos somos nosotros, sin contar a los mutantes que hay en la resistencia que no son humanos completamente, pero de igual forma pertenecen a la raza humana.

Los días pasan y como lo predijo Nuria la epidemia de los humanoides está por pasar. Benicio está experimentando con eso y pronto los largaría por la ciudad.

Esa mañana después de desayunar llevo a Phoebe con su padre. Golpeo la puerta e Ian me abre

– ¡Papá! – dice Phoebe con un abrazo. – Ian la abraza y me preguntó – ¿Quieres pasar?

– No, solo vine atraerte Phoebe. La otra semana la pasare a buscar. Ya desayuno así que no te preocupes por darle el desayuno.

Asiente con la cabeza y me mira.

– ¿Estás bien? – Pregunta.

– Sí, esto es un lindo lugar.

– Si, lo es. – Sonríe

Nos miramos por un largo tiempo y le digo:

– Debo irme, McCallister, me espera.

– Sí, Te amo, Carter. – Me grita.

No me doy la vuelta para míralo y digo:

– También. – Me voy sin darme vuelta.

Entre a la casa y McCallister está mirando la televisión dice:

– El virus se prologado por los demás estados.

Miro el televisor y digo:

– ¡No! – niego con cabeza.

– En algunos estados cerraron las fronteras , pero es imposible parar el virus. – me explico

– ¡Debes frenarlo! – grito.

– No puedo.

– McCallister, eres un genio debe haber una forma. El antivirus salvara esas vidas. – Le agarro el rostro y lo sostengo por unos minutos. Pongo cara de pocos amigos

– El Antivirus detiene el proceso en personas mordidas pero no en personas muertas. – Lo miré preocupada le respondo – Tienes que crear algo que para el contagio, entonces.

Inclina la cabeza. Frunce los labios y me responde

– Carter, no hay nada que los pare. Una vez contagiados. No se lo detiene.

– ¿Y qué sugieres? – Pregunto.

– Eliminar la Epidemia de raíz. – respondió.

Lo miro con mala cara. No estoy de acuerdo con eso. Una vez más le agarró la cara y la sostengo por unos segundos. Lo mire fijamente a los ojos con preocupación y le digo:

– Acabaras con toda la humanidad.

– Sí, pero no hay otra opción. Ya no son humanos.

Nos reunimos en la casa de mis tíos para debatir este tema.

– Piensan eliminar la epidemia y no dejar humanos. – dice Nicole. –cómo la corporación que lazo una bomba nuclear. – añade

– ¿Qué humanos? No hay humanos. – interviene Greta.

– Los había antes de que él causara todo esto. – inquiere Daphne. Atharal, la mira con enojo y Daphne responde. – Es la verdad.

– Sí, tienes razón es por mi culpa. – dice McCallister frunciendo el ceño – No debí crear eso. Pero como su creador dijo que hay que eliminar a los infectados a todos. De ese modo una parte de la raza humana se salvara. – Explica McCallister.

Mi padre lo mira con duda.

– ¿Y cómo se salvara si lanzas una bomba nuclear? ¿Crees que con eso detendrás el virus? – pregunta mi padre.

– En la central de la corporación Icon hay Axioma, es un arca que nos llevara lejos cuando la bomba caiga en Reddeck. Eso evitare que otras personas mueran y si sirve les daré la cura.

– No los podemos matar a todos, – Protestó Stu – Son un montón y se multiplica, como sabremos si elimino toda la infección. – Agrega.

McCallister se pone serio y agacho la cabeza.

– ¿Qué probabilidad hay de que el virus desaparezca? – Pregunta Damon.

– 75% con secuelas.

– O sea que el resto morirá. – Inquiere Jeffrey

– Es probable.

– Eso no es suficiente, debemos hacer algo más – Protesta mi mellizo.

– Lo sé, pero el virus ya se esparció. No se lo puede detener.

La epidemia es cada vez más fuerte y avanzaba muy rápido. Pronto llegara aquí; pienso.

El día que Nuria predijo llego.



LaubelMagno

Editado: 14.01.2021

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