Hunter (williams #1)

25.

 

La boutique estaba vacía y Valerie notó que llevaba tiempo sin ser utilizada. Bajó de la moto de Dante para observar a los alrededor en busca de su madre, mientras el chico guardaba los cascos. Estaba preocupada por ella, como nunca antes en su vida y sentía la necesidad de verla. Su relación con su madre era extraña, porque nunca había sido verdadera. Simplemente ella se había encargado de cuidarla y volverla una copia de ella misma, lográndolo levemente. Valerie había llegado a Auburn queriendo ser como ella, pero en ese momento notaba la diferencia clara de sus ideales. No quería estar detrás de un hombre como si fuera una sombre, quería estar a su lado y demostrar su lugar. No quería ser tratada como una princesa, quería ser una reina. Con su familia nunca iba a conseguir eso y con los Williams si. También había que aceptar que había algo más grande que interceptaba todo aquello: el amor que sentía por Hunter.

La puerta del local se abrió y Dante se acercó lentamente con el arma en sus manos, recordándole a Valerie que ella también tenía un arma que podía utilizar. Era extraño sentir el peso del arma en su espalda, pero había aprendido lentamente a acostumbrarse a eso. Tenía que aprender a defenderse y si bien no iba a lastimar a nadie que no lo mereciera, estaba algo asustada por tener un arma.

Su madre la observó desde la entrada del local y Valerie le indicó a Dante que bajara el arma. Tenía un aspecto de lo más extraño y por momentos se encontró dudando si era su madre o no. Pero siguió sus instintos y juntos entraron al local.

El lugar estaba completamente vacío, salvo por algunos maniquíes tirados en el suelo, y oscuro. Una luz a lo lejos les daba la posibilidad de observarse y Valerie pudo encontrarse cara a cara con su madre. Notó algo que no había visto nunca y alzó las cejas más que sorprendidas. La mujer tenía un golpe en la mejilla izquierda que no estaba cuando Valerie abandonó su hogar. Dante también pareció notarlo porque Valerie pudo escuchar cómo se sorprendía en aquel momento y daba un paso hacia atrás.

Valerie pudo verlo con mejor claridad cuando dio un paso hacia delante para observarla. No era solo la mejilla, era todo ella. El rostro, su cuello y estaba segura que había más marcas que demostraban lo que sucedido. La visión de Valerie se nubló y comprendió que estaba al borde del llanto al encontrarse con su madre de ese modo. ¿Quién le había hecho aquello? ¿Había sigo Sergei? ¿Había buscado Sergei venganza en su madre? Porque si era así, iba a matarlo. Esta vez iba a quitarle la vida.

—¿Quién te hizo esto, mamá? —preguntó Valerie y se sorprendió por su tono de voz. No parecía ser ella quien hablaba. La mujer tomó aire, como si aquello fuera un tema intocable y Valerie sintió más odio al comprenderla—. ¿Fue Sergei? ¿Te hizo daño? Iré a matarlo, juro que lo haré. ¿O fue Alaska?

—Fue tu padre, Valerie.

Dante dio un paso hacia atrás y Valerie pudo escucharlo acercarse a la puerta del local. No quería escuchar eso, lo sabía. No quería entrar en ese mundo y Valerie no lo culpaba. Aquello era un problema familiar que no tenía por qué vivir, ya tenía bastante con su vida. Pero eso no era lo importante.

Su padre la había golpeado y por la gravedad del asunto sospechaba que había tratado de dejarla sin vida. Vio su cuello y sintió el deseo de llorar como una niña pequeña. Habían lastimado a su madre, a la persona que le había dado la vida. No soportó más aquel calvario y pudo sentir las lágrimas cayendo por sus mejillas blancas. La angustia era más fuerte y la dejaba sin aire saber que su madre había estado en peligro. No era realmente una buena relación la que tenían, pero era la persona que la había criado. ¿Cómo su padre podía hacerle algo así?

—Tienes que denunciarlo —comenzó Valerie, asqueada por todo lo que había pensado y por las imágenes que se habían reproducido en su cabeza. Pudo recordar a su padre, solo en la casa de Alaska y con una mirada llena de promesas. Pero no promesas como las que le hacía Hunter, sino malas. Llenas de dolor y castigo. ¿Eso había sido su culpa? Estaba segura que era así. Pensó en Hunter, echándose la culpa por todo lo que tenía que ver con su familia y comprendió que ella estaba haciendo lo mismo—. Esto es mi culpa, yo lo provoqué. Tengo que arreglar esto...

—No, Valerie, por favor —rogó su madre pero la rubia no estaba escuchando lo que ella le decía—. No es tu culpa, nunca lo ha sido. Es un monstruo y necesito que te alejes de él. Siempre se ocultará en ese papel de buen hombre pero no lo es... nunca lo ha sido.

Las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas, sin poder creer lo que estaba escuchando. Sabía que no era un buen hombre pero no ese tipo de persona. Soltó un sollozo lleno de angustia que salió de su pecho sin poder detenerlo. Recordaba cosas sin pasar, momentos en donde su madre había aparecido con golpes y ella simplemente mentía sobre el tema. También su hermana había vivido lo mismo. ¿Cómo nunca lo había visto?

—No, mamá, tienes que decírselo a alguien, tienes que denunciarlo —siguió pidiendo Valerie aunque ella misma sabía que no tenía sentido pelear por eso. Era el alcalde contra su esposa, la gente era demasiado machista en aquel lugar e iba a creer que ella tenía la culpa. Su madre iba a ser la burla de todos y eso no era lo que quería Valerie, pero no era justo. No era justo que su denuncia no valiera la pena, que nadie le creyera lo que estaba diciendo. Era cruel en ese mundo.

Pero al mismo tiempo se dio cuenta que todo era cruel en ese momento. Los golpes de su madre, ambas llorando por culpa de un hombre que no podía ser arrestado y su nivel en el mundo. Valerie pensó si estaba bien ser calladas, si era correcto perder la voz que habían conseguido y les había costado mantener. No había lucha en un mundo de golpeadores, maltratadores y asesinos. Valerie no quería perder, pero era una lucha que desde el inicio se entendía quién era el ganador.



L. B. Silva

#2427 en Novela romántica
#918 en Otros
#120 en Acción

En el texto hay: accion, accion y drama, motos y autos

Editado: 15.04.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar