Juegos de Amor

Capitulo 22

No les iba a dar el gusto, iban a tener Débora Alcántara por mucho rato, para deshacerse de ella les iba a costar mucho y esta ofensa la iban a pagar muy caro, aun seguía siendo la representante legal del Colegio Santa Clara y les iba a dejar un regalito antes de dejar definitivamente la dirección del colegio. Dejo con manos temblorosas el arma en el escritorio y se puso a trabajar en su nuevo plan.

El castigo de la expulsión fue levantado por la nueva directora, los gemelos fueron los encargados de anunciar la nueva buena a todos, los alumnos estaban bastante extrañados por los emisarios que en otros tiempos era Karla, entre chismes y rumores, se comentaba que la señora Débora Alcántara había sido destituida de su cargo, pero nadie se atrevía a confirmarlo puesto que no era una noticia segura; Karla se levanto muy temprano y fue a buscar a su mama a la habitación, la encontró intacta, ¿pasaría la noche con el profesor Alfonso? Decidió buscarla en el despacho, encontró todo en tinieblas, encendió la luz y la encontró dormida con la cabeza apoyada sobre el escritorio, era una imagen tan inusual de su madre que siempre se veía tan arreglada y bien puesta

  • ¿Mami? – llamo dudosa - ¿mami?

Débora despertó desorientada, miro a todos lados tratando de ubicarse

  • ¿Qué sucede? – respondió con voz ronca
  • ¿Dormiste aquí?
  • Si, tengo mucho trabajo, me quede rendida
  • Se te esta haciendo tarde para ir al colegio
  • De hoy en adelante ya no iré al colegio
  • ¿Por qué?
  • Ya lo sabrás. Vas a llegar tarde
  • Esta bien, ya me voy

Salió mas confundida de lo que había entrado, a su mama le estaba pasando algo y era muy grave, y la maldita Ana Milena que no quería decirle cual era el secreto, como invocándola su prima Ana Milena apareció cuando ella estaba cerrando la puerta del despacho

  • ¿Dónde esta mi tia Débora?
  • Aquí en el despacho
  • ¿No va para el colegio?
  • ¿A ti que te importa? ¿Por qué tienes que estar metida en todo?
  • Solo quería saber, anoche no la vi
  • No seas tan entrometida, ubícate en tu sitio, eres solo una recogida y si sigues así de metida le voy a decir a mi mama que te encontré con Mauricio en tu habitación, vamos a ver si al enterarse de eso le quedan mas ganas de tenerte en esta casa

Ana Milena sintió que le hervía la sangre, estaba harta de tener que cerrar la boca y no decirle exactamente lo que pensaba a la pesada de su prima, así que no pudo contenerse

  • Dile te arruino tu matrimonio, recuerda que yo se que no estas embarazada
  • Vamos a ver quien gana

Se fue dejando a Ana Milena arrepentida de lo que acababa de decir, no quería hacer sufrir a su prima y ese matrimonio no se podía arruinar por nada del mundo, Karla tenia que estar segura bajo el cobijo de Mauricio cuando el escandalo de la muerte de su tío por fin saliera a la luz.

La presentación de la nueva directora fue todo un suceso, alumnos, profesores y parte administrativa estaban conmocionados con la señora Fernanda de de la Espriella, la mama de los gemelos de la Espriella, la señora llego con mano firme decidida a recomponer el rumbo perdido del Colegio Santa Clara

  • ¿Qué paso con Débora? – pregunto la profesora Melissa en la reunión en la que se presento a los profesores
  • La señora Alcántara fue destituida de su cargo por razones que no vienen al caso. De hoy en adelante las cosas van a cambiar, no quiero ver profesores y alumnos sentados en los pasillos o en la cafetería sin hacer nada, el no produzca, se va ¿entendido?

Todos se miraron sorprendidos

  • Ya que comprendieron, pueden proseguir a dictar sus clases –dijo la nueva directora y se retiro
  • Por fin alguien que tiene pantalones – pronuncio Alfonso entre sonrisas, se le estaba acabando el reinado a Débora

Cuando todos los demás profesores se retiraron de la sala, Luna se acercó a Alfonso

  • ¿Tuviste algo que ver con el retiro de Débora?
  • Claro que no
  • ¿Por qué no te puedo creer?
  • Porque eres una paranoica, no todo lo malo que le sucede a Débora es mi culpa
  • Déjala en paz

Alfonso la miro con fuego en los ojos

  • No puedo hacerlo. Cuando iniciamos esta relación te explique por que lo hacia y tu me dijiste que lo entendías
  • Si, yo se lo que dije, pero no merece que la atormenten tanto
  • Es una asesina, tiene que pagar
  • Avísale a la policía y punto
  • No, la cárcel no es un castigo suficiente, no pagara nada
  • Cada quien recibe su castigo sin que tengamos que intervenir, no te ensucies las manos de sangre



Pau Sisi

Editado: 13.08.2020

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