jugando con la virgen

paseo escolar #1

 emily :

han pasado unos meses desde que scott vino a mi casa y ahora me encontraba caminado por el pasillo que conectaba a la sala ya que nuestra profesora nos tenia que comunicar algo entrando me siento en los primeros puestos para escuchar mejor.

- bien están todos me alegro primero ya saben que viene el verano pronto y los profesores junto con el director decidimos hacer un paseo de curso por 4 días a la playa.

me encanta la playa todo el mundo celebraba ya que rara ves el director nos deja salir a paseo de cualquier cosa.

- bien alumnos partimos mañana lleguen temprano se pueden retirar.

(**)

horas después:

al fin viento marino no es libertad por supuesto que si.

- ¡hey eme!

- que.

Hable con fastidio por que scott estaba también en el paseo.

- nos toca cabaña cerquita.

hablo levantado las cejas estúpido piensa que voy a dormir con el como las otras no señores me reuso eternamente.

- ¡ja! ni dios lo quiera.

se acerco mas a mi para hablar pero junto siento una vos chillona atrás nuestro.

- hola ¡scott!

no podía ser mas la zorita de megan aunque tengo que agradecer por interrumpir.

- hola linda.

Le guiña un ojo y ella se acerca mas a el para decirle algunas palabras subiditas de noto que por mi parte no quiero ni escuchar así que camine dejándolos solos dirigiéndome a mi cabaña dejando las maletas tire las llaves en la mesita de noche para luego caer en la cama muerta pero no duro ni un minuto mi descanso porque la puerta se abrió dejando ver a claire con los brazos cruzados.

- pero que hace emi vamos a la playa el mar esta ¡espectacular!

no tan animada me puse mi traje de baño simple tome un bolso echando una toalla entre otras cosas para entretenerme.

(...)

- vamos emily.

decía alex llevándome a rastras prácticamente bufe siguiéndole el paso pero no dure mucho en la mano de alex ya que scott me acerco mas a el y nos caímos en la arena yo arriba de el desgraciadamente mojándome.

- por mi te tendría así siempre.

Dijo subiendo sus manos a mi espalda dándome un abrazo de oso.

- ¡quita tus manos imbécil!

grite pataleando como una niña pequeña sintiendo un pequeño beso en la comisura de mis labios dejándome perpleja apartándolo y pegandole en el estomago quejándose mientras yo me dirigía a la cabaña echa una furia



mari

Editado: 02.09.2019

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