Júrame tu silencio

24-¿Me perdonas?

Llega sábado y estoy decidida a hablar con Brad, pero no termina su práctica hasta las 12:30 p.m.

Mientras espero la hora para irme decido hablar con mi madre.

—¿Hablarás con él? —me pregunta sin dejarme si quiera decir algo

—Sí

—Hasta que por fin —dice con una sonrisa

—La verdad es que lo extraño

—¿En serio? No me digas —dice con sarcasmo

—Muy graciosa

—No, pero ojalá se arregle todo

—Sí

—Lamento tener que irme hoy también

—No te preocupes, ese es tu trabajo

—Prometo darte un buen regalo de cumpleaños

—Gracias —digo y salgo de la habitación

Sé que todos están en la piscina así que salgo para allá.

Me siento en una de las sillas y monto los pies en otra y me pongo los audífonos.

—¡Sky! ¿Te meterás a la piscina? —pregunta Gabe

Muevo la cabeza negativamente.

Cierro los ojos y me pongo lo más cómoda que puedo, dejándome llevar por la música.

Siento que me tocan el hombro y abro los ojos.

—¿Qué sucede? —pregunto estirándome

—Son las 12:30 p.m. —me dice Katlyn

—Me tengo que ir, le pediré el carro a Zack

—¿No comerás?

—Quizá después

La verdad sí tengo hambre, pero es más importante hablar con Brad.

Me dirijo al interior de la casa y encuentro a Zack en la cocina.

—¿Me prestas tu carro?

—El llavero está en la mesita de la entrada

—Gracias, ya me voy

—Suerte

Aunque de la casa a la pista no es mucho tiempo lo siento como si fueran horas.

Aparco el carro y cuando voy de camino a la entrada veo el BMW y el corazón se me acelera de inmediato.

Entro y voy directo a los pits, pregunto por Brad y me dicen que ya se está cambiando.

Suspiro para relajarme y voy a los vestidores.

Al entrar lo veo, se está poniendo una camiseta azul marino, se mueve a su casillero.

—Hola —digo, no se me ocurre más nada.

Voltea para ver quién es, cuando me ve sus ojos cambian de inmediato de su azul normal a uno más intenso.

—Hola, Cielo —dice y se queda inmóvil

Camino hacia él.

—Brad… lo siento

—¿Por qué te disculpas?

—Bueno, no te quise escuchar, me sentí insegura y bueno creo que estaba celosa.

La mirada de Brad se suaviza y se acerca más a mí y me envuelve en sus brazos, lo abrazo también.

—Perdóname —susurra en mi oído

Me separo, solo un poco, siento que si lo suelto se irá.

—No, sé que lo hiciste para no herirme

—Pero lo hice

—Ya no importa

—Por favor, vuelve a ser mi Cielo

No le respondo, le doy un beso que él me regresa sin pensarlo.

Tengo tanto tiempo sin sentir sus labios que me gustaría que el beso fuera eterno.

Nos separamos y sonrío.

Sin decir nada vuelve a besarme. La mano de Brad pasa a mi cintura y rápidamente por debajo de mi camiseta con una de mis manos detengo el recorrido que él está haciendo por mi cuerpo.

—No —digo separándome de sus labios

Brad sonríe —Lo siento

Me siento y Brad se sienta a mi lado.

—No tienes ni idea de lo mal que la pasé sin ti —dice Brad

—Lo lamento tanto, no tenía ni idea de cómo hablarte después de lo que te dije ese día.

—Cuando me dijiste que querías terminar conmigo, ese día mi vida había terminado.

—No exageres



Y. Rodríguez

#17655 en Novela romántica

En el texto hay: amor, amistad y hermandad, drama

Editado: 16.10.2019

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