La Alpha de los Alphas

Capítulo 3

-¿Alfa de los alfas?- pregunté. Lydia fue hacia Emma para darle una chaqueta larga que la aislase del frío, al fin y al cabo estábamos en invierno y nevaba mucho.

-Sí- dijo la pelirroja.

-Pero… ¿para qué existe alguien superior a los alfas? Es decir, si ya están los alfas.

-A veces, no todos los alfas se ponen de acuerdo querida- dijo Emma caminando hacia mí- y necesitan que alguien tome las decisiones por ellos.

-Entonces… ¿tú mandas sobre Scott?- ella rió.

-Y tanto que me encanta tener el control sobre mi querido hermanito.- le agarró de los cachetes y yo sonreí tiernamente, que lindo sería tener un hermano…

-Oye, te recuerdo que soy mayor que tú- reprochó Scott.

-Claro Scotty, claro- todos se rieron.

-Oye ¿qué tal si ya nos vamos? Estoy que me muero de frío sabéis- comentó Stiles.

Decidimos volver tal y como dijo Stiles en el camino todos iban hablando felizmente, Derek y Emma iban atrás del todo. Él la abrazaba de la cintura mientras caminaban y reían y de vez en cuando se daban besos. No controlaba todavía esto de ser mujer lobo ni mis nuevos súper sentidos, por lo que me puse a escuchar su conversación inevitablemente. Emma se reía.

-Te he echado muchísimo de menos Der.

-Y yo a ti- oí como se daban un beso, me sentó un poco mal no sé porqué, así que decidí ir con Erica.

-Hey- saludé.

-Hey ¿estás bien? Estás pálida- me encogí de hombros restándole importancia.

-Será el frío. Sabes… Esto todavía me resulta raro, es decir, adaptarme a vivir con seres sobrenaturales.

-Al principio es complicado sí, pero te acostumbrarás. Estamos nosotros, los sobrenaturales y luego... Está Stiles- me sonrió y me reí a lo que ella también se unió. 

-¿Y tú cómo te convertiste?- pregunté.

-Pues… Yo era la típica chica sin amigos. Tenía muchas enfermedades, solía darme ataques de epilepsia- sonrió triste- Derek fue quien me mordió.- la miré extrañada y ella rió- sí cariño, Derek fue alfa, pero no creas que me obligó o lo hizo de sorpresa como Peter a Scott. Él me lo preguntó, me dijo todas las consecuencias que había si lo hacía, y aún así acepté. Isaac, Boyd y yo aceptamos, fuimos su manada y, aunque él no lo demostraba, sabía que nos quería a los tres como sus hermanos pequeños. De hecho, conmigo sigue siendo muy sobreprotector- sonrió muy feliz- para mí ellos eran mi única familia.

-Vaya… no sé qué decir Erica, es algo… Algo muy bonito- ella salió de sus pensamiento y me miró.

-¿Y tú? Cuéntame tu historia- dijo mientras entrelazan a su brazo con el mío.

-Bueno… nunca conocí a mis padres. Mi única familia siempre fue mi abuela, ella siempre me cuidó y mimó. Pero… a veces me daba la sensación de que sabía más de lo que decía. En el instituto siempre fui una chica por así decirlo popular y que todos adoraban, pero a mí no me gustaba mucho llamar la atención. Un día mi abuela murió ¿lo que tenía que suceder no?-solté una risa sarcástica- pero no falleció de manera normal, fue asesinada y no por un humano o animal fue una bestia. En casa siempre pasaban cosas, y ella tenía una biblioteca gigante donde la gustaba pasar el tiempo. Nunca me dejó entrar, pero cuando ella ya no estaba más conmigo decidí entrar, todo se trataba de criaturas sobrenaturales y esas cosas. Me volví por así decirlo una loca, seguía a mi instinto, sabía que en algunos de esos libros estaba la respuesta a la extraña muerte de mi abuela. En el instituto todos me empezaron a llamar la loca, corrían muchos rumores sobre mí pero no me importaba, claro yo no descuidé mis notas, necesitaba ir sobrada para tener más tiempo para investigar ¿quieres saber por qué me encontrasteis en el bosque? ¿Qué hacía allí a esas horas de la noche? Perseguía a la bestia, estaba segura de que esa cosa la mató, y no dejaré de perseguirla hasta atraparla.- Ella me miró atónita.

-E-es algo increíble, quizás deberíamos decírselo a Emma y…- la interrumpí.

-No, no… Erica enserio no hace falta, enserio- no quería decírselo pero de alguna manera no confiaba en Emma, me parecía algo sospechosa, que ocultaba algo, y no solo a mí, a toda su manada ¿eso de irse un tiempo a ayudar otra manada? Creo que no fue a hacer eso exactamente.

Al fin habíamos llegado a la mansión Hale. Todos comenzaron a entrar, yo fui la última pero algo me llamó la atención, algo brillaba entre la nieve. Me agaché, era un colgante, el de la media luna celta, y se perfectamente de quien es ¡de mi abuela! ¿Cómo carajos llegó a parar aquí?

-Ashley- me sobresalté.

-D-derek- me ayudó a levantarme.

-¿Pasa algo? ¿Qué hacías ahí?- enarcó una ceja.

-B-bueno yo… eh… - guardé disimuladamente el colgante- se me había caído el móvil, ¡sí! El móvil- reí nerviosa- soy una torpe sabes- rasqué mi cabeza, gesto que hago cuando claramente estoy nerviosa ¡bravo Ashley! Que bien disimulas… Si seré retardada.

-Bien pues entremos.

-Sí… Entremos- puso una mano en mi espalda mientras ambos entrábamos. Se que no significaba nada pero me sonrojé igualmente.

Cuando llegamos a la cocina estaban todos hablando animadamente, Emma ya estaba cambiada, más bien, todos estaban en pijama ¿tanta confianza tenían? Hay algunos que hasta están en ropa interior.

-¡Eh chicos!- gritó Lydia, refiriéndose a Derek y a mí.- ¿por qué no os sentáis y picáis algo?- Emma me miró bastante mal, parecía ¿celosa? Si supongo, de hecho estaba a solas con su novio, actuaría de la misma manera, o bueno, no con una mirada tan asesina.

-B-bueno yo estoy bastante cansada y… Prefiero irme a dormir, pero gracias de todas maneras- sonreí.

-¿Segura? ¿No quieres quedarte?- me preguntó Derek.

-Oh no no, solo seré una molestia, ha llegado Emma y supongo que querréis disfrutar con ella a solas.- solo me quería ir, antes era todo genial, pero con esta chica es todo muy incómodo, se nota que me quiere cuatro metros bajo tierra.

-¡Tonterías! No molestas a nadie- La alfa se acercó a mí y cogió mi mano para tirarme y terminar sentándome con ellos.



Michelle

Editado: 02.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar